SENCILLO Y CONTUNDENTE

Así fue el planteo de Urunday. Conceptualmente claro y sencillo, tanto en ataque como en defensa. En ataque apostando a la permanente verticalidad hacia el aro como primera fuente de ventajas, y en defensa con un balance excelente que le privó de goles fáciles a Trouville y dominando completamente el rebote defensivo (33 a 22 en ese rubro). La cara opuesta fue un Trouville que se mostró muy permeable en defensa, y apostando al triple casi como único argumento ofensivo.

PRIMER TIEMPO

Vimos un derroche de intensidad defensiva de ambos equipos y mucha movilidad en ataque; las posesiones eran muy cortas, rompimientos 1×1 y posteos en Urunday, Trouville más desde el pick central, pero ambos tirando de tres ni bien les quedaba medio metro disponible.

Ya en el segundo cuarto se notaron en ofensiva ciertos apresuramientos y situaciones forzadas de Trouville, y muy orientado, casi exclusivamente, al triple (faltando 3 minutos para terminar el primer tiempo van apenas 1 de 11), sea en transición, en pick and pop con Mainoldi, o en rompimiento y descargas con cualquier jugador que la recibiera.

Y el otro aspecto que iba a ser determinante: el rebote. Terminó el primer tiempo 28 a 15 a favor de Urunday, con Jackson generando segundas oportunidades con el rebote ofensivo al igual que Delgado, también muy agresivo.

La clave de Urunday en ese primer tiempo fue una defensa muy intensa, que se cerró en la pintura pero que a su vez recuperó al perimetral en forma muy eficientemente (o sea negando tiros a pie firme y rompimientos fáciles), y con un balance defensivo tremendo, imposible convertirle en ataque rápido.

TERCER CUARTO

Ambos equipos varían la estrategia ofensiva y apuestan desde el inicio al posteo, tanto de Tintorelli como de Delgado y Jackson, generando ya a los pocos segundos una ventaja en el 1×1 o buscando un tiro abierto de tres generado desde el poste bajo. Esa variante le permitió a Tintorelli desnivelar y así Trouville se puso a un punto (42-43) a los 5 minutos del tercero; y fue ahí que DaPrá mandó una zona 2-3 y se dio el quiebre en el juego, ya que confundió a Trouville y automáticamente se olvidaron de seguir alimentando a Tintorelli en el bajo (iba 7 de 9 en dobles hasta ahí). Se dedicaron a tirar de tres como única opción contra la zona.

Urunday siguió jugando desde el poste bajo, bien sencillo: si no desnivelaba Delgado o Jackson en el 1×1, reversión al perímetro y tiro de tres abierto, y cargar el rebote. Simple, agresivo y efectivo.

Recuperó 10 de ventaja Urunday (56-46 faltando 2.30), mientras que Trouville siguió empecinado con el triple ante la zona (2 de 21 faltando 2’ para finalizar el tercero).

ULTIMO CUARTO

Más de lo mismo: siguió en zona 2-3 Urunday y errando de tres Trouville. Medina inspiradísimo conviertió dos triples desde el dribbling y Urunday sacó 23 de diferencia al minuto, se liquidó el juego.

Conceptos ofensivos bien claros y definidos en Urunday (pick, poste bajo, rompimiento agresivo al aro más descarga); en Trouville solo el argumento de triple (aún cuando iba 3 de 29) ante la zona.  

CONCLUSIONES

El goleo perimetral sostenido y constante de Alvarez y Medina, y la fiesta en las tablas que se hicieron Delgado y Jackson lastimando permanentemente en la pintura, diversificó muchísimo las ofensivas y fue abrumador para la defensa de Trouville que no fue eficaz ni en la contención, ni en el bloqueo, ni en las rotaciones, y para colmo se nubló en ofensiva ante la zona propuesta por Urunday.

Viendo el contexto, no podemos olvidar que Urunday está jugando con un solo extranjero (Jackson, que había tenido apenas un pasaje por el Metro anterior en Uruguay), ya que tanto Bacon (9 minutos, 0 punto) y Rauch (19 minutos, 7 puntos) son jugadores claramente de relevo y sin la incidencia sobre todo ofensiva que todos esperan normalmente de un extranjero.

Asimismo sus tres fichas mayores (Delgado, Medina y Alvarez) que tuvieron una actuación discreta en El Metro, ahora juntos se potenciaron a un nivel que merece selección. Los jóvenes (Morena, Suárez) entran con una confianza que parece que ya hubieran jugado 10 finales. Y ese ensamblaje que viene mostrando Urunday (que no fue casual anoche, ya se reitera de toda la serie contra Malvín) es un enorme mérito del cuerpo técnico comandado por DaPrá, quién ha encontrado la alquimia justa en el momento justo para potenciar a este equipo que sigue funcionando como tal y no presenta puntos flojos.

El desafío de Urunday será mantener aceitado ese mecanismo sin decaer, y el de Trouville mostrar las herramientas tácticas y la fortaleza mental necesarias para revertir la serie.