Olivol Mundial venció a Paysandú 88-72 en cancha de Montevideo y de esta manera se jugará todo el sábado ante Lagomar en La Bombonerita de Millán y Sitio Grande. El Mundialista fue de menos a más y se terminó llevando un cotejo en el cual comenzó atrás.

Los primeros diez minutos fueron todos de los de la calle Emilio Raña que marcaron la cancha con un parcial de 7-1 teniendo a Crócano como figura en las tablas. El oriundo de Malvín aportaba goles y capturaba rebotes en defensa y ataque siendo una pieza fundamental del equipo. El azul y amarillo cometía muchas faltas, protestaba demasiado y eso complicaba las cosas. Si bien encontró variantes desde el banco con Yern, las cosas no le fueron favorables ya que se fue abajo 21-16.

En el segundo quien oficio de visitante cambió la pisada y con triples de Yern y Olivera se ponía en partido. El local no perdió la cabeza y tenía tranquilidad con Rodrigo Carril en la base que le ponía cabeza fría a los dirigidos por Blazina y a su vez jugaba y hacía jugar a sus compañeros, si bien no se destacaba en el goleo era fundamental en cancha. Los buenos aportes de Curbelo y Leandro Blazina fueron claves para que el local se mantuviera arriba sin embargo la visita arremetía y con triples y tiros desde la línea con De Pena, Yern, Varela y Arbildi como principales responsables se colocó a una bola, sobre el final un doble de Rama mantenía arriba al local 36-33.

Tras el descanso largo los de Sánchez marcaron la cancha con un 9-0. Ángel Varela fue el gran responsable de la reacción de los dirigidos por Sánchez sumado a los buenos aportes de Olivera y De Pena en la pintura más las bombas de Arbildi lograron colocar el juego 61-54. El dueño de casa no le encontraba la vuelta al partido, Parreño y Martinis eran los màs claros junto a algunos chispazos de De Las Nieves pero las cosas no mejoraban y estaban lejos de ser lo que fueron en el primer tiempo.

En el último el visitante logró sacar una renta de 16, 78-62 y el local se cargaba en faltas lo que obligaba una rotación que no le era favorable. Si bien encontró una reacción con el buen juego de Orta y Martinis las cosas no cambiaban y se teñian de azul y amarillo. Al Mundialista le dió para colocar en cancha a los juveniles y que todos tuvieran sus minutos para cerrar el juego, festejar con su gente y pensar en la final del sábado donde se juegan la vida ante Lagomar en su cancha.

El arbitraje merece un párrafo aparte fue cuestionado por todos los allí presentes. No fue un buen trabajo de la terna.