Biguá derrotó en un verdadero partidazo a Atenas 105-88, de la mano de un muy buen juego de Cameron Forte y Martín Rojas.

Resumen del partido

El arranque del juego tuvo a Atenas mejor. Con conversiones a media distancia de Belardo y contrarrestando el buen arranque de Forte con corridas. Biguá no supo como contener ese comienzo y las alas negras abrieron hasta nueve de ventaja. De todas formas los de Rovira encontraron algunos goles rápidos cuando Atenas falló y se fue sólo un punto abajo en el primer chico. El segundo cuarto fue todo ateniense. Un Pelacoco Hernández infernal, imposible de defender para cualquier interno del Pato. Un ritmo frenético que le dio resultado y bombas de Gonzalo Álvarez fueron las claves para otra vez tomar ventaja. En el local no apareció Hinkle y tampoco hubo soluciones desde el banco en ese tramo. En tanto el equipo de Frydman aceitó bien sus piezas y con la premisa de siempre correr, nuevamente sacó ocho de ventaja para irse arriba en el descanso largo.

El segundo tiempo fue espectacular. Los porcentajes de acierto comenzaron a ser demenciales y Biguá achicó. El bueno de “Carlos” Hinkle apareció en el juego y su carta de presentación fueron tres triples. Sumado a lo bueno de Charles se dio el tremendo ingreso de Martín Rojas y otra vez como toda la noche, el desnivel que provocó Forte en la pintura con su gancho de mano izquierda. La visita siempre dependió de lo de Pelacoco y nunca encontró soluciones desde el banco. Henry jugó escasos minutos aquejado por una torcedura de tobillo que se dio en el primer cuarto y no aportó nada. Siempre boricuas-dependientes, los de la calle Cebollatí comenzaron a perder el control del juego y se fueron sólo un punto arriba de cara al último chico. En ese período el Pato fue más. Con Rojas incontenible tras rompimientos, con Forte quemando todo lo que tocaba y con alto porcentaje de tres puntos, en un abrir y cerrar de ojos Biguá sacó una ventaja de 9 puntos. Atenas se malhumoró, no supo encontrar a Pelacoco y no aparecieron otros actores. En tanto los del Sapo utilizaron el arma de su rival, corrieron la cancha y fueron altamente efectivos. Cuando daba la sensación que tendríamos un final cerrado, Forte y cía sacaron hasta ¡19! y de esa forma cerraron un juego que nunca dio la sensación vaya a tener ese desenlace.

UNO x UNO

BIGUÁ

Osimani (6): La inteligencia hecha jugador. Supo cuándo: tirar, abrir, habilitar en la pintura o correr. J. Osimani (6): Defendió bárbaro. En ataque no lució pero aportó. Hinkle (8): En el primer tiempo se dedicó a repartir juego. En el segundo decidió ganarlo. Forte (9): Pelacoco todavía está descifrando como pararlo. Johnson (5): El más bajo de los titulares. Erró muchos libres. Rojas (9): Destacado. Couñago (6): Buen aporte. Cambón, Alvarez (-): Instantes en cancha. Rovira (8): Leyó bárbaro el juego. Supo cuando acelerar el ritmo de su equipo y hacer posesiones más cortas.

ATENAS

Belardo (6): Comenzó bárbaro. Se fue quedando. De todas formas redondeó un buen juego. López (5): Sin su habitual despliegue goleador. Alvarez (7): Excelentes primeros tres cuartos. En el último se fundió. Hernández (9): Forte todavía está descifrando como pararlo. Henry (4): Pocote. Macanskas (5): Se fajó atrás. No aportó adelante. A. Pose (5): Sufrió en defensa. Cuando tomó la base el equipo lo sintió. Planells (-): Instantes en cancha. Frydman (6): No supo contener a Forte en toda la noche. En el final no le encontró la vuelta.

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Lo destacado

Lo ves entrar sin hacer muchas caras, regalando centímetros ante sus rivales y teniendo sólo 20 julios arriba. Sin embargo cuando pasan los minutos te das cuenta porque ese tipo se gana los minutos que tiene. Se fajó adentro, corrió la cancha, se abrió para tirar de tres puntos y sacó dobles y foul. Se llama Martín Rojas y terminó con 18 puntos y 4 rebotes en 24 minutos de juego. Qué futuro tenés, Tincho.

Lo distinto

El encuentro fue muy disputado durante gran parte de los 40 minutos. A pesar de que Biguá se lo terminó llevando en el final, durante muchos tramos hubo un clima caldeado adentro de la cancha. Comenzó con Belardo hablando muchísimo tanto a Osimani como a Johnson y hasta “festejando” alguna bomba diciéndole cosas al banco del Pato. Luego prosiguió con el propio Johnson pero esta vez con algún roce ante Alex López, ex compañeros en Larre. Lo curioso que todo transcurrió sin que la terna arbitral cobre un solo técnico o llame la atención a los protagonistas. Lo cierto que hasta cuando finalizó el juego, algunos protagonistas se dijeron alguna cosita. Muchachos, sabemos que es un deporte de contacto y están a mil revoluciones, pero recuerden que son el ejemplo hacia afuera. ¡A jugar al básquet!