Martín Garay creció en su protagonismo con la llegada del “Boca” Hernández y dio una gran mano en el triunfo de Olivol frente a Larre Borges. Tras el juego el interno conversó con Básquet Total.

El ex-Aguada comenzó haciendo referencia a la importancia del juego en La Unión: “Teníamos que cambiar la pisada y hoy era una final, Larre Borges es un rival directo, probablemente nos toque jugar entre los seis de abajo. El cambio lo teníamos que generar nosotros más que nada.”

Se vio un juego distinto en el mundialista, que no abusó de postear a Dwayne Curtis: “Sabemos que tiene ventaja, pero no podemos cargarlo mucho. Tratamos de repartir el goleo entre todos y buscarlo a él cuando había que hacerlo. Esa fue una de las claves.” Al mismo tiempo también se refirió al aspecto defensivo: “Es un tema de actitud. Hubo un cambio grande en nuestra intensidad.”

“Tinga” fue titular en una tabla que apostó a mayor cantidad de minutos con dos jugadores de características más interiores. Sobre lo que le pidió el nuevo entrenador explicó: “Intensidad defensiva, tomar rebotes y en ataque que tirara con fe y me buscara mi lugar. Curtis genera espacios para todos.”

Garay también comentó el objetivo trazado para los juegos que se vienen, donde Olivol será local ante Bohemios y luego visitará a Auriblanco: “Ganar estos dos que nos quedan, son dos finales que tenemos por delante. Después, quedemos abajo o arriba, hay que seguir ganando. No tenemos más margen de error.”

El interno, que juega su primer torneo de ascenso, fue autocrítico en cuanto a su adaptación: “Me costó un poco al principio. Creo que si bien el torneo es corto, cada vez me voy a ir afirmando un poco más.”

Para terminar, Martín dejó sus sensaciones sobre la institución de Millán y Sitio Grande: “Es un club con mucha gente trabajando atrás, que siempre está acompañando. Precisábamos darle una alegría a ellos”.