Luego de una sufrida victoria post alargue ante Sayago, Básquet Total tuvo unas palabras con Lucas Capalbo, que tuvo un buen ingreso desde el banco de suplente.

Pese a tener una cómoda ventaja a su favor, el León tuvo que sudar la gota gorda para llevarse el triunfo: “La verdad que estamos muy contentos por habernos llevado este punto porque realmente lo necesitábamos para poder entrar a los Playoffs con un punto de ventaja. Estoy muy contento por el equipo, porque lo pudimos sacar adelante. Tuvimos un muy buen tercer cuarto donde abrimos una linda ventaja, pero ellos después se nos vinieron y nos fuimos al alargue. Por suerte ahí nosotros lo pudimos cerrar mejor”.

El tercer cuarto tuvo la coincidencia de ser el mejor momento de Lucas y el mejor del “veinte”: “Para nosotros ese fue el mejor momento del partido, ya que estuvimos más claros y nos entraban todos los tiros. Ahí fue cuando nos pasamos la pelota, y cuando pasa eso nos va mejor. Si usamos mucho el pique, el pick and roll o nos centramos en un jugador en la ofensiva, a veces no nos va bien”.

Los de Espíndola están con una buena racha y están confiados en que pueden llegar un poco más lejos de lo que la gente piensa: “El equipo está bien, está unido y hay buena química entre nosotros. Yo creo que podemos pelear aunque no estemos entre los favoritos, porque tenemos argumentos”.

Luego de una serie de derrotas, el plantel hizo un click y descubrió que eran las cosas las cuales debían mejorar para poder cambiar la pisada: “Tuvimos muchos altibajos en el torneo, pero nos dimos cuenta que este era un partido que no podíamos regalar porque necesitábamos ganar. Los partidos en los cuales entramos enchufados fueron los que generalmente nos lo terminamos llevando. En cambio, los partidos que entrábamos con pocas ganas y sin agresividad fueron en los cuales tuvimos esos baches en el campeonato. Hoy entramos agresivos, con ganas de pasarnos la pelota y de jugar”. 

Con los Playoffs en el horizonte, Capalbo recalca la importancia de tener un juego de asociación: “Yo creo qué hay que seguir por este camino de pasarnos el balón. También hay que entrar a tope y con mucha agresividad porque ahora es matar o morir y no podemos regalar nada, ni siquiera un minuto”.

Pese a que el año pasado tuvo experiencia en el exterior y tuvo pasajes por selecciones formativas, este está siendo su primer torneo mayor, en el cual remarca que está aprendiendo muchísimo de los jugadores los cuales tiene a su lado: “Yo lo estoy tomando como una nueva experiencia. Nunca había jugado en primera división antes y es algo nuevo. Acá jugás con gente más grande y con más experiencia que me aportan diferentes lecturas de juego. Es una experiencia totalmente diferente porque siempre jugué con personas de mi edad, donde siempre era protagonista en el partido. Capaz que si tenía un error o algo no pasaba nada. Ahora entrás y si tenés un tiro abierto lo tenés que tomar, además de aportar en la defensa. No tenés que entrar a ser protagonista, sino más a ordenar y conducir por ser base. Hay que jugar para los demás y tener que estar ahí para lo que el equipo necesite”.