Pese a la vuelta de Adebayo, los Lakers se quedaron con el Juego 4, pusieron las finales 3-1 a su favor, quedando en la puerta del titulo número 17 para la franquicia y cuarto para LeBron.  

Con la novedad que suponía la vuelta de Bam Adebayo al quinteto abridor y el haberse puesto 1-2 en estas finales, Miami salió con todo. Mientras que los Lakers estaban dispuestos a quitarle definitivamente la esperanza al equipo de Spoelstra buscando quedar a un solo partido del titulo 17.

El partido comenzó como la gente de Miami imaginaba, una primera canasta de Bam Adebayo que pese a ser la primera del juego fue más que necesaria. Igualmente el arranque fue con altibajos para los de Spoelstra, que sufrieron de entrada a un muy centrado, al igual que en todas las finales, Kentavious Caldwell-Pope, quien anotó 8 de los primeros 10 puntos de su equipo gracias a una elección perfecta de tiros. Miami comenzó a pararse mejor desde la seguridad de Bam en defensa no permitiendo anotaciones fáciles de LeBron o AD, y encontrando buenos tiros del otro lado logro pasar al frente. Pero un rápido 5-0 tras minuto de tiempo de Vogel, hizo que los Lakers lograran volver a la delantera. Siete perdidas de LA en el primer cuarto, suena a mucho (en el juego 3 terminaron con 10 en los primeros 12), pero el cierre de parcial con un “micro-ball” de Miami con Iguodala de 5 le permitió hasta a Carusso meterse y anotar en la pintura. Promediando el segundo cuarto LeBron ya tenía 5 perdidas de balón, lo que generó bastante malestar en El Rey. Miami estaba bien plantado en defensa y respetando a raja tabla el plan de juego, el problema era que en ese pasaje del partido no estaba encontrando el tiro deseado del otro lado del rectángulo y con Jimmy descansando le faltaba la impronta necesaria para trasladar la ventaja en el marcador. Nuevamente sobre el cierre del parcial y con el reingreso de LeBron más centrado y dispuesto a atacar el aro, los Lakers lograron una nueva renta y se fueron al descanso largo 2 arriba.

En el segundo tiempo los Lakers salieron dispuestos a ponerle un poco más de intensidad a la defensa y pese a que de entrada sufrieron un par de anotaciones fáciles, en defensa generaron muchas perdidas de Miami y lograron mantener la renta, más aún cuando el hombre afinó la puntería: “Back to back” triples de LeBron quien anotó en los primeros 6 minutos del tercero más puntos que en todo el primer tiempo (9 vs. 8). Miami seguía sin encontrar el tiro, LA doblaba a Jimmy y las ofensivas se volvían muy predecibles. Los de Vogel volvieron a sacar 7, igualando la máxima en el peor pasaje de Butler quien era mucho más Jimmy que Buckets. En el ultimo parcial le buscó la vuelta Spoelstra pero nunca la encontró, LeBron volvió a demostrar por que es el rey y porque la jerarquía tiene un valor extra. Es que no fue solo el, Rondo volvió a mostrar su mejor cara, pese a no anotar hasta casi el cierre del juego, y AD, quien volvió a no tener uno de sus mejores juegos volvió a aparecer en el momento justo y clavo la bomba que liquidó el pleito. Una bomba directo al corazón del Heat a falta de 39 segundos. Fue el final del partido y la confirmación de que los Lakers están solamente a un partido de hacer historia.

El marcador final fue de 102 a 96 para los Lakers en un juego donde el goleador fue LeBron James con 28 puntos, a los que hay que sumarle 12 rebotes y 8 asistencias. Además destacó AD con un 22 + 9. Por su parte en el Heat Jimmy Butler volvió a ser el hombre con 22 puntos, 10 rebotes y 9 asistencias, mientras que Tyler Herro finalizó con 21.

UNO x UNO

LAKERS

James (8): Volvió a ser el hombre. Tuvo un pésimo primer tiempo con 8 puntos y 5 perdidas y aún así dio vuelta la pisada en el complemento e hizo suyo el juego. Caldwell-Pope (7): Partido capicúa, arrancó siendo el mejor y apareció en el final, cuando las papas queman para colaborar en cerrar el partido. Green (5): No es bullying es que no hay caso, no es su año. Davis (7): Insólitamente se le hizo más fácil atacar a Bam que a Iggy, por suerte para el el primero lo marcó más tiempo. La bomba del cierre le subió dos puntos de golpe. Howard (3): ¿Vimos lo ultimo de Dwight este año?. Rondo (7): Hermoso partido, sobre todo para ver que se puede ser fundamental, sin la necesidad de transformarlo en puntos del otro lado. Caruso (5): Aportó en defensa pero poquito. Morris (7): Un poco de todo, sigue encontrando su tiro. Kuzma (5): Trust the process, ya llegará su momento. Vogel (6): No se sale del libreto ni un segundo, esta vez le salió bien. Acertada apuesta de sacar de la rotación a Howard.

