Campazzo, talento y superación. Facundo será el decimotercer jugador argentino en la NBA, aunque el camino no fue nada sencillo para el base cordobés, requirió de su parte dedicación y sacrificio para superar muchas adversidades; siendo la primera y más evidente su físico.

Su altura (1.81m) y su estado físico (tirando a gordito) nunca lo favorecieron. Pero su inteligencia, talento e intensidad lo hacían de cualquier manera un muy buen jugador, y ya desde las formativas en Peñarol de Mar del Plata se destacó liderando a su equipo a muchos títulos en todas las categorías. De cualquier manera había muchas dudas respecto a si un jugador de su físico iba a poder rendir de igual manera en mayores.

De a poquito, a base de buenas actuaciones, se fue ganando la confianza del “Oveja” Hernández hasta afianzarse como titular en el equipo tricampeón de Liga Nacional, e incluso campeón de la Liga de las Américas con una destacadísima actuación de Facu. Por esos momentos, Campazzo ya era habitual en las convocatorias de la selección argentina, con la que ganó el sudamericano del 2012 en Chaco, donde la performance de Facundo cautivó tanto a Julio Lamas que lo terminó llevando a la cita máxima del básquet internacional: los JJOO de Londres 2012. Allí Facundo vio en primera persona la élite del básquet mundial, compartiendo vestuario y equipo con Ginóbili, Scola, Prigioni y Nocioni entre otros.

Más allá de la enorme experiencia para su carrera de ser el base de recambio en un equipo que se quedó en la orilla de la medalla de bronce tras caer ante Rusia, Facu recibió un comentario de vestuario de un compañero que lo hizo reflexionar y marcó un punto de inflexión en su camino. Claro, no fue un compañero cualquiera, sino el gran “Manu” Ginóbili, un ídolo para Campazzo y un modelo a seguir para todos los amantes del básquet. “Es la primera vez que veo un jugador de 20 años con panza”. Duro pero acertado, ante ese comentario entre broma y consejo, Facundo podría haber reaccionado de muchas maneras, pero lo usó como catalizador. Él quería llegar a la NBA, sabía que estaba lejos, pero si había alguien que conocía el camino, era Manu. El joven base cordobés ya tenía destino europeo en el Real Madrid,  pero nuevamente había muchas dudas respecto a si alguien de su físico podía rendir en el primer nivel europeo.

Y de movida no la tuvo fácil, en su primer año en el Real fue el tercer base del equipo, jugó poco y se fue cedido al UCAM Murcia al siguiente año. Fue allí que Campazzo llamó a Paulo Maccari –kinesiólogo de la selección argentina- y le dijo “Estoy cansado de que me traten de gordo bajito”. Maccari (que además es primo de Ginóbili) fue clave y con ayuda de nutricionistas, Facundo cambió su alimentación rotundamente y a la larga los resultados empezaron a aparecer. El base se notó más liviano, más rápido y mucho más explosivo; lo que sumado a su talento y su lectura de juego lo transformaron en una verdadera amenaza. Como dicen, el resto es historia. Facundo tomó las riendas del modesto equipo murciano y deslumbró con su espectacular juego, obteniendo grandes resultados poniendo al equipo por primera vez en su historia en competencias internacionales con el “Mago” Campazzo como figura, siendo considerado uno de los mejores bases de España. Sus buenas actuaciones hicieron que el Real Madrid confiara en él nuevamente, donde se consolidó como el base titular del equipo que ganó dos Ligas ACB (con un MVP) y una Euroliga.

Sus asistencias espectaculares y sus triples ya eran conocidos, y Campazzo ya indiscutiblemente era uno de los mejores bases del mundo fuera de la NBA (lugar soñado por Facu que ahora ya no parecía tan lejano), pero fue en el Mundial de China 2019 donde los ojos del baloncesto mundial decididamente se posaron sobre él.

Argentina sorprendió al mundo, y liderado por la experiencia de un Scola de 40 años y la vivacidad de Campazzo, llegó a la final donde cayó ante España. Los rumores de NBA para Facundo eran cada vez más fuertes, que de yapa la seguía rompiendo con la casaca merengue por la madre patria.

Varias franquicias de la mejor liga de básquet del mundo se interesaron en él, pero finalmente se decantó por sumarse a los Denver Nuggets, uno de los mejores equipos de la NBA, que viene de caer en la final de la Conferencia Oeste ante Los Ángeles Lakers. Nuevamente hay dudas sobre sí Campazzo podrá rendir a este nivel, donde todos -además de ser talentosos- son súper atletas.

Más allá de no ser el prototipo del jugador NBA, Facundo con su inteligencia y su intensidad tendrá que aprovechar cada minutito que le dé el coach Michael Malone e irse ganando cada vez más con buenas decisiones. A sus 29 años llega en el momento justo, con la experiencia necesaria. En Denver tendrá algunos compañeros de lujo como Jokic o Murray, y un buen funcionamiento colectivo con movimiento de balón que puede favorecer su juego. Al “gordito”, que luego fue el  “Mago”,  Jamal Murray ya lo bautizó “Spider-Man” por su habilidad para pasar el balón, como con una telaraña.

Otro reto para Facu, que cada vez tiene más adeptos rendidos a sus pies y menos mortales diciendo que “no le da” desde la comodidad de sus sillones.