Con un trabajo a destajo desde lo colectivo, Urunday venció 63-62 a Malvín levantando 17 puntos de diferencia y barrió la serie 3-0 para ser el primer clasificado a semifinales.

Malvín presentó las novedades de Juan Santiso y Nicolás Mazzarino luego de sus largas lesiones. Además, Pablo López dejó atrás el sacó para ponerse el deportivo del playero. Todo a la órden para lograr cambiar la pisada.

El primer cuarto fue parejo. Malvín repartió bien el goleo y, desde el inicio, mostró una intensidad defensiva que hasta ahora le había faltado en la serie. Urunday vio red con un triple de Morena y con Corbin Jackson dañando en el bajo. Con la rotación de los entrenadores, los de la playa parecían encontrar una ventajita con la elegancia de Paul, pero defendiendo y corriendo con buenos minutos de Bacon los de Da Prá se mantuvieron a tiro para cerrar a un doble (18-16).

Malvín arrancó con la clara intención de dañar desde el pick central, y encontró dividendos mientras Mazzarino estuvo en cancha. Generó para todos. Desde ahí abrió una pequeña renta de seis. Pero Facundo Medina y Jackson no tenían planes de que el rival se fugara y se mantuvieron a su equipo en partido. Los de López se fueron trancando en ofensiva, hasta el retorno de Mazzarino que empezó a construir desde la salida de indirectas. Aún así, sus compañeros erraron bastante. Jackson bancó al estudioso para irse 6 abajo al descanso largo (32-26).

Con un Cabot finísimo arrancó el complemento. Malvín aprovechó una falta de tres, una antideportiva y un técnico. Urunday equivocó procedimientos, fue muy anárquico. Jugó al ritmo de Bacon que confundió velocidad con apuro, generalmente con pérdidas sin lanzar al aro. Rápidamente el playero sacó 17 para empezar a quebrar el trámite. Pero otra vez, el estudioso dio pelea. Gonzalo Álvarez sacó una falta de tres y ajustó atrás el rebote ofensiva el elenco de Da Prá. La salida de Mazzarino volvió a trancar a los de López, que sintieron cada salida del salteño en la generación. Los de la playa tuvieron pérdidas tontas, Facundo Medina se puso el equipo al hombro y corriendo la cancha el estudioso redujo la diferencia a único dígito. La reacción se consolidó en el cierre, con Jackson y Mateo Suárez se fue al último a cinco (49-44).

El último fue bálsamo para el playero en el arranque. Triples de Santiso y Paul para recuperar la diferencia. Urunday buscó traerlo subiendo la intensidad ante un rival que se mostró cansado, sobre todo Mazzarino. Los de López entraron rápido en colectivas, entre Jackson y Delgado mantuvieron al estudioso. Con 4 chicos -Paul comprometido con faltas- Malvín buscó una versatilidad ofensiva que no consiguió, para el epílogo volvió a su formación inicial ya que los de El Prado se colocaron a tres a base de libres (58-55) a falta de 3.17.

Con los dos en colectivas y ya sin Paul por quinta, el partido se transformó en una competencia de libres, donde los dos carecieron de efectividad. En momento cumbre, el estudioso hilvanó tres buenas defensas y con un Gonzalo Álvarez bestial pasó a falta de 39 segundos. Malvín erró en dos oportunidades, y Morena desde la línea estiró a dos. Santiso penetró y fue a la línea a falta de 2.6 pero dejó el segundo. Y con el rebote llegó lo que seguramente sea el grito de festejo más grande de la historia de Urunday.

Triunfazo, barrida y a semifinales. Locura.

 

EL GRITO

Bartel, le inventaste una falta a Hatila en la final pasada

Se terminaba el primer tiempo, y en las protestas a los jueces, desde la tribuna de Malvín le recordaron a Bartel una jugada de las finales pasadas. Insólito. Protesta con delay que le dicen. Sacó varias sonrisas. Memorioso el hombre.

UNO x UNO

MALVÍN

Cabot (4): Más allá de no tener su mejor noche, fue el más parejo de la serie. Mazzarino (7): El mejor de Malvín, generó para todos. Le faltó claridad en el tiró. Llegó muerto al final. Hicks (2): Desconocido. Lejísimos de su potencial. Paul (3): Demasiado intermitente para un extranjero de su potencial. Wachsmann (6): Un obrero, hizo todo desde su rol. No trascendió esa línea. Barber (3): Chispazos que no alcanzaron para cumplir. Pomoli (3): La defensa lo controló, no pudo influir en campo abierto y el tiro estuvo en el debe. Santiso (4): Indefectiblemente le recorrerá la cabeza el libre del final. Aún así, sintió el tiempo sin jugar. Grolla/Rivas (-): Poco en cancha. López (4): Malvín llegó fundido al final, y nunca encontró soluciones ofensivas más allá de las generaciones de Mazzarino desde el pick. Dolorosa barrida. 

URUNDAY UNIVERSITARIO

Morena (6): Se la bancó como un campeón. Asumió ser el base titular y fue clave desde la presión defensiva. Medina (8): Se cargó el equipo al hombro en el peor momento. Álvarez (9): El destacado. Rauch (3): Superado. Jackson (7): Un león, se adueñó de la pintura y se la rebuscó para conseguir sus puntitos. Serio, y honesto, obvio. Bacon (3): Fue contraproducente. El equipo a su ritmo estuvo incómodo. Suárez (5): Aún sin estar claro como en otras noches, sumó. Delgado (5): Lo de siempre, garra y corazón. Otro día en la oficina. Da Prá (9): Magia. Por lo de hoy, sí, claro. Pero también por seguir liderando un proyecto serio que sigue creciendo bajo los parámetros establecidos. Un señor.

VAR

Andrés Bartel, Julio Dutra, Diego Gómez (6): Correcta labor. Gómez por momentos pitó demasiado para ser tercer juez, pero generalmente acertó.

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LO DESTACADO

Sí, Gonzalo. Claro. Asumió en el cierre y puso las bolas más calientes de la noche. Pero además fue vital en las defensas cumbres. No había sido el mejor del partido, pero con un final así obviamente se llevó todas las miradas. Certero desde el libre y con un doble de cuarta que valió un pasaje a semifinales.

EL TAPABOCAS

Por más repetitivo que parezca. Urunday. Otra vez Urunday. Nos recontra tapó la boca. Que no le podía ganar uno, menos dos, y muchísimo menos los tres seguidos. Nos ponemos el tapabocas mientras esperamos el Malvín que algún día iba a aparecer, y se fue de vacaciones mucho antes de lo pensado.