Larre Borges sigue en la senda del triunfo, esta vez venció a un diezmado Lagomar que vendió cara su derrota, Nicolás Catalá fue pieza clave y habló con Básquet Total.

Sobre donde pasó la clave de la defensa manifestó: “Atrás, nos hicieron solo 55 puntos. El defender duro ha sido la clave de los últimos tres partidos que ganamos, el equipo se construye de atrás para adelante”.

Consultado sobre donde siente el cambio de juego que ha tenido Larre dijo: “La defensa sin dudas, el promedio de los primeros cuatro partidos fue de 88 puntos recibidos, ahora estaremos a 65 o 70 puntos, estamos hablando de casi 20 puntos menos, es una locura y dejando a los rivales con ese score tenemos chance de ganar todos los partidos”.

Camiña buscó darle la vuelta con un juego más duro atrás y por el momento viene dando sus frutos: “La defensa se está trabajando mucho, tal vez el plan de juego es especifico para los planteamientos y las figuras de los rivales y tratamos de seguir cada plan a rajatabla todos los partidos”.

Sobre el cambio de actitud del equipo en cancha dijo: “Nadie sale a la cancha queriendo ser displicente o con esa mentalidad, pero creo que desde afuera era lo que se veía, como que la energía no estaba. Ahora hay otra energía, eso se siente y nos alimentamos de ello”.

Para finalizar Catalá habló de como se siente en el aurinegro y lo que fue su tiempo sin básquet: “Me siento bárbaro, me recibieron con los brazos abiertos desde el arranque, es un gran club para estar luego de todo lo que vivimos, tener cuadro y jugar está de más. Ese tiempo sin jugar fue duro, creí que aquella me echaba de casa (risas), los primeros dos meses de esa “cuarentena” fue algo fatal, volví locos a ella y al niño, tenía cada cambio de humor insoportable y constantemente, de un segundo a otro, soy muy ansioso y activo no puedo estar mucho quieto. Esto está divino, es todo lo que nos gusta no solo a los jugadores sino a toda la gente, que es mucha la que se mueve con el básquet”.