Montevideo venció a Olivol Mundial por 83 – 68 con un primer tiempo soñado, una merma importante en el complemento debido a lesiones y ausencias por faltas personales, pero con un cierre sólido para abrochar un punto más que valioso.

Comienzo parejo, con una leve supremacía a favor del rojo del mercado que lastimaba con Quinton Dogget bajo el tablero, mientras que por su parte el mundialista trató de responder con algo de Rodrigo Xavier y con lo que podía encontrar Anthony Joseph. Sin embargo, el que apareció fue Rodrigo Brause con un par de bombazos desde los 6.75, corridas tanto de él como de su extranjero para que su equipo se convierta en el absoluto dominador de las acciones y llevarse el primer chico en cifras de 28 – 12.

En el segundo la tónica fue la misma. Los dirigidos por Andrés Blazina no encontraron en ningún momento como atacar la zona planteada por Montevideo, que en ofensiva se floreaba de la mano de Tabaré Martínez que fue el titiritero de un equipo al que le salía todo. El aro era una piscina para quién ofició de local en cancha de Tabaré, mientras que para Olivol era un pico de botella. La pelota no entraba a pesar de los múltiples intentos y eso le permitió a su rival abrir la máxima de 33 puntos, apenas en el segundo cuarto. En el mejor pasaje de los de la calle Porongos, se dio un choque en el que Rodrigo Brause terminó muy golpeado en su ojo. Tras la salida de la figura directamente al oftalmólogo, se dio una pequeña reacción de la visita comandada por Gianno Belase que le permitió al elenco mundialista achicar a 22 la renta de cara al descanso largo, 50 – 28.

El tercer cuarto comenzó con un 6-0 para Olivol Mundial, pero los del marcado respondieron rápido con cinco puntos al hilo. Se produjo la quinta falta de Juan Savariz y eso lo sintió el conjunto que conduce Ignacio Espasandín, que solo pudo convertir siete unidades en todo este periodo. De la mano de Belase y Xavier, los de Millán y Sitio Grande pudieron descontar y ponerse en partido con el último cuarto aun por jugar, 57 – 44.

Arrancó un poco mejor Montevideo este chico final con Mateo Suárez como baluarte. Pero el desfile de jugadores continuo para el rojo del mercado ya que se dio la quinta de Martínez y posteriormente la salida definitiva de Martín Mayora que jugó a pesar de tener un fuerte dolor en su espalda. Pese a todas estas vicisitudes, logró retomar 18 puntos de ventaja gracias a Suárez y el propio Mayora antes de retirarse. Pero Olivol tenía una carta bajo la manga y este era Tadeo Girbau, quien convirtió diez unidades de forma consecutiva para hacer del desenlace, una caldera. El conjunto mundialista trató de todas las formas posibles poder recortar definitivamente esa brecha que los separaba pero la pelota no quiso entrar. Montevideo que corrió riesgo de perderlo, mostró una templanza bárbara sobre el cierre, colocó un parcial de 11-2, en base a libres y corridas, para terminar ganando cómodamente un juego, que de todas formas, se le complicó más de la cuenta, por el fantástico primer tiempo que realizaron.

Victoria importante para los del mercado que les permite tomar aire del sótano de la tabla, y lo invita a soñar con zafar de los play-out, cuando hace poco parecían prácticamente condenados a jugarlos.

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