Segunda victoria al hilo de Lagomar con Sebastián Chaine como figura. Finalizado el juego el pivot argentino dejó sus palabras.

En un juego muy parejo, peleado e igualado, Lagomar se llevó un punto valioso. Sobre esto dejó: “La verdad que estoy muy cansado, jugué tres partidos en una semana, si bien venía practicando en mi casa, no es lo mismo. Además cuando llegué tuve una pequeña molestia. Estoy muy contento con el resultado”.

“Era imporante salir del fondo de la tabla, el equipo demostró caracter, desde que llegué acá solo escucho que se juega una final y la jugamos como eso. Tenemos que ir mejorando detalles para que el equipo siga aumentando posiciones” dijo con respecto a las dos victorias seguidas ante rivales directos.

Fue un cierre parejo, donde muchos estaban con cuatro faltas, pero Lagomar fue inteligente para manejarlo. De esto, manifestó: “Lo pudimos manejar, pusimos la bola adentro, ellos buscaron sacarme por faltas y no pudieron. En lo personal tuve tiros muy cómodos y anotamos los libres”.

“Tortajada es una roca (risas), estuvo lindo el dulo abajo, ellos me tapaban por el fondo y me llavaban a cometer pérdidas. Fue cuando sacamos 8, que por ahí podríamos haber quebrado el partido y me mandé alguna cagada, pero lo importante es que nos repusimos” analizó sobre el juego duro que se dio en la pintura.

El argentino se describió como jugador: “Soy un jugador de rol, de equipo. Por suerte sin ser la última temporada, o sea las anteriores, me tocó anotar, el equipo jugaba bastante para mi. Yo estoy para lo que el equipo necesite. Si hay que cabecear una columna para ganar lo hacemos, después vemos como lo arreglamos”.

“Allá fue duro, mantenerse fuerte y ponerse objetivos. Uno de ellos en lo personal fue estar fuerte por si me salía la posibilidad de jugar. Estoy contento porque con Matias Farías, un profe de Lanus, entrenamos mucho y estoy contento porque estoy jugando y me siento bien físicamente. Me falta en el juego pero lo voy a ir agarrando con el correr de los partidos. Allá está duro, es más fácil controlar tres millones y medio que cuarenta y cinco; a su vez el argentino es más desprolijo. Esperemos que mejore rápido” contó con respecto a como vivió la pandemia.

De como se dio la chance de cruzar el charco, aportó: “Fue duro, yo allá estaba con un emprendimiento, mi mujer, mi hijo y no fue fácil tomar la desición. Yo me estaba preparando para cuando se diera la oportunidad y cuando me llamaron estaban apurados para que viniera y sino fuera por mi señora que se puso la 10 en todo sentido yo no estaría acá. Gracias a ella y a mi hijo que me hacen el aguante desde allá, puedo hacer lo que mee gusta”.