La sección que nuclea números y análisis de juego por parte de los protagonistas, dejó atrás a los equipos de la Liguilla, para centrarse en el mejor registro del Reclasificatorio.

Aguada finalizó su participación en la fase regular, asegurándose el séptimo puesto gracias a un récord de 18 ganados y 10 perdidos. Sabe que su rival de cuartos de final (en caso de mantener el sistema de disputa), saldrá del perdedor entre Malvín y Olimpia.

Adrián Capelli tomó las riendas de la conducción con el torneo empezado, tras la salida de Miguel Volcan. Precisamente, el ex seleccionador de Uruguay se refirió a la ponderación que le otorga a las estadísticas para la planificación del trabajo: “Le damos la importancia necesaria a lo cuantitativo. Personalmente, es de lo primero que solicito un par de días antes del partido, para poder mirarlo con tranquilidad. Ahí hacemos foco en los puntos fuertes que tenemos nosotros y el contrario. No soy obsesivo de los números, los tomo como un apoyo para analizar determinados aspectos que reflejamos también en el video previo. Además, lo usamos como herramienta de mejora para entrenar lo que detectamos más débil”.

Por la conformación del plantel, no es de extrañar que el rojiverde haya conseguido 90 puntos de promedio por partido, ubicándose primero en este rubro. Desmenuzando la ofensiva, los goles de contraataque fueron 10,7 para superar solamente al playero y Capitol. Pese a las escasas corridas, también figuran al tope en el número de unidades tras pérdidas con 16,3. La zona pintada no ha sido la favorita del vigente campeón de Liga, consiguiendo sólo 33,6 tantos de media.

Nos enfocaremos ahora en el rédito obtenido por cada ataque. Los tantos por posesión (1,2) muestran la efectividad del conjunto, siendo los mejores en este aspecto junto con Nacional y Trouville. Los de la calle San Martín lanzan casi 31 triples por noche, encestando 12 de ellos (39%). En este apartado lideran, reflejando la influencia de un anotador nato como García Morales. Son el plantel que menos dobles intenta, con 36 cada 40 minutos. Desde la línea fácil, casi un 75% de aciertos les permite entrar en el top 4 del ranking. Sobre la manera de ofender al adversario, el entrenador Adrián Capelli explicó que: “el equipo se siente cómodo tomando más opciones desde los 6.75 y con mayor efectividad que otros, eso es producto de las individualidades”.

Yendo al otro costado de la cancha, el aguatero permite 82 puntos a sus rivales, solo por detrás de los tres mejores conjuntos de la competición. Después de las alas rojas y Sayago, son los que más balones recuperan con 7,2. No cometen demasiadas faltas (menos de 18) y a su vez reciben 19. En relación a lo que hacen atrás, el técnico argentino comentó: “Al tener gol por todos lados, permite cierta tranquilidad. Igualmente me gustaría poder ajustar aún más en el aspecto defensivo, para no depender tanto del ataque”.

Sobre los rebotes, cuentan con casi 30 por juego. Las 12 pérdidas contribuyen a estar en el podio de mejores ratios con respecto a las asistencias, ítem en el que probablemente se vea la mano de un armador como Bavosi y la experiencia del resto de sus hombres.

Pese a percibirse como un banco de suplentes más enfocado en la contención, a partir de Pereiras y Sarni, los recambios también se hacen sentir en los 22 tantos que aportan. “Es importantísimo contar con jugadores que otorguen descanso a los titulares, trayendo la energía necesaria en ambos lados de la cancha. Además, nos aportan soluciones en momentos calientes, por lo que estoy contento y conforme con los que vienen desde la banca”, sintetizó Capelli.