Cordón venció a Lagomar en un juego sumamente parejo durante los 40 minutos. El equipo de la calle Galicia supo cerrar mejor el cotejo para así cosechar su segunda victoria consecutiva. Matías Gallo fue una pieza clave en el equipo de Palacios, no sólo en la conducción, sino también en la intensidad defensiva para provocar una buena cantidad de pérdidas.

El base resaltó lo importante de la victoria, pero también le dio espacio a la autocrítica: “Obviamente que ultra felices no nos vamos porque sabemos que hasta ahora no estamos teniendo el rendimiento que queremos. Nos falta tal vez más conexión entre nosotros y mejorar la toma de decisiones en cancha, pero siempre es mejor corregir cuando ganas, ya que estás más tranquilo. No hay que encender alarmas, es temprano, es un torneo atípico, y venimos de un parate largo, entonces hay cosas que no la tomamos como excusas, pero sí son argumentos válidos. La sensación es positiva por el resultado, pero somos conscientes que tenemos que mejorar”.

Gallo acentuó, desde su punto de vista basquetbolístico, aspectos del juego que Cordón deberá corregir: “Tenemos que mejorar en la toma de decisiones. A veces nos estamos apurando, tomando tiros que no tenemos que tomar y en lugares que para nosotros son de porcentaje bajo; si es verdad que en ocasiones la defensa te lleva hacia ese lugar, pero creo que nosotros no estamos pensando como deberíamos hacerlo. Igualmente, no veo todo negativo, al revés, veo muchas cosas positivas. Obviamente que la gente espera más de nosotros, nosotros esperamos más de nosotros, nuestro cuerpo técnico también, pero tampoco debemos encender alarmas porque es temprano y sin dudas vamos a mejorar. Para mí, los equipos campeones son los que intentan encontrar una regularidad ahora, pero sobre todo son los que llegan a tope a los momentos decisivos”.

Pese a la zona muy bien planteada y ejecutada por Lagomar, ocultando su falta de centímetros, a veces da la sensación de que Paul Harrison no entra en juego de la manera que se espera que lo haga, con pocas situaciones de posteo claras en la zona pintada. Sobre esto, el “Coco” comentó: “Desde mi perspectiva lo pusimos en juego a Paul. Obviamente que cuando él recibía, ellos concentraban gente en la pintura, eso estaba preparado porque teníamos una supremacía clara ahí. Creo que tendríamos que haber definido mejor la ventaja, teniendo mayor movimiento en los perimetrales cuando el balón entraba e intentar generar desde ahí. Cuando tenés una ventaja, la idea no es exprimirla anotando sino generar desde ese lugar. Si bien Paul no estuvo en su noche, es un gran jugador, y sin dudas van a llegar los rendimientos que se esperan”.

Cordón es candidato, eso está claro. Un altísimo porcentaje de las opiniones lo dan, cuanto menos, como uno de los dos equipos que ascenderá. Si tomamos en cuenta la dimensión del club, y la exigencia que genera el mismo, tanto por su historia, como por el presente de estar hace ya varias temporadas en las divisiones de ascenso, la presión debe ser un factor que el plantel albiceleste debe dominar. “Nosotros tomamos las cosas con calma. Sabemos que tenemos la exigencia de ganar en la mayoría de los partidos, pero hacemos todo tranquilos. De los torneos de segunda división que he visto y que he jugado, es el más parejo por la cantidad de jugadores que han venido de Argentina, sumado a los de liga que también están jugando, como hoy veíamos al “Enano” (Fernando Martínez). Yo creo que podemos estar entre los favoritos, si somos candidatos firmes será opinión de cada uno, pero no nos metemos presión por eso; como te digo, es un campeonato muy parejo y corto, entonces si no ajustás bien te pueden sacar en un playout. No cargamos con esa mochila, pero si nos ocupamos de que eso sea real”.

El número 44 ha tenido actuaciones destacadas defendiendo a Anastasia de Fray Bentos, y además tiene en su haber la medalla de campeón en El Metro anterior vistiendo la camiseta de Miramar. Hoy se encuentra integrando el quinteto inicial de Cordón, y disputando minutos, no solo en cantidad sino también en calidad. “Mi objetivo personal es pertenecer a un grupo competitivo. No tengo metas personales en cuanto a números y demás, te podés dar cuenta que tomo muy pocos tiros por partido. Quiero pertenecer, yo disfruto jugar desde el lado de la conducción, disfruto que mis compañeros sean felices y puedan anotar, me siento bien desde ese rol y en la defensa me gusta tomar al mejor jugador rival. Quiero eso, que el equipo esté bien, y creo que los minutos han venido porque se ha visto solidez, eso me pone contento”.

Las redes sociales son un medio que permiten, al menos de modo superficial, conocer los gustos e ideologías de las diferentes personas. Gallo, por medio de su academia de básquetbol que comparte con otro entrenador, se dio a conocer mucho en el mundo cibernético, y no es difícil de apreciar el carácter analitico y detallista que poseé en cuanto al juego. Sobre esto y la retroalimentación que adquiere desde su proyecto, el jugador expresó: “Lo más importante en el básquet es la pasión, eso es lo que nutre al conocimiento. Yo soy un apasionado de esto, vivo las 24 horas para el básquetbol, entonces me es de mucha utilidad. Es recíproco, porque me ayuda a enseñar, y eso me sirve a la hora de entrar a la cancha. La realidad es que no juego ni por dinero, ni por honor, ni por gloria, lo hago porque disfruto; encuentro mi estado de atención plena en el juego, es como una terapia. Soy joven, tengo 25 años, pero el día que deje de disfrutarlo de esta manera no voy a jugar más. Ahora me apasiona, y me ayuda a crecer”.