La ronda de entrevistas con entrenadores previas al inicio a la Liga Uruguaya llegó a Villa Biarritz, en donde el “Sapo” Juan Rovira nos contó sobre cómo se prepara el “Pato” y los objetivos para esta temporada.

Contame cómo te preparás para la primera Liga que empezás desde el inicio como entrenador principal.

Lo primero fue armar el equipo, pedí los jugadores y los dirigentes me hicieron caso, fue como lo quería y me parece que la mejor manera de empezar es teniendo un equipo con el que el cuerpo técnico se siente cómodo.

Tuviste experiencia como Asistente Técnico de varios entrenadores, ¿qué cosas tomas de ellos?

Tomo de todos, incluso de cuando era jugador. Con quien estuve más años fue con Edgardo (Kogan) y siempre tomas cosas buenas, y las que ves que no salen tan bien también para intentar mejorarlas. Intento siempre ponerme en la cabeza del jugador que es quien tiene que estar cómodo con lo que yo le doy.

Mantienen una base en las fichas mayores, ¿cuál fue la idea de que siguieran Cambón y Osimani?

Lo primordial era que fueran jugadores del club, que entendieran y jugaran más o menos a lo mismo que las formativas para poder complementarlos. Traer a Gonzalo (Meira) también era una idea que yo tenía, porque todos juegan un básquetbol parecido y nos van a hacer todo más fácil, sobretodo la inclusión de los extranjeros.

¿La idea es contratar una cuarta ficha o se van a quedar así?

No, se cierra así el plantel.

Me hablabas de la apuesta a los Sub 23, ¿cómo viste a los jugadores de Biguá en El Metro?

A todos los que estuvieron les sirvió, jugaron muchos minutos y con mucho protagonismo todos. Mauricio Arregui fue el único que se lesionó sobre el final pero Martín Rojas, “Charlie” (Martín Couñago), Jones y Seba Vechtas tuvieron minutos de calidad y se sintieron importantes en sus cuadros que era la idea. El único que no jugó Metro por ser juvenil fue Hernán Álvarez pero está jugando en juveniles y Sub 23, así que experiencia y rodaje está teniendo.

Visto de afuera, Biguá fue por tres extranjeros fuertes y probados que lleven la responsabilidad y permitan liberar así a los Sub 23. ¿Va por ese lado la apuesta?

Sí, así fue la idea desde el principio, tener tres americanos conocidos y determinantes, que supiéramos a que jugaba cada uno de ellos. Tuvimos la mala suerte que Carl (Elliot) se lastimó una semana antes de venir y se está recuperando. La idea es que los juveniles, si bien les sacamos un poco la presión, tengan sus responsabilidades para que el equipo ande bien y ellos sean importantes. Recién le decía a Joaquín Jones que él es un jugador importante en el primero, no es un Sub 23 que viene a completar el plantel, ellos también tienen su responsabilidad para que el equipo juegue bien.

¿Cómo viene la preparación y cómo viste al equipo en la Copa Biguá?

Mucho no pudimos hacer porque los extranjeros tenían tres prácticas nada más. La idea fue poner algo en cancha. Alexander no vino bien físicamente y él ya lo sabía, Joaquín Osimani viene sin básquetbol, Meira está mal físicamente, entonces había muchas dudas para el fin de semana pasado. Johnson vino bastante bien y fue el que nos bancó, y los Sub 23 fueron quienes llevaron el ritmo sobre todo el primer día (ante Aguada), pero el segundo partido también estaban cansados ellos. Igualmente sirvió, vimos cosas positivas y ayuda a conocer a los extranjeros porque no es lo mismo que tenerlos de rivales. Sacamos cosas muy positivas, y las que no también es positivo porque podemos mejorarlas.

El año pasado te tocó asumir en un momento complicado, ¿este año que estás desde el inicio qué objetivos deportivos tiene Biguá y qué estilo de juego querés implementar?

Sí, lo primero que aclaro es que yo el año pasado estaba desde el principio, capaz que no con el mismo rol pero era parte del cuerpo técnico y el fracaso que tuvimos con Edgardo (Kogan) lo tuvimos juntos. Después se dio la situación de quedar yo, a Edgardo y a los dirigentes les pareció lo correcto, y al final ganamos el 80% de los partidos porque el equipo tenía nivel y clase para hacerlo. Este año el objetivo es entrar en playoff, pero sobre todo ir partido a partido armando el equipo. No tener a “Juanchi” (Cambón) y a Elliot ahora complica un poco porque son dos de los jugadores que más tienen la pelota en la mano, y entonces el juego va a cambiar cuando ellos estén. Pero la idea es entrar entre esos ocho y luego con el equipo armado ver para qué estamos.

¿Cómo ves el nivel de la Liga, y especialmente el cambio de jugar con tres extranjeros?

Eso lo vamos a poder ver a medida que corra la Liga, pero yo creo que es positivo tener tres extranjeros, van a levantarnos el nivel y todos los equipos van a tener posibilidad de ganarle a todos. Si logras tres extranjeros buenos, que asuman, eso va a llevar a que se empareje mucho y a no tener mucha idea de qué equipos van a estar mejor hasta verlos jugar. Antes con los nacionales uno se daba cuenta quién podía estar más arriba o más abajo, pero los extranjeros van a cambiar eso, pueden ganar uno o muchos partidos.

Precisamente en ese sentido, ¿ves equipos candidatos o por lo qué decías no está tan claro?

Se complica bastante el análisis. Hoy día te puedo decir que Malvín y Aguada tienen una buena base de nacionales y siempre se refuerzan bien, Nacional se armó bien hay que ver cómo se arma el equipo con el ingreso de Batista. Me parece que esos son los equipos que se armaron para pelear el título y salen con ventaja.