Los ascensos de Peñarol y Danubio, la apuesta creciente de Nacional y la constancia histórica de Defensor Sporting avisoran un futuro basquetbolístico -a mediano plazo- que puede estar dominado por clubes que tienen como principal actividad el fútbol.

Si bien historicamente hubo clubes de fútbol -incluídos los grandes- participando en el basquet, en los últimos dos años se dio un boom, donde las cuatro instituciones más ganadoras del deporte más popular de este país hicieron apuestas interesantes picando la naranja. El tiempo dirá si es una moda pasajera o si llegó para establecerse.

A Defensor, uno de los líderes de la Liga Uruguaya, hay que excluirlo de esta arremetida temporal ya que ha sido constante en su permanencia basquetbolística en un sitial de privilegio. Entre otras cosas, por la fuerte influencia de Sporting dentro de la fusión, uno de los clubes más laureados de la historia del basquet local.

Nacional en la LUB pasada hizo una temporada extraordinaria en la que sin apostar tan fuerte se metió en semifinales generando una revolución e integrando muchísima gente dentro de su arraigo popular que no estaba acostumbrada al básquetbol. El gustito sedujo, para el torneo actual dio un salto de calidad con la contratación de Esteban Batista. Junto al fusionado lidera la tabla, y está entre los principales candidatos a gritar campeón. Además tomó la notable decisión de llevar el basquet al interior para cautivar corazones tricolores a picar la naranja y crecer dentro del slogan propuesto: #DeNacionalEnTodo.

Peñarol y Danubio llegaron a la DTA con objetivos y proyectos diferentes. Ambos ascendieron y disputarán el Metro 2019. El aurinegro claramente hizo una apuesta en la que el único fin es lograr la escalerita perfecta rumbo a la Liga, subió el primer escalón sin ningún tipo de sobresaltos. Al igual que los albos, el desafío será involucrar a su gran masa popular, donde muchos de sus hinchas tienen la pasión en otro club de basquet. El danubiano sin tanta expectativa previa, armó un plantel competitivo que se fue afianzando y dentro de un segundo grupo de equipos terminó festejando.

El desafío inmediato para los ascendidos pasa por armar de urgencia las Formativas para 2019, con todo lo que ello implica. Incluso considerando que los dos necesitan gimnasio, ya que Peñarol no va a utilizar el Palacio con ese fin. En el trabajo “abajo”, Nacional también ha mejorado en los últimos años mientras que Defensor suma otro item como el más afianzado de este grupo de cuatro.

Todas las instituciones implicadas en este informe funcionan a través de una Comisión de Básquetbol y reciben diferentes apoyos del club, por la cual trazar un paralelismo es este aspecto no es líneal. Pero la realidad marca que la diferencias de presupuestos entre un deporte y otro son abismales.

En terminos aproximados podríamos hablar de que los dos grandes con el presupuesto de un mes de sus planteles principales de fútbol podrían abonar la temporada completa de un plantel candidato a pelear la LUB. Las hipotesis son solo eso. Pero estas cuatro instituciones tienen elementos como para proyectarse como dominantes dentro del básquetbol en un mediano plazo si se lo proponen como objetivo.

¿Será un mojón pensando en un cambio histórico dentro del básquetbol? Por lo pronto, ya hay otro equipo de Primera División del fútbol uruguayo que hizo consultas formales para competir en la DTA 2019. Lo está evaluando…