Miami Heat forzó una nueva final al vencer a los Lakers con un partidazo de Jimmy Butler. 

El partido tenía como ingrediente especial el campeonato a la vuelta de la esquina. Los Lakers arrancaron el juego sabiendo que con un triunfo serían los campeones. Con ese aliciente, el equipo de Vogel comenzó el partido siendo superior. Defendió duro y corrió la cancha para empezar a sacar diferencias. A pesar de ese arranque, rápidamente los Heat de Miami lograron carburar desde el triple y con algunos ajustes dieron vuelta el marcador para finalizar el primer tiempo 25-24 arriba. En el segundo el conjunto angelino intentó emparejar a Anthony Davis  con Jimmy Butler como en juegos anteriores. Le salió bien la jugada durante un rato, hasta que el pivot angelino sufrió una mini lesión que lo apartó unos minutos de la cancha. Ahí aprovechó el Heat que con el antes mencionado Jimmy sumado a lo bueno de Nunn desde el banco logró sacar hasta 11. Pero LeBron es LeBron, y con varios bombones de tres puntos y corriendo la cancha cambió el juego. Además la vuelta de AD fue clave para cerrar la pintura e intimidar en cada ataque rival. A pesar de todo, una bomba hermosa de Butler sobre la bocina permitió que el juego se fuera 60-56 en favor de los de la Florida.

El tercero siguió con la tónica de los primeros dos. Miami liderando y LA persiguiendo desde atrás con alguna bomba y buscando a Davis en la pintura. Butler orquestó las ofensivas pero no encontró buenas finalizaciones de Adebayo. Fue con el tiro exterior que los de Spoelstra bancaron arriba. Un par de triples y foul permitió que a pesar de no ser un gran pasaje ofensivo se vaya arriba 88-82 al finalizar el tercero. El cuarto fue un terrible período. Miami sintió el cansancio en las piernas de Butler pero rápidamente se volvió a poner en juego. Los Lakers desde LeBron y con una soberbia defensa lograron poner en juego y hasta pasar en el marcador. La realidad es que el partido daba la sensación se decantaría para los de California. Sin embargo apareció el macho alfa del Heat. Jimmy Buckets con ofensivas consecutivas le contestó el recital de James con uno propio. Atajando con fuerza decidió el partido con libres y disfrutó como la última bola del juego no entraba en manos de Green. 111-108 y nos vemos el domingo.

UNO x UNO

LAKERS

James (9): Jugó para ser campeón. La rompió toda. No alcanzó. Caldwell-Pope (6): Nunca deja tirado. Incansable atrás y dando flor de mano adelante. Green (2): No le ponemos 1 porque es asiduo lector de BT.  Davis (7): El equipo sufre horrores cuando sale. Con solo una pierna es altamente necesario para su equipo. Howard (3): Ensució el juego y agarró un par de rebotes en ataque. Rondo (5): Aportó en cuenta gotas.Caruso (6): Partidazo atrás. Pero partidazo en serio. Morris (5): No tuvo un mal juego, pero el error del final le baja puntos.

Kuzma (6): Tuvo muy buenas en defensa pero también malas. Adelante peleado con el tiro Lejano, despierto para cortar al aro. Vogel (5): No le encontró la vuelta a Butler en el cierre. Increíblemente en la última lo marcó LeBron cuando AD venía haciendo un buen trabajo.

HEAT

Herro (6): No la quemó pero tampoco desentonó  . Robinson (8): Que mano eh. La rompió. Butler (10):La rompió todita. Se graduó de hombre en estas finales. Crowder (4): Lo de siempre y más. En un pasaje erró todo lo que tiró. Adebayo (5):Si quiere que su equipo haga la heroica lo necesitan mucho más metido.Nunn (7): Impresionante primer ingreso. Regó de puntos re necesarios. Iguodala (5): Fue con la más fea, en los descansos de Bam iba con AD y se desgastó muchisimo. Spoelstra (7): Diagramó excelentes ultimas jugadas tanto en defensa como en ataque. 

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LO DESTACADO

Que decir del ultimo minuto. NBA pura. Butler vs LeBron en un partido donde se olía un campeonato. Las dos estrellas de los equipos se pusieron el equipo al hombro y encontraron gol tras gol para hacer del partido uno re contra emocionante. ¿Lo bueno? Quedan dos más. 

EL RINCÓN DEL OSO

A pesar de la derrota del juego 4, Spoelstra fue fiel a su carácter y confió en su equipo. Mantuvo su plan de juego y redobló la apuesta con sus decisiones confirmando porque sus equipos pelean como lo hacen. Lejos de buscar tirar todo el arsenal parq ver que funciona, le demostró a los suyos que realmente cree en lo que hacen y en su cultura. Sostuvo los pareos y acortó la rotación a pesar de que el plan era exigente (mental y fisicamente). Había que jugar un partido intenso, físico e inteligente, porque debia correr ofensivamente para destrancar las dificultades que le ofrecía AD y la defensa versátil de LA. A su vez, pretendia q no les dañaran en contraataque, para neutralizar la cantidad de puntos fáciles (el mejor equipo en PO haciéndolo). Para esto debía tener un equipo chico y dinamico en cancha que sobreexigia el otro gran dilema que presentan los Lakers: la protección de la pintura.

Miami no solo lo hizo bien, sino qur controló el juego casi todo el primer tiempo. Pero como todo partido de eliminación (mas en las finales), la emocionalidad del momento tomó el mando de las acciones. Con una corrida furiosa de LA destrancando su juego en transición, desfiguró el contexto táctico llevandolo a un duelo posesión por posesión donde las estrellas se adueñaron de las decisiones y tuvimos lo que vinimos a buscar.
Tácticamente, Spoelstra decidio sacar de la rotacion a Olynyk y de manera brillante, movió a Butler jugando mucho más como Adebayo. Le puso la pelota en la mano aprovechando el espacio que le daban para cerrar su amenaza de penetración, el explotaba las acciones de “bola en mano” para generar o atacar dependiendo la lectura (o el cansancio). Una vez que D.Robinson empezo a fluir, todo cambió. Miami no dominó numéricamente en lo global, pero hizo suficiente mérito para mantenerse peleando de igual a igual con la rente ganada temprano. Siempre cerrar una serie es complejo, y se notó en todos menos en Lebron que no conto con la fortuna de los dioses; en situaciones ventajosas no lo acompañaron (el banco: 5/22 en tiros de cancha y 1/11 en 3pts).

Hoy la victoria no fue de Miami, hoy ganamos todos. Nos regalaron una lucha epica y premiando al equipo que hace un culto del sacrificio colectivo en base al entrenamiento casi compulsivo. Hoy es cuando todo eso paga, con jugadores en excelente forma para poder ejecutar sus capacidades máximas exigidos al límite.
Hoy los dioses del basket personificaron al HeatCulture en Jimmy Butler y estamos todos agradecidos.