Agustín Cabillón no tuvo muchos minutos pero fue clave en el cierre con un doble sobre la chicharra y un par de defensas fundamentales que terminaron en robo. Tras el partido dialogó con Basquet Total.

Un emocionado Cabillón comenzó diciendo: “Me cuesta hablar, si bien se sufre mucho en la semana y se pasa mal por estar peleando un descenso, pero en el momento de jugar uno se saca eso, es divino jugarlo, por suerte se nos dio porque era durísimo si lo perdíamos”.

El sanducero habló de los segundos finales, que fueron de locos: “Venía de meter un golazo Brown con la marca mia y de Iván (Loriente) arriba. La jugada final fue lo que preparamos, me acuerdo que Paul (Harrison) jugando por Sayago a Atenas le metió una bola igual de la esquina, sabemos la clase que el tiene, por suerte entró”.

Cabillón fue clave en el cierre, contó como entró a jugar los instantes finales: “Era un momento complicadísimo del partido, más allá de lo basquetbolístico había que entrar con el corazón, vi que mis compañeros tomando buenas o malas decisiones estaban metiendo como locos, con un poco de suerte me quedaron algunas pelotas importantes y me deja contento”.

El descenso quedó al rojo vivo: “Si perdíamos se ponía feísimo en la tabla, ganar nos da un respiro anímico, veníamos de cuatro derrotas seguidas, ahora vamos a ir el jueves a dejar la vida en la cancha”.