Ya presentados los significados de estrategia, técnica y táctica es turno de introducir el concepto de ventaja en el juego ofensivo.

El objetivo del básquetbol es anotar más puntos que el rival. Eso también ya supone un objetivo opuesto: evitar que el otro equipo anote puntos. Decíamos que la táctica es el conjunto de decisiones que orientan a un equipo hacia esos objetivos, tanto en ataque como en defensa.

La riqueza del básquetbol como deporte colectivo, radica en la cantidad de caminos distintos que existen para anotar y para defender, la multiplicidad de variantes tácticas. Esos caminos son tan diversos como las herramientas que pueden ser utilizadas: las técnicas.

Resulta interesante visualizar que, entre tanta complejidad, hay una búsqueda concreta. Los puntos se anotan tras conseguir una ventaja para poder tirar al aro. La táctica por lo tanto debe estar al servicio de orientar a un equipo a obtener esa ventaja.  

¿Qué es tener ventaja?

Si consideramos entonces que una ventaja es la posibilidad de generar un tiro al aro con la mejor chance de acierto posible, estamos introduciendo el factor del espacio. No hay ventaja si un defensa está sobre el portador de la pelota, presionando y molestando al potencial tirador. Se necesita espacio.

Hay ventaja cuando un jugador con pelota está libre, pero en un juego de espacios reducidos, un jugador no estará libre por mucho tiempo. Esa es la segunda variable: el tiempo. La ventaja es la combinación de espacio más tiempo.

Es importante resaltar un par de aspectos más. Una ventaja no es igual para todos los jugadores. Los jugadores más desequilibrantes, consiguen hacer valer una ventaja aún cuando tienen poco espacio y/o poco tiempo para ejecutar.

Adicionalmente, un mismo jugador tiene sectores de la cancha en los que es más peligroso que en otros. Darle espacio en el perímetro a un jugador con bajo porcentaje de tres puntos, puede no resultar una ventaja que amenace al equipo que defiende.

Y por último, es necesario que la pelota llegue al jugador para que la ventaja se constituya como tal. Sin pelota no se puede anotar, por lo que una ventaja se materializa cuando la pelota llega al jugador que tiene espacio+tiempo. O bien cuando el jugador que tiene la pelota consigue ese espacio+tiempo.

Generar ventajas 

La obtención de las ventajas puede estar ligada a acciones individuales y, en eso, hay maestros del 1×1. Este señor de barba tiene cosas para decir al respecto (alcanza con ver unas pocas jugadas):

¿Qué permite a un jugador, poder generar sus ventajas en situaciones de uno contra uno y no estar jugando uno contra cinco?

La disposición en la cancha de sus compañeros, la amenaza que sus compañeros también representan si se les otorga espacio y tiempo para definir. Pero sobre todo es su calidad individual la que define la suerte de esas acciones.

El juego colectivo ofrece otro tipo de variantes, entendiendo la capacidad asociativa de un equipo como una oportunidad de multiplicar la calidad individual. Menor dependencia de uno solo, mayor cooperación e incidencia de las decisiones y virtudes colectivas para conseguir anotar.

Una vez generado un desequilibrio inicial, mientras la defensa busca volver a neutralizar la situación, el ataque debe trasladar jugadores y pelota a posiciones donde pueda conservar esa ventaja.

Y si de desorientar defensas se trata, hay un equipo que marcó una era reciente:

El aprovechamiento de la ventaja en cualquiera de los escenarios presentados depende de una correcta ejecución para poder anotar. Si aislamos cada situación por sí sola, la técnica es el factor determinante, mientras que la táctica ofrece caminos para aumentar la posibilidad de una ejecución más fácil o mejor.

A mayor calidad individual de todos los integrantes de un equipo, más preocupaciones para la defensa y más espacios para el ataque.

En la próxima columna de “Juego x Conceptos”, clasificaremos los distintos tipos de ventajas que podemos encontrar en el juego.