Uruguay venció a Argentina 87-83 y se quedó con el bronce en la última edición del Sudamericano.

Con Sebastián Vázquez desde el vamos por Mauricio Aguiar, Uruguay salió a jugar por el bronce ante Argentina y en el inicio marcó la cancha. Un gran comienzo de la dupla Parodi – Calfani, sumado a la gran defensa colectiva hizo que la celeste comenzara con un parcial de 19-10. Tras minuto de Casalanguida, con renovación del banco y buen pasaje de Gabriel Deck Argentina colocó un parcial de 8-0.
El ingreso de Esteban Batista fue fundamental, puso cuatro puntos seguidos, los de Marcelo Signorelli terminaron 25-18 arriba.

En el segundo, casi de movida, Uruguay sacó la máxima de 10 con trabajo bestial de Batista, dominando absolutamente la pintura.
Argentina intentó reaccionar pero siempre se encontró con un Parodi iluminado que sacó las castañas del fuego, junto a chispazos de Fitipaldo y Wachsmann.
En el cierre la celeste pagó el desgaste y el rival se llegó a colocar a mínima, pero un triple final de Luciano colocó el 43-39 final. El sanducero que defiende a Hebraica colocó 18 puntos en los primeros 20 minutos.

El complemento arrancó con Batista en modo huracán, arrasó con todo lo que se le cruzó, fue una pesadilla para Delía. Uruguay sacó 7 con triple de Fitipaldo.
Argentina retomó la acción con un Deck sobresaliente. Se sumó una bomba de De los Santos y otras dos de Mainoldi para pasar. De todas formas con alguna volcada de Calfani y chispazos de Parodi la celeste se mantuvo en juego.
Un persona de De los Santos le dio ventaja mínima a la albiceleste, 66-65.

El último tuvo de todo. Los de Signorelli comenzaron sin Batista y fuera de foco, un triple de Schattmann le dio siete a Argentina.
La vuelta de Batista fue clave, volvió a dominar a Delía en zona de influencia. Goleo, reboteó, convirtió y asistió. Gran pasaje tras aire adquirido en la banca. Hubo otra volcada de Calfani y un triple bestial de Parodi tras asistencia de Esteban.
Uruguay llegó al cierre tres arriba cuando vino una de las incidencias que quedará grabada en la mente de cada uruguayo, dos rebotes de ataque con posterior gol y falta de Vázquez. Erizante. El Pelado falló el libre. Faltando un minuto la ventaja era de cinco.
Un triple de Mainoldi puso a Argentina a una bola, luego la perdió Fitipaldo. El 19 volvió a tirar de 7 metros para pasar pero la pelota salió. Batista fue a la línea y colocó 1/2 (86-83).
La última la sacó de costado la albiceleste pero un robo enorme de Parodi con libre posterior liquidó la historia.

Uruguay, con su mejor partido del torneo, terminó siendo bronce. Un escalón del podio conocido que no visitábamos desde 2012. Hubo Crecimiento colectivo en busca de identidad. Terminamos con una sonrisa.

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