San Lorenzo consiguió su primera victoria en las finales de la LNB, al derrotar a Regatas por 88-62. La diferencia del primer tiempo fue lapidaria para los correntinos, que esperan por la vuelta de Sims y Quinteros para intentar revertir la serie.

Por Marcel Rigali

Boedo nos presentó un marco espectacular, con un escenario totalmente colmado y un público que desde antes del inicio se hizo sentir. Este gran entorno debió ser secundario frente a un partido que prometía ser el mayor atractivo de la noche. Pero esto no fue así, el encuentro dejó mucho que desear, sobre todo para el público neutral, que esperaba ver una final con algo más de emoción.

Pese a esto Regatas inició mejor, con una pequeña ventaja de la mano de Troutman. Pero San Lorenzo rápidamente empezó a inclinar la balanza hacia su lado, con un parcial de 9-0 pasó al frente por 16-11. Los correntinos lograron nivelar el score sobre el final del primer cuarto, sin embargo dos triples en el último minuto, en manos de Mata y Safar, le dieron la ventaja al ciclón al descanso, por 24-16. A partir de allí, la visita nunca pudo ponerse ni siquiera a una bola de su rival.

Muy buenos porcentajes de los azulgranas en el inicio del segundo chico le dieron una temprana ventaja de 34-19. La hinchada se hizo sentir en el Roberto Pando, ilusionada con que la primera final y el invicto en post temporada se iba a quedar en casa. En contraparte, a Regatas le costó mucho encontrar gol adentro, intentó de tres sin gran efectividad y apenas anotó aprovechando los libres, producto de las tempranas colectivas de San Lorenzo. A pesar de que el juego se detuvo mucho por problemas en los relojes, el ciclón no aflojó, que con un parcial de 9-0 antes del entretiempo se fue al descanso largo 48-28 arriba, gracias a dos triples de Pérez y uno de Calfani.

En el segundo tiempo, el equipo de Boedo siguió estirando la diferencia. El juego demostrado, principlamente por Mata y Deck, borró al equipo correntino de la cancha. Faltando tres minutos para el final del tercer chico, fue descalificado Safar por doble técnica, pero esto no frenó al ciclón que siguió jugando a paso arrollador. La baja fue bien suplida por las buenas producciones de Sandes y Calfani viniendo desde el banco.

Los locales le dieron un lindo show a su parcialidad, en base a corridas de cancha, goles asistidos y buenos porcentajes desde más allá de los 6,75. Con poca emoción en el rectángulo, el público se dedicó a ovacionar uno a uno a sus jugadores que entregaron todo para que su equipo ganara, gustara y goleara en una final. Con poco para hablar dentro del rectángulo, los hinchas se robaron las miradas, con cánticos y aplausos para el gran juego de su equipo. A Regatas apenas le alcanzó para maquillar el marcador en el final, y evitar la mayor derrota en la historia de finales de LNB, en un partido en el que llegó a estar en desventaja de 34 tantos (83-49).

El triunfo de San Lorenzo fue sin discusión alguna. Jugó realmente como equipo, teniendo 4 jugadores arriba del doble dígito. Gabriel Deck anotó 16, 14 Marcos Matta, 12 Alex Pérez y 11 Martín Sandes. Además Mathías Calfani anotó 8 puntos y bajó 9 rebotes. En Regatas, Troutman puso 19 unidades, mientras que Arengo colocó 14. Vidal culminó con 6 tantos y 6 asistencias.

El jueves se vuelven a enfrentar en Boedo a partir de las 20 horas. Se espera por la vuelta de Sims, quien dejó el equipo a raíz de su casamiento, y se evaluará la vuelta de Paolo Quinteros, que estuvo ausente por lesión.