Lagomar derrotó a Yale por cifras de 77 a 58 y de esta forma se puso 1-0 arriba en la serie semifinal, en busca del segundo ascenso.

Una calurosa noche en Canelones recibió a Lagomar y Yale, que luego de lo que fue el encuentro en el que triunfaron los de Jacinto Vera, días después se volvieron a ver las caras pero esta vez con la mira en pasar a la final en busca del tan deseado ascenso. Para eso el dueño de casa saltó a la cancha con Nicolás García, Rodrigo Cardozo, Javier Álvarez, Federico Ledanis y Enrique Elhordoy. Por su parte los de Masner lo hicieron con Leandro Blazina, Dario Veleda, Federico Masner, Maximiliano Botta y Matias Gasañol.

El inicio fue parejo, pero de poco basquet. Ambos defendiendo en la zona y evitando penetraciones,  se obligaban entre sí a tomar posesiones largas y ejecutar buenas ofensivas, algo que no se hizo en los primeros cuatro minutos, en los que con muchas fallas igualaban tan solo en cuatro unidades. A partir de allí el elenco canario comenzó a hacer un poco mas pegajosa esa marca, consiguiendo robar balones y correr la cancha. Además empezó a encontrar juego en la pintura de la mano de Ledanis y Elhordoy que ganaban gran parte de los rebotes ofensivos. La visita se desconcentró  y tras recibir un 6-0, Masner se vio obligado a pedir un tiempo muerto. Los de Jacinto Vera extendieron la presión al hombre, decisión que les fue favorable, al menos para cortar la racha rival. Pese a esto, con un triple de Nicolás García se fueron 17-9 abajo al término de los primeros diez minutos.

Lagomar fue quien comenzó el segundo cuarto, y hasta parecía quebrarlo. Una rápida rotación del balón en la que todos los jugadores lo tocaban, dejó en jaque la defensa rival en reiteradas ocasiones. Tal vez en ese momento el problema del dueño de casa fue el tiro, donde no estaban teniendo buenos porcentajes y el visitante aprovechó eso para correr la cancha y colocarse a cinco,  tras una máxima de 11. El encuentro tomó intensidad y se transformó en una doma. Los sistemas dejaron de llevarse a cabo, las cortinas brillaron por su ausencia y el balón tan solo fue de lado a lado de la cancha, con pocas conversiones para ambos equipos. En esa locura el favorecido fue el dueño de casa que volvió a abrir una luz, de ocho en este caso y obligó el minuto de tiempo a 2:38 para el entretiempo. El “verde” siguió rompiendo la zona de su oponente y sumado a corridas de cancha sacó la máxima de 14. Diferencia que con un triple de Federico Masner sobre la chicharra quedó en 11. 37-26 para el local que se fue tranquilo para el vestuario.

Dos equipos distintos fueron los que se vieron al regreso del descanso largo. El conjunto canario mostró un gran compromiso en cada uno de sus jugadores, principalmente en defensa donde no permitieron puntos fáciles y en ataque, comenzó a tener los aportes de Javier Álvarez desde los 6.75. Yale, totalmente desdibujado e impulsado por alguna acción individual, siguió perdiendo pisada y la brecha se fue haciendo más grande. Técnicos a Veleda y Gasañol hicieron que pese a los robos y corridas de cancha que tuvieron los de Jacinto Vera en algún intervalo de tiempo del tercer chico, la diferencia siguiera aumentando, llegando a ser de 19 con 1:50 por jugar.  Esos últimos instantes intercambiaron puntos y Lagomar se fue 59-41 arriba, al cierre.

Dos dobles consecutivos del local en el arranque del ultimo período comenzaron a ponerle el broche a la noche, no sólo por el dominio de los de Sande, sino también porque Yale no encontró la motivación ni el juego como para poder revertir la situación,  mérito de la defensa rival también. En los minutos finales cambiaron punto por punto y hubo oportunidad para que los técnicos echaran mano al banco, pensando en el próximo enfrentamiento. El resultado finalmente fue 77-58 a favor de Lagomar que de esta forma puso 1-0 a su favor la semifinal por el ascenso.