En esta nueva entrega fuimos por la palabra de Paul Harrison quien habló de todo: sus inicios, la familia, el movimiento Black Lives Matter, el racismo, Donald Trump y también lo que espera de este Metro en Cordón. El norteamericano dejó su sello en El Pasaporte.

Tranquilo y mesurado se aproximó hacia el portón de su casa para invitarnos a pasar. Paul es amante del calor y el buen clima, afuera había unos ocho grados pero dentro su hogar estaba súper cálido y no lo digo especialmente por el 24 que marcaba el aire acondicionado sino que hago referencia a su hermosa familia: su esposa y su hija Skyler, que nos cedió su lugar para hablar con su padre.

Es verdad que está en el país desde el 2015 pero él prefiere hablar en inglés por más que entiende español, atento y pensante ante cada pregunta, incluso regalándonos varias carcajadas. No esquivó ningún tema, habló sin cassette como le gusta a todo periodista, sus palabras quedan desarrolladas en esta entrevista que esperemos sea de su agrado.

¿Cómo fue que se dio tu acercamiento al básquet?

Realmente cuando empecé a practicar deporte me inicié jugando beisbol que era lo que realmente me apasionaba, eventualmente comencé a introducirme en el mundo básquetbol en el secundario porque era el deporte que practicaban mis amigos. Además de eso fui creciendo demasiado rápido, era muy alto como para dedicarme al béisbol y a mediados del secundario decidí por completo jugar a este deporte.

¿Recordás cómo se dio el primer entrenamiento?

Realmente no me acuerdo, pero lo que sí te puedo decir es que cuando me decidí a jugar a este deporte el amor que yo tenía hacia todo los demás cambió rotundamente. Solía jugar mucho al beisbol y fútbol americano, pero de allí en más me dediqué solamente básquet que se llevó toda mi atención. Empecé a jugar en la posición de cinco desde el comienzo, es la que me siento más cómodo, la que más disfruté en los inicios y ahora mismo.

¿Cuán importante fue tu familia al tomar la decisión de jugar al básquet?

Mis padres siempre me alentaron a que yo haga un deporte sin importar cual fuera, más que nada mi padre, él jugó fútbol americano desde muy pequeño y mi madre voleibol así que vengo de una familia muy deportista. Después de un tiempo mi madre fue quien me dijo que me dedique al básquetbol y la que me apoyó mucho en tomar esa decisión, fue muy importante para mi. 

Te graduaste en dos carreras universitarias: en administración de empresas y en gestión deportiva, ¿Cómo fue combinar eso con el básquetbol?

La verdad es que no fue fácil pero mis padres además de los deportes siempre me aconsejaron a que estudie mucho, eso desde que era pequeño. Porque al comienzo empecé con el béisbol y lo dejé, porque no sabía si iba a tener futuro allí, luego recién encontré el amor por el básquet en el secundario entonces ellos siempre me alentaban a que estudiar era lo más importante. Más allá de que yo juegué básquetbol, así fue como luego en el secundario me dieron una beca para ir a la universidad y luego poder obtener mis títulos. No fue fácil pero estoy muy feliz por ello aunque el básquetbol es lo que me apasiona realmente.

Sos una persona que jugó en varios países ¿Qué sentiste la primera vez que dejaste Estados Unidos para jugar en el exterior? 

La primera salida estuve muy nervioso. Después de mi último juego como universitario estaba muy triste porque creí que todo terminaba allí como le pasa a muchos chicos, pero luego un par de agentes se acercaron a hablar, después mi entrenador me alentó a seguir, me comentaron que había un equipo en Alemania y ahí fue que lo pensé porque no era un destino muy común. Ahí lo hablé con mis padres y les comenté que era una muy buena idea de empezar hacer dinero jugando al básquet que era lo que quería. En todo el vuelo a Alemania estuve muy nervioso porque además de que era mi primera salida era un vuelo demasiado largo, sin lugar a dudas fue totalmente diferente a como lo esperaba.

Después del vuelo, una vez aterrizado y más tranquilo ¿Cómo fue ese primer contacto en Alemania?

