Stockolmo aplastó a Sayago y puso 1-1 la serie de cuarto de final. Con un gran trabajo colectivo, los del Prado forzaron un tercer partido para conocer a uno de los semifinalistas del torneo.

Por el segundo punto de la serie de cuartos de final se enfrentaban Sayago y Stockolmo. El miércoles pasado, los primeros habían logrado un infartante triunfo, ya que luego de estar abajo por 19 puntos, terminaron ganando con un triple sobre la bocina de Gerardo “Lalo” Fernández. Su rival de turno, que había tenido una excelente fase regular, estaba obligado a obtener la victoria si quería seguir soñando con el ascenso. Los dirigidos por Nicolás Díaz presentaron un quinteto conformado por Germán Silvarrey, Mateo Dogliotti, Brian Silva, Nahuel Lemos y Zygimantas Riauka. Por su parte, los comandados por Gonzalo Fernández saltaron a la cancha con Juan Andrés Galletto, Demian Álvarez, Gianfranco Espíndola, Leonardo Mainoldi y Mauricio Arregui. La terna arbitral la conformaron Andrés Laulhe, Andrés Haller y Franco Dabisogno.

El encuentro disputado en el gimnasio ubicado en la calle Salvador García Pintos presentó un inicio realmente espantoso, en el cual no la metían ni en una piscina olímpica. Los del Prado erraron sus primeros once tiros de campo, mientras que los de Ariel y la vía, si bien metían alguna bola, tampoco tenían buenos porcentajes. Con Germán Silvarrey siendo importante en ataque, el conjunto que hacía las veces de local conseguía abrir una ventaja de cinco unidades. Sobre el cierre del primer tiempo, los de Castro y Pena colocaron un rápido parcial de 11-0, gracias a tres triples consecutivos del argentino Leonardo Mainoldi. Un buen reingreso de Juan Andrés Galleto, con un triple y una corrida de cancha, le daba al azul la posiblidad de sacar una diferencia de nueve puntos (19-10). Tal y como había ocurrido con su rival en el primer cuarto, el Saya estuvo la mitad del periodo sin anotar. La aparición de Gianfranco Espíndola, siendo agresivo a la hora de atacar el aro, hacía que la “S” abriera catorce puntos. No obstante, sobre el final de la primera mitad, Joaquín Jones asumió el protagonismo es lo del norte y con ocho tantos al hilo, provocó que su equipo se fuera al descanso largo abajo por siete.

En los primeros compases del complemento se pudo observar una clara superioridad del “visitante”, que colocó un lapidario 14-1, para sacar una renta de 20 puntos (42-22). En dicho lapso, fue sumamente importante el aporte de Mauricio Arregui, tanto en la defensa del lituano como en la captura de rebotes ofensivos, que provocaban que su equipo tuviera segundas y terceras oportunidades. Lo que hacía el oriundo de Biguá, sumado al goleo perimetral de Galletto y Mainoldi, le permitía a los dirigidos por Gonzalo Fernández encaminar la victoria de forma prematura. Los comandados por Nicolás Díaz eran literalmente un desastre, siendo Jones y Silvarrey los únicos que más o menos arrimaban algún puntito. Entre Lemos y Riauka no metían uno, combinándose entre los dos para un 1/17 de campo al cierre del tercer cuarto. En ese momento, los del Prado tenían a su favor una diferencia de 23 unidades, que era lapidaria para las aspiraciones de Sayago. Precisamente, el ex entrenador de Montevideo sacó del rectángulo a sus jugadores más importantes, en una clara muestra de que no había chance de concretar una remontada. Finalmente, Stockolmo se quedó con el triunfo por 77 a 47 y puso la serie de cuartos de final 1-1, forzando un tercer juego que se llevará a cabo el próximo sábado.

En el ganador se destacó la actuación de Leonardo Mainoldi, que encestó 17 puntos y capturó 8 rebotes, bien acompañado por Juan Andrés Galleto con 14 tantos y 7 rebotes. Por el lado del perdedor, Alfonso Arrillaga terminó como máximo anotador con 14 unidades.

 

EL GRITO

¿Ya querés el cambio? ¿Qué estás esperando? Esto es una final.

El arranque del partido para Stockolmo fue realmente malo, errando sus primeros once lanzamientos de campo. El malhumor en Gonzalo Fernández se hizo presente rápidamente. El primero en sufrirlo en carne propia fue Mauricio Arregui, que luego de un par de distracciones en defensa, recibió los gritos de su entrenador, que trataba de dejarle en claro la importancia de lo que había en juego. El pibe de Biguá no captó el mensaje de una y por supuesto, el ex coach de Nacional lo mandó al banco de inmediato.

