Llega a su final la sección que hemos denominado “El laboratorio”, en donde analizamos a través de estadísticas a los equipos que van a disputar los playoffs de la Liga Uruguaya. En este último informe nos centraremos en Urunday Universitario, que llega a dicha instancia proveniente del Reclasificatorio.

Luego de haber tenido un arranque de temporada algo irregular, en el cual alternaba triunfo y derrota, el conjunto de la avenida Joaquín Suárez tuvo una serie de cinco victorias consecutivas, que le permitieron llegar a la última fecha del Torneo Apertura, con la chance de obtener el título y con ello la posibilidad de pelear por un lugar en la Liga Sudamericana. En ese juego definitivo ante Trouville, disputado en la ciudad de Florida, el estudioso llegó a tener a su favor una renta de 19 puntos, en los primeros minutos del tercer periodo. Sin embargo, los de Pocitos revirtieron el trámite y se terminaron quedando con el trofeo.

A partir de ese momento, el fusionado cayó en un pozo profundo, llegando a perder en total siete partidos al hilo. La mala racha la quebraron nada más y nada menos que frente a Aguada, con la particularidad que encararon dicho compromiso sin Tyrone Lee, su jugador más importante en la zona pintada. Si bien sobre el cierre del Clausura el nivel del equipo mejoró considerablemente, aquella racha negativa, no les permitió meterse en la Liguilla, objetivo que parecía estar cercano a concretarse allá por el mes de diciembre.

Al quedar cerca de los primeros seis, el verde del Prado afrontaba el Reclasificatorio con grandes chances de conseguir uno de los dos boletos disponibles para playoffs. En los cuatro partidos que disputó en la ronda permanencia, Urunday ganó tres partidos y perdió uno, teniendo que cerrar su participación en la misma ante Goes. El pasaje a la postemporada la encaminaron cuando derrotaron a Biguá en Villa Biarritz y la terminaron de confirmar, venciendo como locales a Capitol. Su rival en cuartos de final será Olimpia o Malvín, teniendo contra los de Colón un récord de 1-1 en la temporada y ante el playero el mismo registro.

Yendo estrictamente al aspecto estadístico, cabe destacar que Urunday es junto con Hebraica y Macabi uno de los dos equipos que más puntos anota en la pintura, con prácticamente 37 unidades por partido. En ese aspecto influye considerablemente el aporte de Tyrone Lee, un extranjero que no posee un gran tiro de media distancia, por lo tanto la mayoría de sus anotaciones son cerca del aro, ya sea corrigiendo algunos tiros o finalizando un alley-opp. Además, de los conjuntos que van a disputar los playoffs, el estudioso es el que más rebotes defensivos captura por encuentro con 28.7 y el segundo en totales con 38.8, siendo superado en ese rubro solamente por Nacional.

En el aspecto defensivo, los de la avenida Joaquín Suárez son los que menos puntos del rival permiten en la zona pintada. Consultado acerca de si la presencia de un interno que pueda intimidar como lo hace Lee y la defensa en zona bien diagramada, son los puntos claves en dicho éxito, Mauro Zubiaurre manifestó lo siguiente: “Además de tener bien aceitada la defensa zonal, también somos muy buenos defendiendo al hombre. Es fundamental tener a un jugador como Tyrone, que te despliega esa energía en defensa”.

Urunday es el equipo que más faltas recibe por juego y a su vez el que más tiros libres lanza. Sin embargo, su porcentaje de efectividad en ese departamento es el más flojo de todos, con apenas un 67% de acierto. “La agresividad de Shaq y Tyrone es importante, pero también la de todo el equipo. Ellos no son los únicos que pueden atacar el aro con determinación. La efectividad en libres no nos preocupa, pero sabemos que es algo que debemos mejorar”. Declaró el base sobre si es clave para sacar muchas faltas en el rival la intensidad de Johnson y Lee, a la hora de encarar hacia el aro y si es un punto a trabajar la puntería desde la línea.

En los últimos años, el lanzamiento exterior se ha convertido en un arma fundamental para todos los equipos. El dirigido por Héctor Da Prá es uno de los que menos triples anota por encuentro, siendo su 34.7% el más bajo entre los ocho mejores conjuntos del torneo. Al preguntarle si es un punto a mejorar de cara a los playoffs o si las fortalezas ofensivas de los del Prado pasan por otro lado, el ex Atenas respondió: “Debemos mejorar en todos los rubros, la efectividad desde el perímetro es simplemente uno más de ellos”.

Para ir cerrando, vale ponderar que el fusionado es de los que menos pelotas pierde por juego con 11.7 y el que menos puntos recibe de ataque rápido, con apenas 10.8. “Sin duda es uno de los puntos claves para no permitir que nos conviertan en contraataque. El hecho de cuidar balón, hace que los rivales no nos agarren mal parados en la transición de ataque a defensa”. Expresó el número 13 sobre la importancia del balance defensivo y el buen manejo de balón del equipo en general.