La verdad que fue horrible, llegaba otro compañero al mismo aeropuerto que yo, lo dos íbamos a jugar en el mismo equipo, lo loco de todo esto es que el llegaba cuatro horas después que yo, y el manager del equipo o la persona encargada de irnos a buscar al aeropuerto llegó dos horas después que mi compañero aterrizó por lo que tuve que esperar demasiado. Todo era una locura, nadie se comunicó conmigo, mi teléfono no andaba, estaba solo en el aeropuerto, no fue una una linda experiencia la verdad. Por suerte ahora todo es mucho más fácil, la comunicación es otra, tengo mi teléfono conmigo que está funcionando todo el tiempo, pero mi primera experiencia fue horrible, nadie me pasaba a buscar por el aeropuerto. Sin lugar a dudas no fue el comienzo deseado.

¿Alguna vez se te pasó por la cabeza dejar el básquet?

Creo que cuando uno va comenzando en esto, y más en mi primera salida que era una prueba para mi para ver si funcionaba dentro de este mundo, es cuando más dudas me planteé. Ese sentimiento de querer dejar el básquetbol se me hizo presente una sola vez que fue cuando me cortaron precisamente en Alemania. Era mi primera vez afuera y realmente no sabía cómo actuar frente a eso, me preguntaba que iba a hacer pero seguí entrenando, volví a casa, me dije tengo que empezar a jugar más fuerte, hacer las cosas diferentes, jugar más para mi. Creo que tomarme el tiempo necesario para madurar las ideas, plantearme a mí mismo qué tipo de jugador quería ser me fortaleció mucho en mi carrera para llegar a ser lo que soy.

¿Cuánto resigna uno al ser jugador de básquetbol? ¿Se extrañan mucho las raíces?

Creo que en el comienzo de mi carrera fue lo más difícil, yo amo jugar al básquetbol pero sé que también siempre estoy lejos de mi hogar, no veo a mis amigos, incluso cuando vuelvo a mi hogar, que no es por mucho tiempo, tampoco puedo ver a todas las personas que quisiera ya que ellos están ocupados porque tiene su vida, su trabajo y yo solo estoy de paso. Por suerte en esta etapa de mi carrera acá en Uruguay me siento como en casa y más especialmente teniendo a mi familia conmigo. También conocí mucha gente en Uruguay y es un país que me trata genial así que ya no se da ese sentimiento de extrañar tanto.Ya tengo toda mi vida formada acá y me gusta mucho, me siento muy cómodo.

¿Qué se siente es ese momento en el cual armás el bolso para cambiar de país, de ciudad?

Creo que uno encara de forma muy diferente al hacer las maletas para un país que ya conocés porque sabés como te vas a sentir frente a uno que no conocés nada de él, ni siquiera el tipo de comida, el clima. Por ejemplo acá para mi ya es como venir a casa, entonces ya no lo tomo como un peso, aunque tengo el problema que siempre empaco muchas cosas al viajar (se ríe).

Frente a esto que decís y pese a que ya estás acá desde el 2015, en aquella oportunidad, ¿Qué sabías del país?

Honestamente antes de venir acá no sabía nada de Uruguay. Eventualmente cuando mi agente me mandó un mensaje para decirme de la oportunidad que tenía de venir a jugar acá, honestamente le dije no se donde queda (explota en risa). Si me decías donde marcarlo en el mapa seguro no sabía, pero ahora es mi segundo hogar, es un gran país, me encanta el básquetbol acá, ya jugué para ocho equipos y la verdad que estoy muy acostumbrado a la vida. Creo que en cada equipo pude ser yo mismo. No sé como explicarlo pero en todos me sentí muy cómodo y estoy muy contento por eso.

¿Cuánto te costó adaptarte a los gimnasios de Uruguay?

