Unión Atlética se quedó con un punto fundamental en condición de local tras derrotar a Miramar por 75-48 con una gran superioridad a lo largo de los 40 minutos.

El primer cuarto fue todo del local que salió mucho más metido que la visita. Los azulgranas hicieron un gran juego desde lo colectivo, en donde la defensa fue el cimiento de todo ya que Felipe Trussich controló a Nessi, Martínez hizo lo mismo con Fahnbulleh por lo que el extranjero del Mono no se sintió cómodo. Saliendo en velocidad con el propio Trussich, Cambón y Semiglia más aportes de Wilkerson sacaron ocho (16-8) los locales. Yaquinta pidió minuto pero poco cambió, Nicoletti fue el que más quiso a base de entrega porque los suyos fallaron mucho, Trelles no apareció y el equipo lo sintió, los de la calle Velsen llegaron a sacar 10 (20-10), pero el primer chico se cerró 22-13 para el elenco de Sedes.

Para el segundo el Facha probó con variantes para aportar una mayor intensidad en los suyos con Masner, Blankson y Asaravicius en cancha, el hecho es que solo Imanol aportó soluciones siendo el encargado de las ofensivas. Unión Atlética fue el amo y señor de los ataques, Wilkerson jugó y generó, y como si fuera poco Semiglia puso dos triples seguidos y en la pintura la UA generaba opciones de segundos tiros, así abrió 16 (36-20). Con más entrega que básquet y en las manos de Trelles y López Miramar puso un 7-0 para achicar, Unión se fue arriba 36-27.

Para la vuelta del descanso largo la tónica fue la misma porque la defensa local fue un muro, le pasó cerrojo a su aro y dejó a Miramar tres minutos y medio sin convertir, a esto se le sumó la muy buena toma de decisiones en ataque, en el uno por uno constante de Semiglia y encontrando en Wilkerson toda su experiencia y goleo en el poste bajo, así abrieron 18 (45-27). Los dirigidos por Yaquinta nunca le encontraron la vuelta, con las ganas de Nicoletti no alcanzaba, se apresuraban a buscar el aro rival, Fahnbulleh estuvo desconocido, Martín López no gravitó y Trellles no pudo con la marca de su rival. Así el tercer cuarto fue todo viento en popa para los de Nuevo Malvin que manejaron hasta 23 unidades de renta, como si fuera poco sobre la chicarra Cambón puso un triple de esos más desmoralizantes aún para poner el parcial 61-38.

Para los diez minutos finales se aplicó la vieja y querida frase hecha: “el último cuarto sobró”. Es que el Mono intentó en forma anárquica buscar el gol rápido para reducir las diferencias pero ninguno estuvo fino, el equipo brilló por su ausencia y las cosas no salieron. En frente el azulgrana nunca sacó el pié del acelerador, la intensidad en defensa se mantuvo constante mientras que en la ofensiva Cambón puso goles de tres, Wilkerson hizo lo que quiso con Blankson y esa superioridad hizo que Sedes se diera el gusto de darle respiro a Semiglia. Unión Atlética fue mucho más que su rival de turno y por eso festejó en forma merecida por cifras finales de 75-48.

Estadísticas oficiales