Argentina, tras soportar el primer cuarto del estreno, vapuleó a un Uruguay desconocido por 82-58.

El primer cuarto fue ideal. Argentina sintió el debut, intentó postear a los aleros (Deck y Brussino) sobre Bruno Fitipaldo y Mauricio Aguiar, sin éxito.
Uruguay optó por buscar a Esteban Batista en primera instancia. Pese a que todavía está algo tosco, el pívot fue determinante con conversiones o juntando la defensa para asistir al medio juego celeste. Los de Nicolás Casalanguida aprovecharon a jugar el pick central, pero tuvieron bajos porcentajes cuando revirtieron la bola. La virtud de los de Marcelo Signorelli fue controlar el rebote defensivo y correr la cancha con el Pica como estandarte.
Uruguay llegó a ganar 11-4, soportó un 4-0 –primeros dos dobles del albiceleste- pero aun así cerró el cuarto 14-8 con tres puntos consecutivos de Kiril Wachsmann.

El segundo se inició con parcial de 7-0 de Argentina que encontró soluciones desde la banca. Jugó al influjo de Lucas Vildoza y Schattmann castigó a distancia. Crecieron los porcentajes para pasar por primera vez en la tarde-noche venezolana.
Uruguay reestableció con la dupla Batista-Aguiar, pero aun así los de Casalánguida, ya más liberados, vieron el aro gigante y pasaron a controlar el score. Hubo un buen ingreso de Nicolás Romano, aguerrido para ofrecer dura batalla en la pintura.
En el cierre, triples consecutivos de Argentina (Schattmann-Romano), más un error del Pica que dio una falta para libres con 5 décimas por jugar, le permitieron cerrar a la albiceleste 36-29 arriba.

Argentina, que venía engranando, pasó de tercera a cuarta en un abrir y cerrar de ojos. Cuando Uruguay intentó reaccionar, los de Casalánguida, en quinta, ya habían sacado una diferencia inalcanzable de 17 puntos. Algo de Batista en el arranque y poco más. El nivel ofensivo fue pobrísimo e hipotecó las posibilidades de hacer una buena defensa. La albiceleste mató en transición y gozó de enormes porcentajes de 6.75. El tercero se cerró 60-42.

El último sobró. La celeste deambuló en cancha y nunca encontró reacción pese a algún tiro largo de Newsome. Signorelli terminó con un equipo alternativo donde destacaron las presencias oficiales de Ducasse y Zanotta.

Argentina fue muy superior y ganó bárbaro, sin atenuantes. Claro 82-58 para los de Casalanguida.

Estadísticas oficiales