Malvín le volvió a ganar a Bohemios, para llegar a su séptimo partido sin perder. Emilia Larre Borges fue fundamental saltando de la banca y dejó sus palabras en Básquet Total, en una temporada especial para ella, en la que luego de tanta incertidumbre por la pandemia, finalmente pudo vestir la camiseta Playera.

Para Emilia, el partido ante las marronas de la primera rueda fue la antesala a su debut ante Yale. Respecto a cómo lo vio desde el banco y las sensaciones de haberse sacado las ganas con una victoria dijo: “Me estaba muriendo de ganas desde el banco viendo jugar a mis compañeras, que por suerte lo hicieron de una manera tremenda en la primera rueda. Por suerte pude volver y venimos haciendo un muy buen torneo. Ojalá siga así”.

Larre Borges a poco más del minuto de juego ingresó al rectángulo, sobre la referencia de Celia Fiorotto. De su actuación nos contó: “Por el scouting que habíamos hecho previo al juego, sabíamos que Celia era una jugadora fuerte, de muy buena talla, con muy buen estado físico, estar en las Gigantes de Argentina, no es para cualquiera. Sabíamos que si recibía adentro nos podía dañar, porque tiene un muy buen juego de espalda al aro. Pero fueron las ganas de jugar y las que le pusimos en defensa, no sólo yo individualmente con ella, sino con el respaldo de mis compañeras, que siempre que se te va tu defensa están ahí para ayudar y con una muy buena rotación defensiva. La clave está en la comunicación en defensa, que no sólo intimida al rival, sino que también nos damos confianza entre nosotras”.

Las Playeras comenzaron con altísimos porcentajes, algo que da tranquilidad después de que en el arranque de la liga, la bola no venía entrando de afuera: “Es algo que hablaba con la Enana (Florencia Fernández), que veíamos el aro cómo una piscina olímpica al principio, por ahí eso nos dio un muy buen respaldo. No siempre se tienen esos porcentajes de tres y por suerte somos un equipo que tenemos vías de gol por todos lados, no dependemos de sólo de una jugadora, que esté en racha o que esté anotando. Esa es una de nuestras mayores virtudes y hay que seguir entrenándola”.

La defensa de cambio generó problemas en Malvín en el primer tiempo. Respecto a las variantes tácticas de cara al segundo en el que con un 15-0 supo liquidar el partido, Larre Borges comentó: “Lo que cambiamos fue la velocidad, la intensidad con la que entramos. No quedarnos con la pelota porque cuando lo hacemos ellas descansan y ahí es cuando se sienten cómodas en defensa. Fue entrar rápidas, con las piernas frescas y no abusar del tiro de tres, porque así cómo entran también pueden salir porque es básquet. Nos supimos acoplar al juego que es muy importante para nosotras”.

A Emilia le tocó jugar ante Josefina Zeballos, con quien pensaba compartir equipo esta temporada, vistiendo los colores de Obras: “Yo este año me veía jugando con Jose (Zeballos), no jugando contra ella. Pese a nuestra muy buena relación afuera de la cancha, más allá de los resultados, eso no va a cambiar y estoy muy contenta de que pueda ser mi amiga”.

Cómo una de las referentes en U19, Emilia se refirió a la inserción de las más jóvenes al primer equipo, que volvieron a demostrar buenos minutos en cancha: “Estamos teniendo un recambio generacional importante. Las chicas vienen empujando con todo, las grandes son unas guerreras es algo que las caracteriza y les transmiten eso a las chicas. Me siento muy orgullosa de poder ser parte de ese recambio generacional. Es un plantel muy lindo a pesar de la diversidad de edades que se encuentran. Las chicas, nos sentimos muy confiadas, me incluyo, con la confianza que nos dan ellas, no sólo adentro de la cancha sino afuera. Jugar con referentes como lo son Fio Martinelli, Sabi Bello, Flo Somma ni que hablar, para nosotras es muy importante y nos ayuda a crecer no sólo cómo jugadoras, sino como personas también”.

Las Playeras aún no cuentan con extranjera pero aún así alinean siete victorias consecutivas, lo que genera ilusión en las chicas: “El objetivo para nosotras siempre es apuntar a lo más alto y obviamente apuntamos a salir campeonas otra vez”.

Por último nos contó acerca de las sensaciones de estar vistiendo nuevamente la de Malvín tras tanta incertidumbre por la pandemia: “Este año me lo imaginaba totalmente distinto. El básquet es mi pasión y poder estar jugando ya sea acá o en Argentina a mí me da mucha felicidad. Poder estar acá con mis compañeras, que también por suerte son mis amigas, estar jugando y que todavía nos esté yendo bien, para mí es una motivación tremenda para seguir”.