Miramar en un cierre apasionante derrotó a Nacional por cifras de 76-75 y de esta manera evitó que el tricolor logre el ascenso, el Mono descontó y ahora está 2-1 abajo.

El comienzo del partido se dio con una gran paridad producto de la intensa y efectiva defensa que demostraron ambas instituciones. Fue el bolso quien mejoró moviendo bien la bola por el perímetro jugando de adentro hacia afuera y generando espacios aprovechados por Ibarra y Zanotta. En el Mono Nicoletti estuvo poco claro, el motor del equipo fue Waddell en la zona pintada pero no alcanzó porque el extra pass tricolor fue más, incluso la defensa logró sostenerla y así con un triple de Ibarra sobre la chicharra se fueron 24-15 arriba.

El segundo chico tuvo dos tiempos bien marcados, porque Nacional salió a 220 con Zuvich dominando la pintura y siendo figura así como también Ibarra quien no aflojó en ninguno de los dos costados, eso le permitió a los dirigidos por Camiña abrir su máxima de 15 (34-19). Miramar no bajó los brazos, Yaquinta mandó variantes que le rindieron y aprovechó la rotación del bolso porque sin Puckett ni Zanotta, Waddel fue figura, Mazzuchi castigó a distancia y en el uno por uno, mientras que el Tormenta ingresó con un bombazo y haciéndose duro en el cerco reboteador. Esto le permitió a los de la calle Santiago Gadea agregar sus transiciones rápidas para llevarse la primera mitad a su favor 38-36 con un parcial tremendo de 19-2.

El descanso largo no desenchufó al Mono sino que lo potenció Mazzuchi con la mano caliente más una buena conducción de Fede Masner, le dieron renta de 13 (50-37) lo que motivó a Camiña a pedir minuto de inmediato ya que sus dirigidos no respondían. Poco cambió, Miramar nunca bajó la intensidad en la zona defensiva, esa claridad en el bolso no apareció, tomaron tiros apresurados, no pusieron la bola abajo. En el Mono todo lo contrario Waddell y el Tormenta fueron dos bastiones fundamentales, Nick tomó las ofensivas con gran éxito para que los suyos encaren los diez finales con ventaja de 17 (60-43) poniendo al descubierto falencias en ataque del bolso quien hizo solo siete unidades en el chico.

El último cuarto fue para encuadrar, gran clima en el gimnasio de Larre. Miramar sacó 19 (64-45) y todo indicaba que iba a ser un trámite, pero el tricolor demostró porque fue el mejor en la fase regular. Presionó en defensa de gran manera con Zanotta y Fede Sánchez que anuló a Mazzuchi, Waddell ya no entró en contacto con la bola, por su parte en ataque Salvador se puso el equipo al hombro y el Mono Sánchez a puro bombazo (cuatro en el chico) hizo que las diferencias en el tanteador se esfumaran. El albo se colocó a uno (74-73) con 27 segundos. La ofensiva de Nacional se la jugó Zanotta en el uno por uno, quebró hacia el aro y colocó la bandeja, más alto que nadie para pasar 75-74. Pero le dejó a los dirigidos por Yaquinta 18 segundos. El Facha pidió tiempo, organizó el ataque que sus dirigidos ejecutaron a la perfección con un doble de Martín López de la cabeza de la llave. A Nacional le quedaban 3 segundos pero el Mono defendió y no permitió que el tricolor lanzara al aro, quedándose con el partido por cifras finales de 76-75 y manteniendo esa ilusión intacta. Su gente festejó, el bolso sabe que sigue con ventaja y que un tropezón no es caída pero que debe corregir.

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