Hebraica y Macabi venció a Trouville y se puso 1-2 en la serie de cuartos de final de la Liga Uruguaya. Los dirigidos por Daniel Lovera evitaron la barrida, teniendo a cinco jugadores en doble dígito de puntos.

Por el tercer juego de la serie de cuartos de final se enfrentaban Trouville y Hebraica Macabi. Los primeros se encontraban al frente por 2-0, así que en caso de obtener una victoria sellarían su pasaje a las semifinales del torneo, mientras que los segundos estaban obligados a ganar, ya que de lo contrario se les acabaría la temporada. Los dirigidos por Germán Fernández saltaron a la cancha con Marcos Marotta, Federico Mariani, Federico Soto, Gonzalo Iglesias y Damián Tintorelli. Por su parte, los comandados por Daniel Lovera comenzaron con Juan Andrés Galletto, Gastón Semiglia, Marcus Elliott, Matías Sandes y Esteban Batista. Los encargados de impartir justicia fueron Gonzalo Salgueiro, Enrique Ferreira y Martín Rial.

El encuentro disputado en el Antel Arena presentó un inicio favorable al conjunto macabeo, que de pique mostró un par de cambios defensivos, colocando a Semiglia sobre Marotta y a Galletto en la referencia personal del argentino Mariani. En ofensiva, lograron involucrar a Batista, que anotó cuatro puntos en la pintura, mientras que el base salteño se hacía fuerte rompiendo hacia el aro. Con un par de conversiones seguidas de Semiglia, los vestidos de azul conseguían abrir una ventaja de nueve unidades (13-4). Los de Pocitos no la metían de afuera, por lo tanto trataban de involucrar a Damián Tintorelli en el poste bajo. En el comienzo del segundo cuarto apareció Marcus Elliott, que en sus primeros partidos había estado totalmente desaparecido. Al norteamericano se le sumó desde el banco de suplentes Federico Haller, que con dos bombas al hilo, le daba a su equipo la chance de sacar una diferencia de 12 puntos (34-22). Los de la calle Chucarro tuvieron un primer tiempo para el olvido, en el cual no les salió absolutamente nada, siendo el 1/18 en triples y las desconcentraciones en defensa, las claves para que su rival lo pasara literalmente por arriba en los 20 minutos iniciales.

Al dar inicio el complemento, los de la Ciudad Vieja se encontraban al frente por 44 a 22, lo que les permitía encarar la segunda mitad con mucha tranquilidad. El descanso largo le vino de novela al rojo, que salió a jugar con otra actitud, siendo mucho más agresivo en defensa. Con un parcial de 19-5 en poco más de cinco minutos, Trouville conseguía ponerse a ocho tantos. En ese pasaje del juego fue determinante el aporte de los dos argentinos, Tintorelli en la zona pintada y Mariani desde el perímetro. En definitiva, los dirigidos por Germán Fernández pusieron un 27-14 en el tercer periodo y de esa forma mantenían viva la esperanza de cerrar la serie en esta misma jornada. Cuando peor la pasaban los de la calle Camacuá cayeron un triple de Semiglia y un doble de Rüsch, que le devolvían la tranquilidad a los comandados por Daniel Lovera. Trouville se fue quedando sin nafta y lo único que pudo hacer fue intentar una reacción, más que nada a través de impulsos individuales. Finalmente, Hebraica y Macabi se llevó el triunfo por 81 a 68, evitando la barrida y forzando al menos un cuarto partido, que se llevará a cabo el próximo miércoles a segunda hora.

En el ganador sobresalió la figura de Esteban Batista, que aportó 16 puntos, 19 rebotes y 5 asistencias, bien acompañado por Marcus Elliott con 17 tantos. Por el lado del perdedor, el argentino Federico Mariani finalizó como máximo anotador con 24 unidades.

 

EL GRITO

“No me la dan boludo. No me la dan”

Luego de un lanzamiento errado por Trouville, entre Esteban Batista y Federico Haller fueron subiendo la pelota al ataque. Los jugadores del rojo se dieron cuenta al toque de esta situación y tiraron una rápida presión, atrapando al capitán macabeo. Desde el banco, Daniel Lovera le pidió desesperadamente a Pierino Rüsch que se mostrara para ayudar a su compañero. El sanducero le respondió a su entrenador como si le estuviera hablando a un amigo de toda la vida. Un poquito más de respeto con el coach, che.

