Ya con el famoso protocolo aprobado y con la certeza de que el Metro se disputará, la ronda de entrenadores de Básquet Total llegó a su fin. El último en pasar por este segmento fue Diego Palacios, quien por tercera temporada consecutiva estará al frente del albiceleste.

¿Como está el plantel ante una previa de torneo tan atípica?

La verdad es que el equipo viene muy bien, por suerte el plantel de este año es de gente con experiencia en su mayoría. Además, hay muy buena gente con buena energía para los entrenamientos y se genera un buen clima, que es muy importante para llevar adelante estos momentos de incertidumbre.

¿Cómo se vive en la interna del plantel esta nueva normalidad llena de protocolos?

La receptividad de los jugadores ha sido muy buena. El club dio los pasos como debían darse para volver a entrenar y los jugadores han sido colaborativos al 100%. Nosotros como cuerpo técnico hemos tratado de colaborar y estamos gratamente sorprendidos del esfuerzo que está haciendo el club para cumplir con los protocolos de la mejor manera. Se que es algo que debe pasar en todos lados, pero nuestros dirigentes en particular están haciendo un esfuerzo muy grande por que todo sea total y completamente al pie de la letra.

El 13 de marzo al momento de decretarse la emergencia sanitaria Cordón casi que ni había comenzado a armarse. ¿La pandemia alteró de alguna manera la idea que tenías para encarar el certamen? 

Nuestro esquema mental no tuvo tanta variación. Sí, es verdad, que cuando pasó lo que pasó el 13 de marzo nosotros estábamos tranquilos y demoramos un poco el renganche post pandemia para salir al mercado. Uno como entrenador estaba un poco nervioso con la situación y los dirigentes también lo estaban, pero se tomaron todos los recaudos para asegurarse que podían cumplir con sus obligaciones de la mejor manera a la hora de traer a alguien. Esta comisión directiva que viene siguiendo la línea de la anterior desde la primera vez que trabajé acá en el club, se caracterizan por cumplir con lo que ofrecen y eso creo que es lo mejor que puede pasar. Entonces uno sabiendo esas cosas a veces aguanta la desesperación porque entiende que lo que están haciendo los dirigentes es hacer las cosas de la mejor manera posible. Así que como te decía, ni el esquema ni lo que habíamos conversado cambió tanto, lo que si cambió fue que hubo que armarse de paciencia y esperar a que el club estuviera 100% seguro de cual era el esfuerzo que podía realizar y cual no.

Y en particular, ¿la llegada de Paul Harrison tuvo algo que ver con la pandemia y la idea de ir por un extranjero probado?  

Nosotros ni bien recibimos el nombre de Paul como posibilidad ya hablamos de hacer el esfuerzo porque es era un hombre que nos interesaba. Luego vino la incertidumbre de la pandemia y no sabíamos si podíamos o no traer un americano. Allí obviamente empezamos a mirar hacia la vecina orilla, pero en realidad Paul fue nuestra primera opción. Por suerte se solucionó el tema de los viajes y lo pudimos traer que en todo momento fue el que nos convencía, nos gustaba y creemos que puede aportar mucho.

Desde tu lugar de entrenador, ¿cómo vivís la vuelta a Cordón de Brian García? 

Esta es la tercera temporada mía en el club y las dos temporadas anteriores no tuvimos la posibilidad reglamentaria de poder contar con Brian. Pero sí siempre se comentó acá en el club el anhelo de que Brian se vuelva a poner la camiseta de Cordón, por suerte para nosotros esté año si existió posibilidad reglamentaria. Para uno como entrenador es de esos jugadores que está contento de poder dirigirlo, no solamente por todos sus años de básquetbol sino por lo que significa como jugador y el espacio que se ganó como uno de los mejores escoltas de la Liga Uruguaya. Además el anhelo que él mismo tenía también de volver y las ganas que le pone en el día a día por estar acá hacen que uno disfrute mucho dirigiéndolo.

¿Cómo te parece que afectará el desarrollo del torneo esta nueva forma de disputa sin gente y en una sola cancha neutral?

Creo que se empareja bastante el campeonato jugando todos en una única cancha y el hecho de no poder entrenar en la cancha donde se va a jugar. Por otro lado, se pierde bastante la mística del torneo. El Metro tiene eso de ir por los barrios, a alguna cancha que está bastante “heavy”, y también de que vengan a jugar acá. Toda esa mística y esa onda se pierde, pero se empareja y más allá de todo, si esto es lo que hay que hacer para que se vuelva a jugar, hay que remangarse y estar todos de acuerdo.

Casi todos los equipos fueron por extranjeros probados y de nivel, en algunos casos de altísimo nivel para la categoría. ¿Potencia el nivel del torneo este hecho?

Creo que cuanto mejor sea el nivel de los extranjeros y de todos los jugadores en general, seguramente cuando los equipos comiencen a agarrar un poco de química, que dudo sea al principio, pero en el momento que pase el nivel de juego va a ser muy lindo y va a hacer que este sea un torneo muy lindo de ver. Cabe decir, como entrenador que trabajo hace bastantes años en formativas, que ojalá para el futuro podamos conseguir ampliar un poco la cantidad de jugadores que compiten en primera división en el basquetbol uruguayo. Me parece que quedaron demasiados jugadores afuera de este torneo, vale decir que es una situación especial, pero ojalá que se pueda revertir esto a futuro.

¿Como se vive en la interna del club este crecimiento institucional al que se ha jugado Cordón, con varios proyectos en paralelo?

El acercamiento mío a las formativas del club se da principalmente por un interés del presidente Capuozzolo de generar una identidad del jugador del club. Yo creo que luego de Brian y capaz que me olvido de alguno, no han salido muchos jugadores que realmente sean oriundos de la institución posteriores al proceso super exitoso de uno de los mejores entrenadores que han pasado seguramente por algún club de básquetbol como lo es el Pato Werstein. Y hoy uno desde su lugar, sabiendo que alcanzar el nivel de Pato no va a ser lo más probable, ya que es un tipo que hay uno cada muchos años como él, intentamos planificar que tipo de jugador queremos para el club. Y no solo eso, sino que tipo de persona queremos tener acá en el club, acompañando ese crecimiento institucional de Cordón, que tiene esa novena estrella como le dice la gente al crecimiento edilicio. El crecimiento institucional y deportivo tienen que venir de la mano para un club tan laureado y tan grande como Cordón.

¿Quiénes son los dos ascensos de este Metro?

Uno es Cordón seguro. Este año Cordón tiene que ser uno y después hay un montón de equipos que estamos tirando para el mismo lado. Yo veo a Larre Borges, a Unión Atlética, Urupán, Stockolmo y Olivol Mundial estando ahí, algunos por mucho talento y otros por tener equipos largos, pero que se maten entre ellos. Que suba Cordón y en ese momento agarramos el pop, un refresco y miramos tranquilos como se pelean para ver quien sube con nosotros.