El pandense derrotó a Unión Atlética por un amplio margen donde contó con Nicola Pomoli como gran figura. El oriundo de Malvín rozó el triple doble con 17 puntos, 9 asistencias y 9 rebotes.

Tras el partido Básquet Total dialogó con él y nos dejó las primeras sensaciones: “Jugamos un lindo básquetbol de principio a fin, tal vez al comienzo nos costó un poco, pero jugamos bien y es lo que hay que resaltar”.

Ese principio de juego no tan goleado, pero si hermoso de ver entre defensas bien posicionadas y ataques no apurados y pensantes: “Totalmente, buscamos dañar con un ataque pausado, pensando la jugada para que quedara el mejor posicionado hacia el aro. Igualmente, la defensa fue muy dura desde el primer minuto y nuestra virtud estuvo en poder romper esa defensa en un momento clave, lo que sirvió para ganar”.

Consultado sobre cuan fácil es tener un compañero de la envergadura de Agustín Caffaro y lo bien que se entienden entre ellos dijo: “Es un jugador excepcional, el primer partido estuvo un poco complicado, pero él ama jugar al básquet y se está adaptando al torneo y a nosotros. No solamente yo lo busco, sino que el resto del equipo también, pero personalmente nos estamos entendiendo muy bien”.

El pandense mejoró muchisimo conrespecto al primer partido, muestra de ello son los libres, algo que había quedado en el debe ante Verdirrojo, con la UA lo pudo mejorar: “Me parece que ahí influyó mucho que era el primer partido tras muchos meses y en un debut siempre hay nervios. Hoy demostramos que sabemos jugar distinto, pero sí es verdad que los entrenamos porque la primera fecha fallamos mucho, aunque hay que entrenarlos siempre”.

Después de tantos meses volver a jugar es lo que más se resalta, pero Nicola, como varios de los que disputan en torneo tienen el chip Metro dentro del chip Liga, ya que por razones de público conocimiento se aplazó hasta el final de este torneo, sobre esto fue contundente: “Un poco hay que mantener ese chip y pensar en la Liga, pero mesuradamente. Voy a entrenar todas las mañanas al club (Malvín) y eso me ayuda muchísimo, no solo en lo físico sino también a no perder ese chip de Malvín. Aunque claramente el chip principal ahora está cien por ciento en Urupán y El Metro”.