Colón derrotó a Sayago por 88 a 73 y consiguió su primera victoria en la misma cantidad de presentaciones en lo que significó el comienzo de la segunda fecha de este Metro.

Muchos errores en el comienzo del juego provocaron que el primer contacto de la balón con la red fueran pasado los dos minutos de juego. Con el desarrollo del cuarto Colón empezó a rotar el balón, apeló a buscar el mejor ubicado y entre los Fernando, Verrone y Martínez, doblegaron a su rival. Sayago no logró encontrarle la vuelta más allá de alguna aparición de Brian Silva. La ausencia de protagonismo de Zygimantas Riauka le pasó factura en los primeros diez. Al buen rendimiento ofensivo del plantel de Fabian Narbais, se sumó el apoyo defensivo de Martín Mayora que incomodó al ataque de los de la vía. Con más ganas que ideas, los más jovenes de Sayago sacaron la cara por el equipo y lograron ponerse a dos bolas. Un triple del Enano junto a un doble sobre la chicharra de Agustín Da Costa le dio un poco más de respiro a los de la esquina del movimiento.

Tras el parate largo se repitió la historia del comienzo del encuentro: errores y más errores. Sayago no encontró el engranaje ofensivo y careció de gol. Colón aprovechó el mal momento de su rival y con Mayora como pilar logró abrir hasta 15 unidades. En un abrir y cerrar de ojos apareció una ráfaga desde el norte y los de la vía se pusieron a una bola gracias al rendimiento de Nahuel Lemos. El interno cometió su cuarta falta, tuvo que salir en su mejor momento y el rival aprovechó para entrar al último cuarto con dos posesiones de diferencia. En el periodo final los de Narbais basaron su juego en la pintura y entre Verrone y Rogelio de León estiraron la brecha. Ya sin Riauka ni Lemos en cancha por quinta, los dirigidos por Díaz no encontraron orden debajo del aro y el nivel colectivo del rival fue en ascenso. Un buen momento de Mayora terminó de volcar el juego para su lado. Las faltas y los libres del final maquillaron el score a favor de la verde por 88 a 73.

 

EL GRITO

Una cosa es jugar rápido y otra apurado.

Se venía Sayago y el trámite se complicaba. Narbais pidió tiempo y con una extraña serenidad tiró "la frase". De ahí en más, Colón se calmó, se ordenó y no sacó el pie del acelerador.

UNO x UNO

SAYAGO

Dogliotti (3): Se llenó de faltas rápidamente y cuando volvió aportó poco. Silva (5): Como una moneda, dos caras. Un primer tiempo deluxe, un segundo tiempo para olvidarse. Jones (2): No aportó. Lemos (5): Si Sayago soñó con la victoria fue por él. Las faltas lo comprometieron. Riauka (2): De sus peores actuaciones en tierras charrúas. Bonet (5): Inentendible porque no entró antes. Sin ser el mismo del primer partido, fue lo mejor de su equipo. Fernández (3): Mucho tiempo en cancha para lo que aportó. Lo necesitan más. Arrillaga (4): Nadie le pone más ganas que él. En mi equipo juega los 40. De León, Calimares (-): Pocos minutos. Díaz(4): No encontró que su equipo funcionara jamás. Las individualidades casi lo salvan.

COLON

Mayora (7): Manejó el equipo como quiso. En defensa importante como siempre, en ataque gravitó en momentos claves. Martínez (8): Dios no es enano, el Enano es Dios. No solo por su juego si no también por su forma de revivir tras chocar con el Camión Riauka. Da Costa (4): Comenzó encendido y se fue apagando. Verrone (7): Se fajó abajo, tiró de afuera, defendió, reboteó, hizo de todo. Como en Estados Unidos, acá también hay un barba que causa estragos en los rivales. De León (6): Prolijo. Ni muy muy, ni tan tan. Pose (5): Atrevido. Le dio dinamismo y velocidad. Pereira (4): Si lo dejas te mata. Un par de lanzamientos y no mucho más. Monteverde (3): Entró a chocar y pelear. Narbais (6): Manejó y potenció su plantel. Administró bien los cambios y cuando la tuvo fea salió a flote.

VAR

Vivian García, Diego Gómez y Álvaro Labuiza (6): Partido normal, sin mucho para cobrar. Se le puede cuestionar un manotazo de Pose sobre Bonet en el final del juego que pudo ser antideportivo.

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LO DESTACADO

Colón administró el tiempo, jugó como quiso y siempre salió adelante cuando se le complicaba. ¿Por qué salió a flote? Porque tanto Martín Mayora como Fernando Martínez se encargaron de conducir y tomar las riendas del juego a piaccere. Cuando se necesitó jugar en la pintura, ellos le dieron protagonismo a los internos. Cuando tuvieron que asumir el ataque con sus cortes lo hicieron de forma excelente. Es por eso que la doble base dio resultado y entre ambos sumaron 35 puntos y 7 asistencias para llevar a su equipo a la primera victoria del certamen.

EL TAPABOCAS

Tras un golpe brutal todos creimos que no volvería a la cancha, o peor, hasta se perdería algún partido del certamen. Es que estuvo fea de verdad. La vio fea y nos preocupó a todos. Pasaron los minutos y Narbais mandó el cambio. Era él, era el enano que volvía. Todos tuvimos miedo, hasta él, pero la calidad no se pierde aunque tenga que chocar con un gigante. La primera que agarró, penetró, anotó, sacó la falta y mandó a sentar a Lemos. Una vez más se sintió a alguno susurrar… “Dios es enano”.