Los partidos de básquetbol FIBA tienen 40 minutos reglamentarios y todas las posesiones están sujetas al reloj de 24 segundos. Sin embargo, no todos los partidos tienen la misma cantidad de posesiones, ya que cada equipo administra su ritmo de juego.

Un equipo puede apuntar intencionadamente a que durante un período del juego, durante un partido o durante una temporada entera, se generen mayor o menor cantidad de posesiones.

Un partido con posesiones más largas es, en términos de posibilidades de anotar, un partido más corto. Ya que el mismo tiempo, ofrecerá menos oportunidades de conseguir puntos y recortar o ampliar una diferencia.

Administrar la posesión, manejar el ritmo

El reloj de posesión es un elemento sobre el cual los entrenadores pueden definir sus estrategias ofensivas y que tiene una incidencia directa sobre el ritmo del juego, sobre la cantidad de posesiones que se disputarán.

Hay equipos que proponen terminar su ofensiva en el primer tercio de posesión, y para ello trabajan en ciertas condiciones. Son esos equipos los que jugarán una mayor cantidad de posesiones por partido. Obviamente otros trabajan para tomar la mayoría de sus lanzamientos en el segundo tercio y otros en el último tercio de posesión.

Esto, como ya dijimos, se puede sostener a lo largo de un partido entero, o según la conveniencia del momento del juego. Si un equipo goza de una ventaja de 20 puntos, seguramente esté más interesado en utilizar posesiones más largas, para dar menos oportunidades a sus rival de recortarla.

Para ello, se utilizan sistemas ofensivos y también defensivos que disminuyan la cantidad de tiros que pueda tomar el rival. En caso contrario, se utilizan sistemas para aumentar el ritmo, como por ejemplo presiones extendidas para forzar pérdidas y conseguir tiros en ataque rápido.

Justamente las pérdidas son un buen indicador de si un ritmo de juego no está favoreciendo a un equipo. Evaluar en qué momento de una posesión se produce la mayor cantidad de pérdidas de un equipo, puede ayudar a tomar decisiones en uno u otro sentido.

Posesiones y eficiencia

Como elemento adicional para conocer la eficiencia ofensiva y defensiva de un equipo, las estadísticas de puntos anotados por posesión y puntos recibidos por posesión resultan ilustrativas.

Si a estos rubros estadísticos los cruzamos con el dato de posesiones por partido, un entrenador podrá conocer si su equipo o un equipo rival tiene una mayor o menor eficiencia ofensiva/defensiva en partidos donde juega más posesiones o menos posesiones.

Si bien parecen estadísticas complejas para su acceso, porque no forman parte de la planilla de un partido, existen fórmulas para calcular la cantidad de posesiones por juego y los puntos por posesión con los elementos que aporta cualquier planilla estadística básica.

Aquí dos de ellas:

– Posesiones = TCI – RO + P + ITLx0,4
TCI: Tiros de campo intentados
RO: Rebotes ofensivos
P: Pérdidas
ITL: Intentos de tiros libres

– Puntos cada 100 posesiones = (puntos/posesiones)x100

Basquet moderno, ritmo alto

Cada liga tiene sus propias dinámicas, pero en los últimos años la tendencia internacional apunta a que se disputan partidos con más cantidad de posesiones. El caso emblemático es el de la NBA. En octubre de 2018, cuando iniciaba la temporada 18-19 de la mejor liga del mundo, el Washington Post presentaba un informe (link) ilustrativo de la explosión de puntos por partido y posesiones por partido en losúltimos 20 años.

Luego de décadas de disminución del ritmo de juego entre los años 70 y el 1999, la NBA incrementó en los siguientes 20 años su ritmo de juego contando con casi 102 posesiones por partido por cada equipo y anotando 113,4 puntos por juego, el mayor promedio desde que se incorporara el tiro de tres puntos en 79-80.

Un rasgo de aquellas ligas con mayor profesionalización, es la presentación de estadísticas más específicas. Si bien los números no explican el juego por sí solos, su correcta interpretación puede dar a entrenadores y jugadores insumos importantes e ilustrativos para desarrollar sus tareas con bases científicas.