Bohemios no sólo fue campeón, sino que además lo hizo con una gran cantidad de jugadores formados en la institución y que se proyectan de gran forma al futuro.

Salir campeón siempre se disfruta, pero el concepto de este título albimarrón tiene este doble sabor. El de lograr un objetivo deportivo junto con el de desarrollar a jugadores propios y que esta experiencia sea un ‘plus’ en su crecimiento.

Podemos nombrar, sin dudas, seis jugadores de entre 19 y 22 años que fueron protagonistas de esta campaña. Todos con su momento para brillar, todos con su importancia en el equipo, pero principalmente todos creciendo en este camino.

Desde los “experientes” Martín Trelles y Edison Espinosa, que ya han tenido pasajes por otros clubes y también fueron parte del último ascenso de Bohemios hace un par de años, hasta el debutante Ignacio Xavier que apareció y se ganó un lugar en la rotación en base a su actitud, defensa y despliegue físico.

Facundo Terra puede ser el emblema, ya que en la base demostró madurez e inteligencia, además de una mejora física notoria. Al lado de Perdomo, que si bien no es ya Sub 23 pega en el palo, hicieron una pareja que se complementó de forma notable.

Agustín Da Costa llamó la atención una vez más con su talento y potencia física, siendo una carta ofensiva que más de una vez solucionó problemas a los de Edgardo Kogan. Y Bernardo Barrera cumplió un rol defensivo clave en muchos juegos, con chispazos de sus recursos ofensivos que también marcaron diferencia.

Este proyecto llegó a un resultado deportivo, no sin quererlo pero sí sin perder de vista que lo fundamental pasaba por el crecimiento de los “pibes”, cosa que el entrenador se ocupó de resaltar una y otra vez, en partidos del Metro y también en Sub 23 donde estos jugadores, bien acompañados por más juveniles, aún no conocen la derrota.

Bohemios vuelve a la Liga, y vuelve sabiendo que tiene material con el cual competir. Es que estos jóvenes, bien acompañados, serán la base del equipo que en un año saltará a la cancha a defender la camiseta albimarrón en nuestro máximo torneo.