Bohemios se consagró campeón de El Metro, logró el ascenso y entre los festejos fuimos a buscar la palabra de uno de los principales referentes del equipo, Camilo Antunes. El capitán se refirió al proyecto albimarrón qe vuelve a primera y también a la situación rara que se vivió en el juego ante Cordón.

“Un poco de situaciones agridulces, muy contento pero me hubiera gustado más definirlo adentro de la cancha. Nos teníamos toda la fe pera eso, veníamos en una muy buena racha. Pero lamentablemente la violencia otra vez ganó, le mando un apretado abrazo a los jugadores de Cordón, ya que ellos se tendrían que haber ganado en la cancha la chance de esto. A festejar ahora”, comenzó manifestando tras la consagración.

Bohemios tuvo momentos difíciles en lo deportivo en el año, también estuvo al tanto de lo extradeportivo en el final, pero a fin de cuentas fue el equipo que más sumó: “Tuvimos altibajos durante el año, pero en la liguilla no perdimos ningún partido y demostramos por qué estábamos para campeón. Los gurices pasaron al frente, pusieron lo que hay que poner, se demostró que esto es un proyecto y que fuimos un equipo de todo el año. Esto es un grupo de amigos, si bien yo por una cuestión de edad estoy un poco por fuera, pero todo el grupo son más amigos que compañeros. Muy contento con todo esto y ahora a descansar, que las últimas semanas fueron un poco difíciles”.

Habló de cómo se sintió ser el capitán de un proyecto de basquetbolistas jóvenes del club: “Orgulloso, porque a la mayoría los conozco desde hace muchos años, desde que son niños, hace cuatro años que volví al club y un poco el rol mío, más allá de lo que podía dar dentro de la cancha, era lo que podía dar afuera, en ese sentido creo que cumplí, me voy contento con eso, los gurices aparte de crecer como jugadores, crecieron como personas. Uno los ve en el día a día y la verdad me dan orgullo”.

Hizo reflexión a lo que fue el año junto a Edgardo Kogan: “La verdad que bien. Nos conocemos hace años, pero nunca nos habíamos dirigido. Un técnico que hace muy simples las cosas, vino con una idea clara de juego, el equipo ayudó también, se adaptó enseguida, si bien al principio tuvimos altibajos, al final se mostró la idea de juego que se quería y el equipo respondió a Edgardo. Desde ya le mando un abrazo enorme, ya que por cuestiones contractuales tuvo que irse y no pudo estar acá, al Gato también, ellos son parte de esto, no hay ni que decirlo que ellos son más que importantes para nosotros y muy contento por el logro de ellos también”.

Para concluir dejó un mensaje y dedicatoria del título: “A la familia, mi mujer Lucía, mi hija Cata, que son los que siempre están en muchos momentos complicados. Y también a todos estos compañeros que lo tienen más que merecido tanto el campeonato, como el futuro que tienen”.