Federico Soto, figura de la final, habló con Básquet Total del ascenso de Urupán, lo que representó para él como jugador, para la ciudad y lo que se viene con Trouville.

Sobre las primeras sensaciones del título, contó: “Por como nos armamos y la fase regular que hicimos, teníamos la mochila de ascender. Sentíamos cierta presión. Después de conseguirlo nos sacamos ese peso, y coronarlo con el campeonato es muy lindo. Sólo uno es campeón por torneo, pasa poco en la vida. Todos lo queremos. Haberlo cerrado así fue muy lindo”.

Urupán reflejó en la final que fue el mejor equipo del torneo: ”Creo que fuimos el mejor equipo. Al que no le habíamos ganado era a Olivol, y cerramos ganándole a todos. Perdimos solo tres partidos y todos en la última pelota. Demostramos fluidéz, la fortaleza de que ninguno es indispensable. Sin el extranjero que generalmente es la ficha más importante, todos aportamosy dimos un paso adelante”.

Soto se está acostumbrando a ser campeón: ”Con Miramar no eramos candidatos ni cerca. En este la presión era diferente. Además era un campeonato de nivel más alto, todo televisado, tenía un gustito especial. Se disfrutaron los dos muchísimo. Por suerte se me está dando, es muy lindo, me estoy malacostumbrando. Nunca se sabe cuando puede ser el último”.

Sobre su evolución, comentó: ”El torneo del año pasado me metió un poco más en el radar de los jugadores de nivel de El Metro y este fue una confirmación. Quizás tuve un rol de menos protagonismo ofensivo. La virtud es que todos nos adaptamos a nuestros roles”.

No hay descanso, y el jueves ya vuelve a la LUB: ”Ahora tengo el desafío de Trouville, en una Liga que puede estar para cualquiera por como está el torneo y si hay un año para dar el batacazo es este”.

Soto, en la final, volvió a ser preponderante en ofensiva: ”En las dos llaves en la parte ofensiva quedé en el debe en relación a la fase regular. En la final se dio de que pude correr la cancha y colocar un triple abierto. Me saqué esa espina de haber quedado en cero el día del ascenso”.

Federico habló de las claves del título de Urupán: ”Subimos por la química de equipo, confiamos en esto. Sabemos que ya no se juega más con los nombres. Había grandes figuras pero nosotros desde la juventud queríamos imponer que somos el presente y no el futuro”.

El día del ascenso, Raúl Ebers Mera lo fue a ver, sobre esto, contó con emoción: ”Mi abuelo me acompañó desde que arranqué a jugar en cadetes en Náutico. Por la situación sale muy poco de la casa. Yo soy muy cercano a él y lo estoy viendo poco. Que haya tenido la posibilidad de verme el día del ascenso para darme un abrazo me llena el alma”.

Para cerrar, habló de lo que fue jugar representando a una ciudad: ”Fue muy lindo, la gente estaba entusiasmada. A los más chicos les empezó a picar el bichito de querer jugar al básquetbol. Este Metro llevó a mucha gente a seguirnos y no me quiero imaginar lo que va a ser la Liga que les va a tocar jugar a ellos. Lo más lindo es dejar esa marca”.