Creo que las canchas acá no son malas, de hecho las canchas para mi nunca son un problema, me acostumbro rápido. Sé que hay canchas que prefiero jugar por sobre otras, especialmente en la del equipo que estoy jugando. Quizás cuando llegué las canchas no estaban en las condiciones de ahora que mejoraron mucho, pero hoy en día no hay mucha diferencia entre lo que es el Metro y la Liga, es más, especialmente en este Metro hay muchos jugadores de Liga. Pero lo que sí me cuesta mucho adaptarme es al frío que hay por las noches, de hecho el clima cambia muchísimo de un dia a otro e incluso en el mismo día, me pasa a veces que me levanto pensando que es un lindo día de sol y termina siendo super frio.

¿Cómo te trataron en todos los equipos que jugaste? ¿En cuál te trataron mejor?

¡Cordón! (nos vuelve a deleitar con una sonrisa de oreja a oreja) La verdad que en todos los equipos que jugué me sentí y me siento bárbaro. Tengo la suerte de encontrarme con grandes compañeros, grandes dirigentes, es imposible elegir un solo equipo cuando te tratan tan bien en todos y vez el esfuerzo que hacen para que no te falte nada. No me gusta y no puedo elegir.

¿Qué pensas de Donald Trump?

Creo que él es el peor presidente que hemos tenido. No me gusta hablar mal de las personas, especialmente menos de quien gobierna, pero él se muestra alrededor de todo el mundo cuán malo es. Nadie esperaba que él fuera el presidente porque nunca antes había estado en la política, era solo una celebridad, un tipo rico y ahora es el presidente de Estados Unidos. Cómo si fuera poco está en carrera para la reelección y eso es muy triste. Lo que no puedo creer es como llegó ahí, porque muchos presidentes tuvieron carrera política, fueron senadores, congresistas o algo, él se creó mediante Reality Shows y llegó a ser presidente. Ahora él generó un gran problema por como trató el tema del coronavirus y hay mucha gente que no lo va a votar. Es increible toda la corrupción que hubo en su presidencia, digamos que es casi un programa de televisión, un Reality de los Estados Unidos, es impresionante eso (cierra la oración con bronca).

Ya que mencionaste al coronavirus, ¿Cómo atravesaste el pico de contagios en Estado Unidos? ¿Sentiste temor por la paranoia generada?

No creo que haya sentido miedo, lo que sí sentí fue mucha confusión. Muchas pruebas científicas pero hubo diferentes opiniones calificadas acerca de lo que deberías hacer o no y muchas de ellas eran contrapuestas. La realidad es que había mucha gente que permaneció encerrada en su casa así como también estaban aquellos que salían de fiesta todos los días y dentro de ese espectro nunca pudimos encontrar un punto medio, para calmar esto. Por eso ahora Estado Unidos es uno de los peores países en cuanto al manejo de la pandemia.

¿Qué pensas acerca del movimiento Black Lives Matter?

Estoy completamente de acuerdo de que la vida de los negros importa (Black Lives Matter en inglés) y lucho por eso. Pero el punto es que muchas personas, más que nada las corporaciones, quisieron sacar rédito acerca de todo esto. Algunos ponen la mirada en otro punto. Lo que yo quiero decir más que nada es que no creo en lo que esa corporación dice o hace. En lo que realmente creo es que la vida de los negros importa, en ese mensaje. Sabemos lo difícil que es ser un negro en Estados Unidos, esto no es de ahora, tristemente es algo que se da a lo largo de toda nuestra historia.

¿Crees que en Uruguay hay racismo? ¿Fuiste víctima de un acto racista?

Sinceramente yo no lo sé porque realmente no lo experimenté. No soy quien para afirmar o negar esto porque todo el mundo cree en lo que son sus experiencias personales. Vos sabés que hay gente que es racista, porque las hay, pero para experimentar el racismo es por lo que te toca vivir. Que hay personas que sufren por el asedio de otro, eso pasa. Por ejemplo en Estados Unidos si ves que la policía arresta simplemente a la persona negra por el hecho de serla te vas a enfadar, no vas a creer en la policía porque es lo que ves. Creo que todo se basa en lo que es la experiencia que uno vive. Con la tecnología que hay hoy en día todo es más fácil para detectar muchas cosas, el racismo está, puede ser un poco más justo, a mi nunca me tocó pasar por una situación incómoda por suerte.