HEAT

Herro (7): Por momentos en cuenta gotas, pero como siempre sin negociar la actitud. No es a el al que hay que exigirle más. Robinson (5): Sabemos lo que puede dar, pero esto es una final de la NBA, ¡hay que marcar amigo!. Butler (7): Hizo lo que pudo, jugó muchísimo, se graduó a él mismo en la cancha y logró llegar fuerte al cierre, no alcanzó. Crowder (4): Lo mejor que hizo, las faltas consecutivas a LeBron. Adebayo (5): No está a punto físicamente y eso le pasó factura sobre todo en defensa. Puede y debe rendir más. Olynyk (2): Entro muy mal en las dos oportunidades que lo hizo, no justificó los minutos. Nunn (3): Entró muy bien la primera vez. Nada más, inentendible exceso de minutos. Iguodala (5): Fue con la más fea, en los descansos de Bam iba con AD y se desgastó muchisimo. Spoelstra (6): Lo complicó más de lo que lo ayudó la vuelta de Bam. Varias piezas jugaron demasiados minutos.

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LO DESTACADO

Pese a la derrota de su equipo, lo destacado se va a quedar del lado de Miami. En particular va para Goran Dragic, el base esloveno que se desgarró la planta del pie en el Juego 1 y si bien ya debería estar descartado para el resto de la temporada en la previa al juego 4 se cambió e intentó calentar para ver si al menos podía sumar algún minuto. Duró poco, con lagrimas en los ojos, volvió al banco se puso su bota y se despidió de la temporada. Pero no se le puede decir que no lo intentó… un verdadero Dragón.

EL RINCÓN DEL OSO

A mi entender, hoy el gran dilema que determinó el juego y los parámetros del mismo, fue la vuelta de Adebayo. En una serie en la que Miami no puede darse el gusto de regalar un centímetro, meter una pieza tan importante, con alto uso de posesiones y poca generación de espacio, era un camino difícil de transitar. El equipo había jugado un partido histórico (para la franquicia y para la NBA), con una actuación única e irrepetible de Butler manejando los hilos del juego como un erudito en la materia. Esto da muy poco margen de error para que cualquier ajuste mejore ese rendimiento levantando aun más la producción. Generalmente el efecto es opuesto y por lo tanto, frustrante. Variaciones en la rotación dan energía y esperanza como efecto primero; pero siguen inseguridades que llevan directamente a pensar, sobreanalizar y lamentablemente comparar. Miami para sobrevivir no puede tomarse un segundo para pensar o dudar, tiene que agredir y competir maníacamente los 48 minutos. Muchas veces vemos situaciones así, hasta en nuestro basket, donde un equipo pierde piezas importantes y se fortalece ganado partidos impensados. Con performances descomunales, rompiendo toda predicción o expectativa, solo para desarticularla una vez que las piezas vuelven. La mayoría de los mortales dependemos del contexto. Del lugar asignado que nos permita desarrollar lo que mejor sabemos hacer, o de tener el espacio para decidir dentro de nuestras mejores habilidades. Básicamente encontrar una armonía grupal donde nos permita fluir y jugar a nuestras fortalezas. Hoy Miami, fiel a su esencia compitió, pero por momentos pensó más de lo que agredió y eso fue el principio del fin.
Hoy hubo grandes aciertos en los ajustes de Vogel, decidiendo en erradicar a los centros moviendo a Davis como pilar único de la pintura. También le entregó la responsabilidad de defender a Butler en momentos cruciales. Le pasó por detrás en los pick and rolls, dándole espacio siendo conocedor que su envergadura le permitiría contestar si era necesario. De ahí ganó dos grandes ventajas: eliminar el dominio que Butler habia ejercido en la pintura, y a su vez, reconstruir su confianza defensivamente para destrancar su ofensiva un tanto nublada en los últimos dos juegos.
Ahora, cuando Miami tuvo que responder a esta nueva realidad limpiándole la pintura a Butler para agredir, se encontró con la dificultad de tener que contar con Adebayo en cancha asfixiando el espacio q se había ganado en su ausencia y facilitando conglomerar la zona para los Lakers. Los tiradores no encontraron espacio ya que se quedaban pegados con ellos sin un grande que les diera luz. LeBron no daba ventajas pareado con Adebayo. Y los recursos se tornaron escasos y predecibles.
Adebayo y Butler son una super pareja, que juegan un basket exquisito acompañados de una filarmónica de jugadores secundarios que nos deleitan partido a partido. Pero en esta guerra de ajustes y de decisiones tan al limite, un paso en falso es letal. Así de topeado esta Miami. Así de brillantes son los Lakers. Así de únicos son LBJ y AD. Así de exigentes son éstas finales. Así de brillante es la NBA.