“Cada vez seremos muchas más”

Encontraron a Wally
9 Marzo, 2017
Lo mató el frío
9 Marzo, 2017
Mostrar todo

“Cada vez seremos muchas más”

Este 8 de marzo Defensor Sporting, Goes, Malvín, Albatros, Deportivo Paysandú y Nacional conmemoraron el día de la mujer con varios partidos de exhibición y un emotivo comunicado de las jugadoras, plasmado también en este informe.

El gimnasio de la calle Jaime Zudañez fue testigo de decenas de voces del básquetbol femenino que se reunieron en busca de un deporte en igualdad de condiciones. Una pancarta que rezaba “Disfrutemos del deporte en igualdad” sostenida por todas las chicas fue el acto inicial. Y tras algún mensaje,  dieron comienzo a los partidos de exhibición, tan solo seis minutos de juego, mucha diversión, momentos de reencuentro, saludos y risas fueron la premisa.

Para la anécdota quedarán los resultados, que ni siquiera fueron plasmados en el electrónico. Locales y playeras abrieron la noche, seguidas por misioneras y bolsilludas, cerrando así la primera tanda de juegos, las jugadoras del Ave y Paysandú.

Allí, otro de los puntos altos de la noche. Una segunda pancarta que decía: “El mismo deporte, la misma pasión, las mismas oportunidades”, y una proclama realizada por las jugadoras de nuestro básquet femenino, que manifestó lo siguiente:

“En el marco del Día Internacional de la Mujer más de 30 países se suman al paro internacional de mujeres, convocado por el “Ni una menos”. Nosotras decidimos reivindicar al lugar de la mujer en el deporte, haciendo lo que más nos gusta y nos apasiona, jugar al básquetbol.

Históricamente se ha subordinado a las mujeres al poder patriarcal. Las desiguales relaciones de poder se expresan en la existencia de estructuras, modos de vida, leyes y principios morales establecidos fuertemente en nuestra sociedad, que generan prácticas de género no igualitarias.

Las mujeres uruguayas representamos más de la mitad de la población del país. Sin embargo la tasa de desempleo femenina se ha mantenido superior a la de los hombres. Las mujeres tenemos gran dificultad para acceder a puestos de trabajo con mayor poder de decisión, y percibimos salarios muchos menores al de los hombres, a pesar de alcanzar niveles de estudio similares.

La violencia de género se intensifica a niveles alarmantes. De acuerdo con información publicada por ONU mujeres, siete de cada diez mujeres en el mundo ha sufrido alguna vez en sus vidas algún tipo de violencia sexual. En nuestro país cada siete días muere una mujer por violencia doméstica. Muchas otras se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, sufren acoso, violencia física y no se encuentran en estas estadísticas. La violencia ejercida sobre las mujeres es invisibilizada y no penalizada.  

El deporte no es ajeno a esta realidad, ya que según un dato conseguido por la Secretaría Nacional de Deporte, a finales del año 2015 la representación femenina en el deporte no alcanza a representar el 45% de la población físicamente activa.

A pesar de los esfuerzos aislados y campañas publicitarias, las iniciativas y decisiones políticas para afrontar la diferencia de género en todos los ámbitos de la sociedad son tan insuficientes como necesarios. Celebramos propuestas como la de hoy y muchas otras que se dirigen a disminuir las diferencias profundas de género existentes desde edades muy tempranas en el acceso a la práctica deportiva.

¿De qué se trata nuestra reivindicación? Se trata de tener las mismas oportunidades para practicar un deporte que, para muchos no es para mujeres. Se trata de escuchar otras voces, voces de niñas, estudiantes, profesionales, madres y amas de casa deportistas. Se trata de ceder recursos y espacios, en el entendido de que es válida la propuesta del deporte femenino, más allá de su falta de retribución económica o de su carácter amateur. Se trata de que todos y todas las que formamos parte del básquetbol y del deporte en general, nos concienticemos que las diferencias de género son parte de nuestra vida diaria.

Hoy las mujeres elegimos desnaturalizar estas profundas diferencias. Hoy jugamos por un deporte e igualdad, jugamos porque queremos una sociedad libre de violencia contra las mujeres. Jugamos y seguiremos jugando, y cada vez seremos muchas más”.

A continuación, luego de varios segundos de aplausos cerrados, se reeditó la final del básquetbol femenino, entre Malvín y Goes. Luego las fusionadas y Paysandú se enfrentaron. Y Nacional con Albatros cerraron la jornada, que fue una fiesta.

TG Facebook Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *