Juan Abdala fue uno de los puntos altos de Larrañaga en el triunfo como visitante ante Albatros por el Torneo Sub 23. Tras el juego el juvenil dialogó con Básquet Total.

“El partido era complicado, la cancha es difícil, y ellos hasta el final estuvieron yendo para adelante”, comenzó diciendo, y luego explicó el cambio entre el primer y segundo cuarto que le permitió al “Larra” tomar ventaja en el score: “Arrancamos dormidos y nos dimos cuenta que si seguíamos así se nos iba a complicar”.

Si bien el milrayitas no comenzó bien el torneo, la última victoria ante Cordón sirvió mucho: “Nos tiró para arriba. Aumentó el compromiso en las prácticas y los partidos. Al principio todos tenían algo pero nos fuimos acomodando y eso nos ayudó a unirnos como equipo y poder ganar partidos importantes”.

“Juanjo” integra también el plantel mayor que dirige Gonzalo Fernández, una experiencia importante para su desarrollo: “Entrenar con jugadores que tienen años en Primera, con un extranjero, todo eso suma mucho y te va abriendo puertas que quizá no se abrían antes, como pasar de jugar abajo del aro a jugar de frente y trasladando el balón”.

Incluso en Sub 23 ha cambiado también su puesto: “Leandro (Figueroa) me está dando esa posibilidad y se lo agradezco también”.

En este sentido el generación 2000 que mide 1.93 explicó: “Ahora estoy como alero, pero quiero llegar lo más cercano a un base posible. Eso me va a abrir caminos que jugando como interno no podría con mi altura”.

La experiencia de jugar el Sudamericano U17 el año pasado por Uruguay motivó en parte este cambio: “En el Sudamericano jugué de 5 y de 4, y me di cuenta que no era lo que quería, y que a nivel internacional era imposible. Me gusta el juego del base o del escolta, y había bases en el torneo que tenían mi altura”.

“Es increíble lo que estoy viviendo. La Selección fue lo mejor que me pasó, es lo máximo a lo que se puede aspirar en el básquetbol, al igual que entrenar en Primera y poder jugar para el club que me dio todo”, resumió sobre el importante momento que está atravesando, y agregó al respecto de la oportunidad que tiene en el Torneo Sub 23: “Siendo juvenil de primer año, estar acá me suma mucho. Estar con jugadores más grandes y tener minutos me ayuda a crecer”.

Para terminar, nos dio su visión sobre a dónde puede llegar el milrayitas en El Metro: “Estamos fuertes y unidos. La mano que nos da Lamar (Roberson) es imprescindible. Estamos para cosas grandes, va a haber partidos complicados pero creo que podemos soñar”.