¿Qué se siente tener el apoyo familiar en el día a día?

Ellos son los más importantes de mi vida. Para ellos nunca importa el resultado, si perdés o si ganás, si jugás bien o mal. Ellos siempre están ahí para mi. Ellas siempre están ahí con las palabras de aliento justas, si uno tiene una mala noche son los primeros en decirte que en la próxima va a salir todo mejor. Mi esposa me conoce bien, ella sabe que cuando pierdo mi humor cambia, que no me dan ganas de hacer nada, sino que necesito focalizarme en lo que viene, ella me respeta mucho y me da mi espacio hacen que todo sea más fácil, especialmente el cariño de mi hija, ella siempre sonríe, está alegra sin importar el resultado, y me hace muy bien tenerlas conmigo. Por suerte pudimos venir los tres juntos, no fue nada fácil por todo lo que pasaba en el mundo. Tuvimos un vuelo de casi 40 horas, vuelos cancelados, esperar dos horas el hisopado en el aeropuerto. Luego de eso nos quedamos una semana acá los tres juntos. Por suerte mi esposa puede trabajar desde casa con la computadora, estuvo bien para pasar en familia, lo importante es que estamos acá instalados y tranquilos.

¿Cómo ves el certamen? 

Creo que este es uno de los mejores Metro que vamos a ver en mucho tiempo. Más que nada porque no hay básquetbol desde hace mucho tiempo, las personas tienen mucha expectativa por la competición, todos los partidos van televisados, se juegan en el mismo gimnasio. Hay muchos jugadores de Liga jugando este Metro, creo que es una gran idea eso. Sé que no es lo mejor para los jugadores más jóvenes que quieren dar el salto y tener minutos y jugar más, pero jerarquiza mucho la competición.

¿Cuáles son las expectativas que tienen con Cordón?, ¿Cómo se siente jugar sin hinchas?

En Cordón tenemos muchas posibilidades de lograr el ascenso. Es un muy buen equipo, especialmente en los jugadores con experiencia que jugaron varias Ligas y también conocen el Metro. Si jugamos como debemos jugar y sabemos lo que queremos, podemos estar entre los dos primeros. En cuanto al no tener a tus hinchas alentando creo que es bueno y malo. Ningún equipo los tiene y eso hace sentir muchas veces que es una práctica o un amistoso. A mi me encanta jugar con hinchas, con los míos y los rivales, hacen el juego más atractivo y contagioso. Sin los hinchas vos jugas más tranquilo, menos acelerado y capaz que pensás un poco más lo que hacés. Pero yo los prefiero siempre.

Para terminar, ¿Cómo fue la sensación de volver a jugar un partido después de tanto tiempo?

Creo que mi último juego había sido en la Liga en el partido Capitol ante Urunday en la última semana de febrero o comienzo de marzo, fueron muchos meses parado, me volví a sentir vivo de nuevo, tenía muchas ganas de hacerlo. Fue un sentimiento genial, los primeros minutos fueron como que había olvidado lo bien que se sentía, quizás era diferente a lo que solía ser antes, pero una vez iniciado el partido y ya con lo minutos pasando todo se volvió normal y se disfrutó como siempre. Estoy muy feliz por volver a jugar.

PING PONG

Uruguay o Estados Unidos: Uruguay

Mate ¿si o no?: No me gusta

¿McDonalds o Burger King?: Burger King

¿Pollo asado o carne de vaca?: Pollo siempre, nunca como carne de vaca

¿Asado o pasta?: Pasta

¿Vino o cerveza?: Vino. 

¿El mejor jugador con quien jugaste?: Donald Robinson

¿El rival más difícil que te tocó defender?: Al Thornton

Un ídolo: Shaquille O´Neal

El mejor entrenador: Mi entrenador del secundario Chad Lister 

Quinteto ideal: Martín Perdomo, Donald Robinson, Martín Rojas, Hernando Cáceres y Paul Robinson. D.T. Federico Camiña