UNO x UNO

TROUVILLE

Marotta (2): No le salió una en todo el partido. Quedó abierto en varias oportunidades y no pudo mandar ninguna a guardar. Cometió dos o tres faltas infantiles, algo poco común en un hombre de su experiencia. Mariani (7): En el primer tiempo estuvo bien controlado, siendo defendido por diferentes jugadores del macabeo. En el complemento logró soltarse y fue determinante en la reacción del tercer cuarto.  Soto (5): Cuando logró correr la cancha sacó buenos dividendos. Le costó mucho ante defensa plantada. Iglesias (2): Le tocó ser titular ante la ausencia por lesión del “Coco” Mainoldi. Al igual que Marotta, abusó del tiro exterior, a pesar de que se veía desde Japón que no era su noche en ese departamento. Tintorelli (6): En la primera mitad fue el unico que se salvó en el rojo. Por momentos la pasó muy mal contra Batista, que le tiró los kilos arriba. Se cargó de faltas y su equipo lo sintió. López (4): No logró ser un revulsivo desde el banco. En el cierre se enfocó más los árbitros que en el juego. Mayora (3): Peleado con el aro. Hebraica quiso que tomara esos lanzamientos, sobre todo al notar su falta de confianza. Pomoli (4): En ataque no se le puede exigir demasiado. En defensa hizo lo que pudo. Massa (5): La primera que tocó la pudrió desde el perímetro. Tal vez, debió tener más minutos en cancha.  Fernández (4): Su equipo tuvo un inicio de partido pobrísimo, en donde comenzó a hipotecar el juego. Luego del descanso largo realizó algunos ajustes, pero ya era demasiado tarde.

HEBRAICA Y MACABI

Galletto (6): Destellos de su talento. Si logra una mayor regularidad en su juego puede llegar a no tener techo. Semiglia (6): Le sacaron la responsabilidad de defender a Mariani de arranque. Eso provocó que se liberara en ataque, poniendo algunas bolas de afuera, que fueron importantes a la hora de abrir la primera ventaja del partido. Elliott (8): Muchos pensaban que la cuarentena no le iba a permitir jugar los playoffs. Por suerte para Hebraica, hoy pudo debutar y demostró parte de su repertorio ofensivo. Sandes (4): Prácticamente no se involucra en ataque. Si bien no llegó como un goleador, no puede ser que un extranjero pase totalmente desapercibido. Batista (9): El Destacado. Al llegar a su casa, bajó un gatito de un árbol y de esa forma llegó a los 20 rebotes en su cuenta personal. Haller (7): Recambio de lujo. Cuando está inspirado es un hombre con una gran variedad de recursos. Rüsch (6): En su primer ingreso cometió varias faltas. Cuando logró serenarse fue importante, incluso poniendo un par de bolas que terminaron de sentenciar el encuentro. Aristimuño (-): Escasa participación. Lovera (7): No había mañana y se notó. Su equipo jugó con una actitud diferente a la de los partidos anteriores. Las variantes defensivas con las que arrancó el juego le dieron grandes resultados.

VAR

Gonzalo Salgueiro, Enrique Ferreira y Martín Rial (6): Correcta actuación en líneas generales. No influyeron para nada en el trámite del partido.

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LO DESTACADO

Puede ser que ya no sea el mismo de antes, que físicamente no logra desnivelar como lo hacía años atrás, pero lo que no se puede negar, es que Esteban Batista es el interno más desnivelante de nuestro básquetbol en el siglo XXI. El ex Atlanta Hawks asumió el rol de líder, cuando Macabi no tenía mañana. El número 15 fue amo y señor de los tableros, agarrando todo aquel rebote que quedara suelto por ahí y lastimando cada vez que le hicieron llegar el balón al poste bajo. El pívot finalizó el encuentro con 16 puntos, 19 rebotes, 6 asistencias, 2 recuperos, 2 tapas y 9 faltas recibidas, en los 32:37 minutos que permaneció en cancha, para una valoración de 33, la más alta del juego.

EL TAPABOCAS

En la jornada de hoy se hizo por primera vez presente algo “esperado” por todos, la tribuna virtual. En la NBA tuvo un gran impacto, ya que en la misma llegaron a aparecer figuras de la talla de Barack Obama, Kareem Abdul-Jabbar  y otras leyendas de la liga. Este tipo de ideas no suelen tener en nuestro país una gran aceptación, sobre todo porque no estamos acostumbrados a cosas de este estilo. Nuestra mascotita nos comentó que para cuando la gente pueda volver a la cancha, él se va a encargar de traer a la LUB la “Kiss Cam”. Nos aproximamos a los diez años de BT y BTito ya se puso en modo pillo.