En una nueva edición de Crece desde el Pie, nos mudamos a la blanqueada. Allí charlamos con distintos integrantes que forman y organizan las formativas del Club Nacional de Futbol. El “bolso” viene creciendo a pasos agigantados, dándole lugar a miles de chicos y chicas.

Uno de los que habló fue con Alfredo Vásquez, dirigente del club, quien nos contó la organización que llevan a cabo: “Las formativas están llevando adelante un proceso de transformación y crecimiento sostenido desde hace unos 10 años. Durante este periodo se fueron incorporando profesionales muy capaces y comprometidos con este proceso, el cual fue adquiriendo respeto en lo social, creciendo en lo edilicio y obteniendo logros deportivos. Es de gran destaque el reciente paso que se dio en la conformación de un club social, creciendo las instalaciones y dando un soporte profesional que sin ninguna duda catapulta este proceso a ser masivo y de alta competencia. Hoy tenemos un Coordinador General (Sergio Mancebo), responsable de la organización técnico- táctica, planificación y coordinación del área de captación y preparación física. Profesionales que trabajan en cada área, comprometidos con objetivos claros, generando un buen ambiente de trabajo, respetado y valorado por los chicos y sus familias”.

Sobre el juego y la importancia de ganar partidos nos contó: “La necesaria, que nos permita mejorar en la formación. Hay dos aspectos fundamentales en el resultado de la competencia, el obvio, es que de la victoria y la derrota se moldean sensaciones; ya sea toma de decisiones, frustraciones, templanza, experiencia, etc. Muchas veces son determinantes en el futuro del jugador. El otro aspecto es que necesariamente para mejorar hay que jugar contra los mejores, si no ganás para estar en ese sitio de competencia va a ser más difícil la superación deportiva. Estos dos aspectos son los que deben ser tenidos en cuenta. Y siempre poder evaluar que esto no vaya en desmedro de la formación del jugador, ya sea para sacar ventaja momentánea, física o de juego y errar en el proceso óptimo de formación. Por eso el concepto de “necesario” y no de ganar como objetivo único. Este tipo de evaluaciones se realizan de forma profesional, estudios antropométricos, experiencias en campus, torneos y referencias de experiencias de primera división. Aspectos que dificultan muchas veces el entendimiento por algunos actores que miran solamente la realidad de ese momento en el crecimiento de los chicos”.

En cuanto a la idea de juego que se maneja, Sergio Mancebo quien lleva adelante la coordinación de las formativas, nos contó: “Manejamos una idea de juego común, hemos diseñado un método, el cual seguimos construyendo y que está abierto a modificaciones que se presenten, que nos asegure delinear objetivos y pautas. Y fundamentar una idea filosófica de cómo debemos trabajar para llegar a una idea de juego que nos represente”.

A su vez, nos interesamos en saber si es una prioridad que algún chico forme parte del plantel mayor: “Es un proceso largo y progresivo que abarca desde su iniciación hasta la madurez como deportista. Son muchas áreas: formación física, técnica, táctica y psicológica. Desde el club debemos proporcionarle al chico el entorno adecuado para favorecer su aprendizaje, brindarle la infraestructura adecuada para potenciar su desarrollo, generarle un programa de entrenamiento y competición”.

Dentro de la parte física, Nicolás Moreno y Rodrigo Durante aportaron lo siguiente: “Creemos que es indispensable atacar las etapas sensibles de cada edad planificando como jerarquizar los trabajos a llevar adelante. Cabe destacar que las capacidades/habilidades las trabajamos desde la escuelita a Sub 23 a partir de un plan multianual que hemos confeccionado, pero acentuado según las etapas. En cuanto a los registros cuantitativos hemos confeccionado una serie de evaluaciones, las cuales nos dan insumos acerca del desarrollo del chico. Con estos resultados se conforma una base de datos con las fichas personales de cada jugador”.

Para cerrar, todos pudieron concluir que sin dudas trabajar y formar parte de las formativas de un club como Nacional es un lindo desafío: “La motivación de estar en un club gigante a nivel mundial y poder llevar el nombre de Nacional en básquet al máximo nivel con jugadores formados en el club. Una marca que ha sabido desarrollar Nacional a lo largo de la historia en el futbol, poder llevar este modelo al básquet y que se compita a nivel formativo en el más alto nivel para que nuestros formados sean jugadores de calidad”.

Luego tuvimos la palabra de Manuel Vásquez, un chico generación 2003 que nos contó cómo ha mejorado el club: “Nacional es un club que cada vez crece más en los deportes anexos y aspira a más. Llegué cuando tenía 7 años y ha cambiado totalmente desde ese momento. Practicábamos en cancha abierta y sin sala de musculación; de a poco el club fue progresando para conseguir las mejores condiciones de entrenamiento. El club ha mejorado las formas de entrenamiento técnico y físico. En el club ha habido muchos técnicos y preparadores físicos que han dejado distintos valores, virtudes, experiencias y enseñanzas. Además de haber conocido muchas personas y generar un vínculo grande no solo con mi categoría”.

Sin dudas, Nacional encamina un gran proyecto para brindarle a sus socios y deportistas un lugar de calidad. Crece lentamente, pero a pasos agigantados. Desde el pie.