Facundo Sánchez, Andrés Piñeiro y Nicolás Juan hablaron con Basquet Total sobre el ascenso histórico de Auriblanco a la LUA.

Facundo Sánchez estuvo los dos años anteriores donde Auriblanco quedó en la puerta, Nicolás Juan en el primero y Andrés Piñeiro en el del medio. Los tres, emocionados y ya sin la espina que habían dejado los años anteriores con la casaca de Auriblanco, tuvieron su revancha

Sánchez, sobre las sensaciones que tuvo el título dijo: “Quiero agradecerle al club, después de perder dos años seguidos finales por el ascenso, nuestro objetivo era subir, como campeón o segundo, era lo mismo porque Auriblanco tenía que jugar el Metropolitano”. Juan agregó: “Había sido muy grande la decepción pasada, hasta que no nos pusimos 20 arriba no nos podíamos liberar de esa situación. Fue dificil apartar la cabeza para que no pese el pasado, tratamos de aprender de eso para no repetir los errores del pasado”

“Hoy fue un día atípico por todo lo que generaba el partido. No queríamos sacarnos la foto por cábala. Siempre decíamos que íbamos a quedar inmortalizados en la pared de la cantina, que es chiquita, pero es enorme a la vez. Siempre nos decían ustedes van a quedar en la pared para toda la vida y yo no me quería ir del club sin darle esa alegría a la gente” expresó el “10” papal.

Piñeiro contó que Auriblanco es:  “Un equipo sin presupuesto alguno, que se forma a pulmón, todos tiran para adelante, por eso ahora hay que disfrutar de esto que es inigualable”.

El oriundo de Olimpia dijo que el papal fue campeón “porque es un grupo humano increíble, donde todos mis compañeros son amigos adentro de la cancha, y jugando sabes que siempre va a haber alguien que te está cubriendo la espalda”

Sánchez agregó: “Resigné otros cuadro tal vez por dinero, pero el básquetbol hoy por hoy no se hace por plata sino por sentimientos y amistad en esta divisional,  por eso tomé el camino de venir a Auriblanco y quedar en esa pared, que voy a venir con 50 años y voy a estar ahí, va ser una felicidad enorme” comentó emocionado.

Juan cerró diciendo: “Mis minutos en el básquetbol son cada vez menos, pero este año quería estar adentro por lo que le debía a la gente y al grupo, por suerte terminé jugando y aportando un poco más de lo que quizás pensaba en el arranque del año”.

Por Mauricio Panizza y Andrés Ciancio Bruni