UNO x UNO

SAYAGO

Silvarrey (4): En el arranque se pareció mucho al de los últimos juegos. La defensa de Espíndola lo sacó totalmente del partido, a tal punto que terminó siendo contraproducente para el equipo. Dogliotti (2): Atado en ofensiva, peleado con el lanzamiento exterior. En ningún momento pudo aguantarle el ritmo a Galletto. Silva (3): Generalmente, su aporte en ataque es nulo y se sostiene en cancha por su intensidad en defensa. Hoy ni en los segundo estuvo a la altura. Sus cinco asistencias le suben un puntito. Lemos (1): Se gastó todos los puntos en el primer punto de la serie. Para tener chance de ascender, Sayago necesita que Nahuel encuentre una mayor regularidad. Riauka (2): Otro que tuvo una tarde/noche para el olvido. Sus distracciones atrás le permitieron a Stockolmo tener segundas y terceras opciones en varios ataques. Jones (5): En el primer tiempo fue el único rescatable en los de Ariel y la via. En el complemento, fue solidario con sus compañeros y se puso a tono con ellos. Arrillaga (4): El rato que estuvo en cancha con el partido parejo no incidió para nada. Con el juego sentenciado maquilló su planilla personal. Bonet (4): Algo de rebeldía el rato que le tocó jugar. T. De León (4): Mismo concepto que Bonet. Fernández (4): Para haber sido el héroe la noche del martes tuvo escasa participación. Martinis (4): Minutos con el juego liquidado. L. De León (-): Poco tiempo en cancha. Díaz (2): Lo de su equipo hoy fue realmente siniestro. Muchas carencias a la hora de anotar y poca actitud a la hora de defender.

STOCKOLMO

Galletto (6): Cuando se enchufa es el mejor base del torneo, por talento y por capacidad atlética. Sus altíbajos le juegan una mala pasada. Álvarez (4): Sigue sin poder meterla de afuera. Tal vez, es momento que vuelva a ser el Demian de antes, el que era prácticamente indefendible en el uno contra uno. Espíndola (6): El entrenador le dio la tarea de defender a Silvarrey. No lo dejó respirar, lo persiguió hasta abajo de la cama. Encima, le alcanzó para ser importante en ofensiva. Mainoldi (8): Sus tres triples al hilo en el primer cuarto fueron determinantes, ya que su equipo no la metía ni en un océano. Apareció con un par de bombas en el complemento, una de ellas cuando se iban los 24, que fueron lapidarias para las aspiraciones de Sayago. Arregui (8): El Destacado. Dueño de los tableros, el Shaquille O’Neal del Prado. Couñago (5): Buena mano en defensa. En el otro costado no estuvo muy preciso. Mujica (6): La experiencia al servicio del equipo. Es el típico jugador de rol que nunca se sale del libreto. Bessio y Guillén (5): A pesar de haber perdido su lugar en la rotación, mostraron que están prontos para cuando se los necesite. Rodríguez y Portela (-): Minutos con el partido sentenciado. Fernández (7): Gran acierto al mandar a Espíndola sobre Silvarrey. Logró en varios momentos, a través de las cortinas indirectas, liberar a Mainoldi para que pueda lanzar cómodo desde el perímetro.

VAR

Andrés Laulhe, Andrés Haller y Franco Dabisogno (6): Más allá de algún error puntual de apreciación, no influyeron para nada en el resultado de un partido que se liquidó rápidamente.

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LO DESTACADO

Un poco más arriba, para ser más exactos en “El Grito”, marcamos como Gonzalo Fernández, para hablar mal y pronto, le pegó flor de meada a Mauricio Arregui. En este tipo de casos pueden pasar dos cosas, que el jugador desaparezca o que tome ese reto de su entrenador como un estímulo para lo que resta del partido. Con el oriundo de Biguá pasó lo segundo y a partir de ese momento se convirtió en una de las figuras de los del Prado. El interno se comió en dos panes al lituano Riauka en defensa, mientras que en ataque colaboró con puntos en la pintura y rebotes de ataque, que fueron bien capitalizados por sus compañeros. El número 13 tuvo una de sus mejores actuaciones en el torneo, aportando 11 puntos, 15 rebotes, 1 asistencia, 2 robos, 2 tapas y 2 faltas recibidas, para una valoración total de 23, la más alta del partido.

EL TAPABOCAS

En este espacio, BTito suele ser sumamente generoso, ya que lo utiliza para ponderar a un equipo/jugador o alguna jugada puntual que ocurra en el partido. Lamentablemente, en esta oportunidad, nuestra mascota decidió usarlo para pegar un par de palitos. El primer tiempo del encuentro fue de lo peor que se ha visto en el último lustro. Entre ambos equipos perdieron 24 pelotas y generaron apenas 10 asistencias. Stockolmo tiró un 30% de campo y 29% en triples, mientras que Sayago firmó un 24% y 14% respectivamente. Fue tan desastrozo lo que se vio en cancha, que nuestra incorporación en este torneo, se retiró del CEFUBB argumentando algún problemita estomacal. No sabemos con certeza si volverá para el partido de segunda hora o si hará su trabajo desde la comodidad de su hogar.