En Larre Borges se jugaba una final, dos rivales directos en pos de evitar el descenso, sabiendo que el punto era clave para mantenerse en la pelea.

Loriente no fue titular en Atenas, tampoco Toombs en Olimpia. En la referencia personal de Elliot fue Asaravicius, que nunca lo pudo controlar, poca ayuda de sus compañeros también. El alero olimpista colocó tres volcadas consecutivas, comenzó mejor el de Colón.
Atenas se replegó en zona 2-3, tampoco fue exitosa porque Silvarrey goleó e hizo jugar, Páez asumió en la pintura. De todas formas el trámite era parejo por más que había diferencias en juego. Coleman sumaba para las alas negras que encontraron seis puntos de Zubiaurre para igualar las acciones en 16. Los de Palermo cerraron muy mal. Perdieron dos balones tontos y teniendo faltas para dar mandaron rivales a la línea, un libre del Bola y otro de Páez le permitieron a los de Volcan cerrar el primero 18-16.

La supremacía colectiva de Olimpia siguió en el segundo, con Elliot como estandarte abrió 6 de ventaja. Atenas la pasaba mal, pero las individualidades lo sacaron de los pelos, un triple de Mujica y otro de Coleman, más una volcada del ex Sayago le permitió a las alas negras ponerse a mínima. Con triple de De Gouveia completó un parcial de 9-3 para pasar 27-25. Los de Frydman presionaron mucho al portador, robaron balones y corrieron la cancha dentro de su mejor pasaje en la noche.
Revirtiendo la situación de minutos anteriores, ahora fue Olimpia el que salió del flojo presente gracias al nivel individual de Garbarino, quien con cuatro puntos seguidos igualó el juego en 31 e inició un parcial de 12-0 que tuvo a Silvarrey y Elliot como protagonistas.
Las alas rojas sacaron 8 de renta, pero hubo un buen cierre de Maximiliano Cervi con cinco puntos seguidos, y error de Olimpia que no dio dos faltas que tenía para dar. Los de Colón se fueron 39-36 arriba.

En el complemento Atenas se colocó a mínima, pero rápidamente quien ofició de local respondió. Si bien Toombs tomó mucha responsabilidad en ataque, el foráneo fue clave en defensa, iniciando varios ataques rápidos. Con bandeja de Agarbado el conjunto de Volcan abrió 7, recuperando aire.
Atenas era un descontrol, anárquico y sin rumbo, expectante de lo que pudieran hacer Coleman o Zubiaurre. El olimpista perdonó demasiado y los de Palermo achicaron a 4. Con libres de Garbarino tras falta mal cobrada se fue el chico 54-48 para la máquina blanca.

En el último Silvarrey y Elliot manejaron el partido a su antojo. Atenas se replegó en zona pero fue víctima de toma de rebotes ofensivos. Cuando fue al hombre, nadie pudo con Elliot. Hubo muchas diferencias en las formas de jugar, los de Volcan fueron colectivos, los de Frydman carecieron de juego en equipo.
Con Delgado y Elliot, más algún triple del Bola llegó a manejar hasta 12 de renta Olimpia. Zubiaurre dio la cara por Atenas, con más empuje que básquetbol.

Se lo terminó llevando el olimpista con cierta tranquilidad. Jugó bien y consiguió un triunfo que lo invita a soñar con la Permanencia.

Estadísticas oficiales

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