Facundo Medina fue clave en una victoria necesaria de Tabaré ante Sayago la pasada noche de viernes. El escolta se despachó con 17 tantos, en un equipo que mostró un goleo alto y repartido. 

El indio del Parque Batlle venía, hasta ayer, con cinco partidos perdidos y tan solo dos victorias, esto sumado a un cambio de entrenador que siempre mueve un poco las estanterías del plantel: “Veníamos mal porque tuvimos varias derrotas consecutivas. Nos pegó bastante en lo anímico y en lo mental, sobre todo también porque hubo un cambio de técnico, que cualquier equipo no lo quiere pero no es decisión nuestra sino de la dirigencia que quiere dar un cambio de aire. Hoy dentro de todo capaz se mostró ese cambio, encontramos las vías de gol, jugamos un poco más fácil y logramos una ventaja de 14 puntos para cerrarlo bastante tranquilo” mencionó Medina.

Sobre las claves de un juego duro, ante un rival que tiene por característica la intensidad, Facundo expresó: “Lo principal fue sacar en el pick and roll alto a Riauka, que salga a defender un step. Ellos se cargaron muy rápido de faltas, así como Riauka estaba con varios fouls, Lemos también tenía cuatro en el segundo cuarto, y eso nos benefició porque ellos son las principales vías de gol junto con el Bola Silvarrey. Eso los hizo entrar en una rotación más larga. Ya con el Bola presionamos más arriba y por ahí pudimos encaminar el juego”. 

Además, el número 31 de Tabaré remarcó el hecho de leer bien el partido en los momentos indicados: “En una primera instancia, el juego estaba de la parte perimetral hacia adentro, pero después tuvo que ser al revés, del interior hacia afuera porque ellos por obligación pusieron gente de estatura más baja a marcar a Tortajada, Grolla o Johnny (Rodríguez). Desde ahí se nos hacía más fácil, ellos no sólo tenían que estar pendiente de los perimetrales sino también de los de adentro”.

Barbieri, entrenador con el que Tabaré inició El Metro, ya no está al lado de la línea dando indicaciones. El mal arranque del equipo obligó un cambio, y un hombre de la casa como Alejandro Santerini tomó las riendas del conjunto gris. Sobre el proceso que están viviendo también los jugadores, Medina expresó: “El primer mensaje fue anímico, sobre todo porque a todos nos pegó la situación. El jugador empieza con un grupo de personas y lógicamente quiere terminar con ellos, pero no es decisión nuestra. Todo el mundo mira este campeonato, es lo único que hay, así que Ale (Santerini) tenía clara toda nuestra realidad. Nos dijo que no estábamos fluyendo y tomando las decisiones más simples, sino que íbamos por caminos más individuales. Cambió un par de cosas, tampoco muchas, pero creo que fue más de lo mental y las soluciones fáciles que tomamos las que nos llevaron a la ventaja”.

En un campeonato de fichas innominadas, extranjeros, elecciones institucionales que muestran diversas estrategias, Facundo Medina llegó a Tabaré con un rol protagónico, que trata de asumir partido a partido pese a algunos inconvenientes en lo previo al torneo: “Tuve una operación por marzo o abril que me impidió terminar la liga. Me sacaron un tumor benigno que tenía en un hueso del tobillo y estuve toda la pandemia con la pierna para arriba, entonces El Metro no sabía si iba a jugarlo. Se dieron las circunstancias para poder estar, pero no estaba ni estoy al 100%. De a poco me voy sintiendo mejor en la parte física, porque lo mental está intacto. La realidad es que me está costando, sobre todo en los primeros partidos, más allá de tener el balde puesto (risas). Creo que voy a ir evolucionando, tengo que agarrar más fuerza en la pierna porque había perdido la mayoría de la masa muscular. Fue difícil para todos porque se nos complicó el tema de los puntos que sumamos hasta ahora, pero confío que vamos a enderezarnos”.