La ronda de notas con DTs de El Metro hace una de sus últimas paradas en el Balneario. Allí dialogamos con Mauricio Rodríguez, quien volverá a estar al mando de Lagomar.

¿Estás conforme con la conformación del equipo?

Hubo varias alternativas y fue muy cambiante durante todo este tiempo. Los nombres que tenemos hoy, los empezamos a manejar a fines del torneo pasado. Como sueño, el tener a toda la familia Álvarez jugando en la línea del club se hizo realidad. Todo fue cambiando, muchos nombres, por ejemplo, en el caso de Martín (Perdomo), que tuvo la operación en el medio, que no sabíamos si iba a jugar Metro, o en el caso de Gonzalo (Álvarez), que tampoco sabíamos si el reglamento le iba a permitir jugar Metro o no, en el caso de Sebastián (Álvarez) también, en el caso de Javier (Álvarez), si quería continuar un año más. Por todos fueron pasando un montón de cosas y finalmente se conformaron en lo que es la estructura del club. Después empezó a cambiar el torneo, la pandemia hizo un cambio socioeconómico muy fuerte, y los clubes empezaron a contratar muy fuerte y que nos dejaron habiendo contratado primeramente, manteniendo la estructura que nosotros habíamos pensado desde un inicio. Nos deja un poco más flojos respecto a las contrataciones que habían hecho los otros clubes. Pero en términos generales, yo estoy conforme con los jugadores que están y pese a que es claro que tenemos algunas desventajas, me parece que vamos a ser un equipo duro, y que vamos a hacer un torneo competitivo. En términos generales estoy muy conforme con los jugadores que hemos conseguido.

El optar por dos fichas innominadas perimetrales te deja con la pintura un poco floja. ¿Cuál es la idea de juego que quiere implementar el equipo, sabiendo que en la pintura no tenés un fuerte?

Va a ser un juego muy intenso. Vamos a depender de nuestra defensa y de todas las variables tácticas que de ello se desprenda. Si bien no tenemos jugadores dominantes en la pintura, tenemos jugadores que en otras posiciones son de gran talla y son versátiles. Eso nos puede dar, en algún punto, no quiere decir que vaya a suceder, pero pensando en variables tácticas, salvaguardar aquello que no tenemos, que es un jugador dominante en la pintura. El juego va a ser de mucha intensidad, de mucha defensa, intentar que nuestros números en contraataque sean los más altos siempre, en todos los partidos e intentar anotar lo más rápido posible, tomando opciones de juego en transición, no parando y jugando. Esa es un poco la idea del equipo y lo que hemos estado trabajando.

A nivel defensa, ¿cómo se piensa en detener los tantos extranjeros internos qué hay en los demás equipos?

Con todas las variables tácticas posibles. Buscando un poco la versatilidad, buscando los emparejamientos que nosotros podamos orientar a que el otro equipo juegue. Sabiendo eso, también optar por la regla del menor daño posible, tratando de si tener que elegir en dos puntos al lado del aro, o un tiro de tres puntos afuera entre dos jugadores que son certeros, siendo inteligentes también. Después, cambiando. Las variables tácticas, espero que nos den un plus dentro de que las ventajas, sean más que las desventajas.

Más allá de las fichas innominadas, el equipo mantuvo la base, ¿qué ventajas encontrás dentro de eso?

Hay un conocimiento de trabajo, bidireccional. Hay un conocimiento de la seriedad de trabajo, de hacia que líneas van las correcciones que se hacen, de la persona, por sobretodas las cosas. Esas son las grandes ventajas. La confianza entre ellos y para afuera, el que se sientan integrados en una estructura de trabajo. Después acoplar a los que vienen de afuera, que salvo Martín (Perdomo), todos tuvieron algún pasado en el club o tuvieron relacionamientos diferentes en algún punto de la historia del club. Eso ayuda, vehiculiza mucho más, que si fuésemos un grupo que no nos conocemos, o que venimos de realidades diferentes. De todas formas, el trabajo tiene que ser lo que prima, de donde nosotros vayamos a sacar el mejor resultado y la confianza, la buena onda y la buena vibra que hay, que se sumen a esa línea de trabajo y que no resten como muchas veces pasa.

¿Las innominadas que esperás que le aporten a Lagomar?

En el caso de Gonzalo, que es uno de los jugadores versátiles, espero primeramente que se sienta cómodo, que disfrute el torneo, que no sea un padecimiento, más allá de lo que peleemos, de las situaciones que podamos mostrar, tanto Martín (Perdomo), como Gonzalo. Dentro del equipo, que puedan dar el máximo de intensidad defensiva, y que puedan aportar en todos los rubros, tangibles e intangibles, que el equipo necesita, como todos. Ellos por su capacidad atlética y la intensidad, van a poder hacerlo por más tiempo, más veces o se va a anotar un poco más. Pero a todos, no solamente a las fichas innominadas, eso es una regla que va a estar planteada en todos.

