Defensor Sporting venció a Welcome en alargue 90-85, luego de igualar en los 40 minutos reglamentarios en 75 en la calle Emilio Frugoni. Segundo triunfo consecutivo en el suplementario para el fusionado que físicamente está muy fuerte.

Resumen del partido

Partido de locos en el Óscar Magurno, donde los dos se jugaban cosas importantes, la viola por intentar abrochar su ubicación entre los seis primeros, mientras que la “W” iba por seguir dando lucha para permanecer en el círculo de privilegio.

Naranja al aire impulsada por Julio Dutra y hubo un solo equipo en cancha, Welcome. Goleo repartido en ataque, cambios constantes de hombres en defensa, principalmente con los perimetrales del elenco rival. Arriba la “W” 12-5 que obligó al minuto de tiempo de Álvaro Ponce, pero no fue solución, siguió de largo el welcomense que tenía un gran comienzo de Nate Frye y Nick Waddell que posteado sacaba diferencias. Menos a Andrés Dotti, cambió a todos los jugadores Ponce, porque su equipo estaba lejos de su rendimiento. Llegó a estar 13 puntos abajo, 26-13.

Luego de un rezongo grande del DT, reaccionó Defensor. Apareció con buena mano Gonzalo Iglesias y Patrick Sanders que con su elegancia gravitó en ataque. Ya no estaba cómodo la “W” que absorbió un rápido 11-1. A Waddell lo doblaron abajo y Frye era el sostén del equipo con mucha agilidad y potencia convirtió de segunda ocasión. Lo trajo el equipo que ofició como visitante, aunque jugó de local toda la temporada, e insinuó con Anthony Johnson en la tabla que le ganó el duelo en ese momento a Melvyn Richardson.

El complemento arrancó 40-35 a favor del welcomense, pero hubo un rápido 4-0 de los dirigidos por Ponce que hicieron un cuarto muy ágil, sin pausas, corriendo la cancha y donde se pisó muy poco la pintura. Aparecieron Matías De Gouveia y Waddell de tres puntos para mantener la renta exigua a su favor, en tanto el rival encontró en Alejandro Acosta en la base, más orden y gol, bien secundado por Dotti para volver a traer el cotejo en el epílogo del tercer cuarto. Parcial 8-0 para irse abajo al final por mínima 60-59.

Pasó Defensor por primera vez en la noche 64-61 a falta de poco más de 7:00 para culminar el juego. Defendió de buena forma con Ottonello abajo y no dejó espacios para el tiro exterior, aunque en alguna ocasión las ayudas no saltaron y Ángel Varela rompió hacía adentro con mucha facilidad para terminar en gol. El cierre fue apasionante, el tanteador indicaba 75-75 a falta de 00:18 y la pelota era de Welcome, una vez más finta para romper de Varela que descargó de forma corta para Frye que subió debajo del cesto sobre varios brazos rivales, erró apenas, el rebote le quedó a Richardson que convirtió para desatar la locura del local, pero Diego Ortiz pitó falta en ataque, de frente a la jugada. Repuso la visita y Kitchen escondió la bola, cuando quedaba 00:04 atacó el aro, tiró y erró apenas para culminar en empate.

Muy enojado y desenfocado Welcome, más de afuera hacía adentro. Desde donde estábamos apostados en la bancada de prensa, no se logró percibir la falta, pero la seguridad de Ortiz daba indicios que fue infracción del dominicano. Hecho, que después con videos de público conocimiento, se notó que no fue falta del interno de la “W” que capturó limpio el rebote y suspendido en el aire sacó el lanzamiento corto.

En el alargue, Defensor jugó mejor, más tranquilo que el rival, además aprovechó la ausencia de Waddell que tontamente le pitaron la quinta falta cuando restaban 3:00 y el welcomense ya desenfocado perdió un juego clave. Victoria trascendente de Defensor Sporting, que volvió a ganar en el suplementario y crece en la tabla de colocaciones para meterse directo en playoffs.

UNO x UNO

WELCOME

De Gouveia (5): Intermitente, pero fue el sostén en el tercer cuarto cuando el equipo no tuvo gol. Frye (5): Enorme primer tiempo, chiquitito complemento. Varela (5): Negado con su tiro exterior, socio de De Gouveia en el tercero. Richardson (5): Perdió con Johnson atrás, resolvió en ataque, correcto. Waddell (6): Bajó un punto por la irresponsabilidad de la quinta falta, totalmente innecesaria. Trelles (3): No encontró su lugar en ofensiva como en noches anteriores. Modernell (4): Aportó en el costado defensivo contra Sanders, al que no lo dejó recibir. Charquero (4): Pudo jugar más, pero el “4” rival jugó muy poco (Bastón) y eso le quitó minutos. Yaquinta (5): Se la jugó por el quinteto titular, quizás Charquero con su carpeta le pudo dar otra alternativa por Richardson que le costó ir con Johnson, y las “mañas” del capitán podían evitar al interno rival.

DEFENSOR SP

Kitchen (5): Se le prendieron tardes las hornallas, erró apenas la última en los 40´. Dotti (7): Socio ideal de acosta, buena presentación del sanducero. Sanders (5): Muy elegante para un juego friccionado, lo condicionaron algunos pitazos. Bastón (2): Flojo, no volvió a entrar. Johnson (6): Debe culminar mejor cuando juega de espaldas, cuando se postea es un tanque de guerra abajo. Acosta (8): ¡Cuanta magia en 10 dedos! Da Costa (4): Sacudió al equipo dormido en el arranque con su intensidad. Iglesias (4): Tuvo insinuaciones de buen pasaje. Ottonello (4): Aportó en el cierre con una buena mano defensiva. Ponce (6): La doble base de Acosta-Kitchen por momentos fue solución con Dotti en el perímetro. Muy desconcentrado el quinteto inicial, debe corregir eso en próximos encuentro. Ah…bien el profe Papariello dos partidos seguidos en alargue  y los muchachos bancaron 45 minutos sin problemas.

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Lo destacado

Primero fue Corin Henry, después pasó Alfrie Kelley y ahora llegó Derwin Kitchen, que en su debut hizo honor a su apellido y la quemó toda. Pero el que se sigue destacando mientras desfilan los extranjeros es el “Mago” Alejandro Acosta que nació en ese rincón de Frugoni y allá en el año 2011 fue gran figura en el recordado equipo que dirigió Esteban Yaquinta.
Conoce la cancha como pocos y además de entrenar ahí todos los días, se sintió como en el living de su casa conduciendo al equipo de Álvaro Ponce.

Lo distinto

Cuándo el punto de ebullición estaba por las nubes y todas las cabecitas apuntaban al aro de la calle Frugoni, porque reponía Defensor en ataque, tras resbalarse la pelota a De Gouveia. El reloj no quiso ser menos a la locura del juego, se apagó, prendió, apagó, prendió y nadie podía con él. Hasta que una mano sabia puso las cosas en su lugar y rápidamente se reanudó el juego. Menos mal, porque si no aplazar un final muy ajustado, o esperar un reloj de otra cancha, era un suplicio para toda la gente que llegó en buen número. Grande el “Mano Santa” en un final muy emotivo, apasionante y polémico en uno de los rincones del Parque Rodó.