Gianfranco Espíndola fue una de las figuras de Bohemios para barrer las semifinales ante Malvín Sur, y tras el segundo triunfo conversó con Básquet Total.

“Tuvimos una buena serie con Malvín Sur, defendimos bien, hacer muchos cambios en las cortinas y nos llevamos los dos partidos. Ahora vamos a esperar a que se defina la serie entre Unión Atlética y Capurro, la idea es quedarnos con la final nosotros” comenzó diciendo.

Al hablar de las claves en la ofensiva del albimarrón explicó: “Tenemos un equipo que todos somos altos y podemos penetrar y hundirla, pero también todos podemos tirar y eso nos permite jugar los cinco abiertos”.

La otra semifinal está igualada y deberá definirse en un tercer juego, pero igualmente Gianfranco no elige contra quién prefiere jugar: “Los dos equipos son parecidos en plantel, Capurro sería más complicado porque ellos se hacen fuertes en su cancha, pero Unión tiene más jugadores acostumbrados a jugar en serie 1 y 2 de formativas”.

Espíndola es, justamente, oriundo de Capurro y contó cómo se siente en Bohemios: “Jugué allá hasta mi primer año de cadetes, ahí me habló Marcelo (Capalbo) y vine a Bohemios. Lo único complicado es el ómnibus, porque tengo una hora de viaje, pero el ambiente del club es muy familiar y nos cuidamos entre nosotros”.

Si bien ha tenido muchas variantes en su plantel, por la ida de sus principales Sub 23 a jugar Liga a otros equipos, el albimarrón llega a la final sin conocer la derrota: “Llegar invictos es un logro muy importante, porque habla de todo el trabajo y esfuerzo que hay atrás, para estar un paso arriba de los demás”.

Para terminar le consultamos sobre cómo vio a Uruguay y cómo cree que se dará la próxima ventana clasificatoria: “La expectativa es poder ir al Mundial, veo mejor al equipo y me parece que ahora todos confían en el entrenador, si él dice algo todos lo hacen, que eso no siempre pasaba”.