En Auriblanco optaste por llevarte a tres Sub 23 del club, ¿qué evaluación hacés de su DTA y qué participación pensás darles en el torneo?

Justo este año es uno donde en el caso de Agustín (Francia) y de Mathías (Giroldi) tienen jugadores en su posición, por lo tanto hace que los minutos sean un poco más competitivos sanamente. La evaluación que yo hago de su pasaje por la DTA es que es un comienzo en el camino. Me parece que para ser la primera vez y la primera salida en algunos casos, le sacaron muy buenos frutos. Fue un pasaje que ellos disfrutaron mucho, porque fue un grupo muy divertido a pesar de todo. Ese camino ellos lo deberían continuar. En el caso de Mauro (Pedemonti), tuvo un poco más de participación y me parece que este año, por los lugares y las características de los jugadores que hay, quizá tenga alguna chance más que otra de jugar, eso se va a ver con el correr del tiempo.

Se contrató a Ledanis con la intención de traer un innominado extranjero interno. ¿Con la conformación del plantel, pensás que está preparado para asumir la cantidad de minutos que tiene que asumir con el equipo así armado?

Vemos, hasta que no lo suceda no lo vamos a saber. Tengo plena confianza en su trabajo, en todo lo que le va a aportar al equipo defensiva y ofensivamente. Hasta que no empiece el torneo y no lo podamos sacar de la experiencia, no lo vamos a saber.

¿Cómo se encara este torneo sabiendo que no hay descensos?

Cambia la percepción. Me parece que no nos cambia a la hora de trabajar, porque el grupo individualmente, y el equipo, tiene otros objetivos y tiene otras aspiraciones. Si en el caso de haber descenso, el equipo estaría trabajando al mismo ritmo, a la misma intensidad y de igual enchufados que estamos. Tanto colectivamente, como individualmente, cada uno tiene el norte en un lugar como individuo y como equipo también. A los efectos del torneo cambia, es un atractivo menos que tiene. Pero a los efectos del trabajo, de la constitución, de la seriedad y de cómo llevamos adelante un entrenamiento, no hubiese cambiado de ser otra de las condiciones.

¿Cómo ves el formato del torneo?

Corto.

¿Te gusta?

No. Me gustaría más largo.

¿Eso obliga a rendimientos más altos más temprano?

Obliga a no fallar. A estar preparado desde el minuto cero y no tenés esos partidos de gracia que tiene la Liga, que tenés un mes de partidos en donde todavía te estás sacando la pretemporada de arriba, estás entrando en rodaje, y al cabo de dos meses ya estás más fino, más acertado, más competitivo. Por lo general esto El Metro no lo tiene y esta vez lo tiene mucho menos. No hay margen de error.

¿Cómo se maneja la incertidumbre con el arranque de las fechas?

Me parece un huevo. Ninguno de los entrenadores que está delante de cualquiera de los equipos en esta temporada, tiene el libreto, el manual o la experiencia para manejar situaciones de ese tipo. Con humor, con seriedad, con laburo, con todo lo que haya en los bolsillos, se trata de manejar, sin perder el foco o sin perder el trabajo, que es lo más importante. En estas situaciones uno hace lo que más o menos cree coherente en base a su experiencia.

¿Cómo ves el torneo sin gente?

Frío. Para lo que es El Metro, le va a quitar un poco de esencia a lo que es realmente en sí el torneo. Pero me parece que es una medida necesaria para que el básquetbol pueda continuar.

Durante la pandemia, ¿cómo se trabajó con el equipo y cómo lo notaste físicamente a la hora de volver a la cancha?

De realidades muy diferentes. Jugadores que hacía seis meses que no entrenaban, otros que venían entrenando de forma individual, que se acercaban al club en un horario predispuesto donde no había nadie y tratándolo con las medidas de seguridad necesarias para generarles un espacio donde pudieran tirar o moverse. Intentando de a poco acoplar esas realidades.

Con las restricciones, ¿en qué se hace foco para trabajar cuando no se puede tener mucho contacto?

Ideas de juego, tiro. En principio el entrenamiento fue en el gimnasio en un horario donde pudieran estar de forma opcional, sin generar muchas aglomeraciones, sin correr los riesgos innecesarios, hace dos meses atrás. De a poco fuimos destrabando, fuimos un poco más adelante y ahora estamos esperando a que se destrabe todo finalmente para poder jugar un partido de básquet contra otro equipo 5×5, que es lo que en esta etapa se necesita para preparar de forma correcta el torneo.

¿Cuáles son los dos equipos que suben?

(Se ríe y piensa) espero que sean los dos que mejor jueguen básquetbol. Me juego por uno, Lagomar y el resto no importa.