Portland Trair Blazers ganó un partido importantísimo y sigue firme en la lucha por el octavo puesto de la Conferencia Oeste.

Philadelphia 76ers 121 Portland Trail Blazers 124

El inicio del juego encontró a Portland mejor parado con un parcial de 6-0, pero luego ambos conjuntos no encontraban una vía de anotación clara. Las ofensivas no fluían, y las individualidades aún no parecían haber entrado en el ritmo del partido. Conforme fueron pasando los minutos, Damian Lillard comenzó a lastimar desde el pick central, secundado por buenos minutos de McCollum, para tomar una ventaja que llegará a ser de dos dígitos. Para sumar a un panorama que desde el juego motivaba poco, Joel Embiid, figura de los Sixers, tuvo que retirarse en el primer cuarto por una lesión en su tobillo que le imposibilitó seguir disputando el resto del cotejo.

En el segundo período, Philadelphia encontró un mejor funcionamiento en visperas de achicar una diferencia que estaba marcada en 14 puntos. Desde la defensa emparejó el trámite, y en el otro costado de la cancha contó con un buen rendimiento de Richardson, que asumía con precisión para dejar en el score una ventaja para Portland de tres posesiones. Esta renta se mantuvo durante lo que restaba del cuarto, pero solo se explicaba por la gran figura de Lillard. Se fueron al descanso con un score de 58-67.

Luego del entretiempo, y de manera lógica ya que habían jugado 24 horas antes, Blazers sintió el cansancio, y eso se fue reflejando en el juego. C.J. McCollum no aparecía en el esplendor que suele tener, Nurkic se cargó de faltas de manera prematura, y las piernas de Lillard tenían un desgaste importante como para asimilar cada una de las ofensivas. Si al desgaste mencionado anteriormente, le sumás que Philadelphia defendía de una excelente manera, no era dificíl avizorar un panorama complejo para los dirigidos por Terry Stotts. No estaba Embiid, con todo lo que eso significa, pero Richardson se montó la ciudad en sus hombros y resultó completamente imbancable, con el plus de anotar, con un precioso step-back, la canasta que dejaba a su equipo un punto por encima de cara a los últimos 12 minutos.

Para Porland, el partido de hoy era un tren que no podía dejar pasar, y le quedaba un cuarto para llegar en hora a la terminal. Si bien Philadelphia no tenía a sus dos máximas figuras, ya habían demostrado que sin ellas también pueden ser un cuadro peligroso. El cansancio siempre estuvo, pero la rebeldía que nació por la necesidad, pudo más. En los primeros minutos, cuando la pelota pesaba bastante, Carmelo Anthony puso a disposición de Blazers la jerarquía que lo llevó a ser quien es, con el fade-awey intacto. Josh Richardson seguía haciendo de las suyas, y encontraba en Alec Burks a su socio, para así sacar una ventaja que oscilaba entre los seis y cuatro puntos.

El cotejo ya entraba en sus minutos finales, esos en los que los fenomenos salen más a luz que en ninguna situación. El cierre de Damian Lillard fue sencillamente maravilloso, haciendo absolutamente todo bien. Luego de que rompía la primera línea defensiva, era muy difícil no ver a un jugador de Philadelphia sacar del fondo segundos después. 12 puntos del base en el epílogo del partido terminaron de inclinar la balanza para el lado de Portland, llevándose una victoria clave para las aspiraciones de ingresar en los playoffs.

Damian Lillard cerró con 51 puntos, siendo el goleador del encuentro. En los Blazers, lo secundó Carmelo Anthony con 20 unidades. Por el lado de los Sixers, Josh Richardson se despachó con 34 tantos, seguido por Alec Burks con 20.

Con este triunfo, Porland queda en la novena posición, con 33 victorias al igual que Memphis. Además, con este resultado, New Orleans y Sacramento se despiden de sus chances de ingresar a la fase final.

Memphis Grizzlies 99 Toronto Raptors 108

En un primer cuarto parejo, Memphis arrancó mejor, con la defensa bien plantada, generando que los Raptors no tomen tiros claros, y por defecto, que sus porcentajes no sean buenos. Promediando esta etapa, buenos minutos de Serge Ibaka lograron emparejar el juego después de un arranque realmente flojo. El cotejo resultó complicado para ambas escuadras, pero los Grizzlies fueron más certeros, y con la figura de Allen lograron irse en ventaja con un parcial de 25-20.

Los Raptors despertaron, y con ello llegó una clara mejoría en el nivel de juego. Como nos tiene acostumbrado el equipo de Nick Nurse, la intensidad en el bloque defensivo era la premisa innegociable, y del otro lado comenzaba a surgir la figura de Pascal Siakam, que desde el juego 1×1 lastimaba de forma repetitiva a la defensa de Memphis. Ja Morant parecía no tener su mejor noche, y eso le pasó factura a un equipo que ataque tras ataque se chocaba con un muro muy difícil de penetrar.

Después de irse con una renta de seis puntos al entretiempo, Toronto mantuvo un estilo que le dio réditos. Lowry y VanVleet estaban muy rápidos en defensa para neutralizar a los perimetrales de Memphis, y conforme iban pasando los minutos, el equipo fluía más y más en ataque. Siakam seguía siendo importante, Norman Powell aportaba en la rotación, y la diferencia en el score se iba estirando demasiado para los intereses de Grizzlies. Para cerrar un cuarto de terror, Kyle Lowry la pudrió de tres puntos sobre la chicharra, para así generar que Raptors llegue al último cuarto con una ventaja de 17 unidades.

No es noticia que el juego de Memphis depende, en un alto porcentaje, a lo que haga el joven Ja Morant; lo malo era que, hasta el último cuarto, su accionar se vio completamente disminuído por una fuerte defensa del rival. La luz de esperanza llegó al mismo momento que llegó el muy atlético perimetral al partido. Una serie de transiciones después de malas decisiones ofensivas de Toronto permitieron que se disminuya la ventaja que mostraba el marcador. De todas maneras, la ilusión duró poco porque desde Camerún llegó la mano de Siakam, que con seis puntos consecutivos terminó de cerrar un juego que se llevaron los Raptors de manera merecida.

26 fueron los puntos con los que culminó el juego Pascal Siakam, seguido por los 16 de Norman Powell, en una plantilla que repartió muy bien el goleo. Dillon Brooks fue el máximo anotador de Memphis con 25 unidades, secundado por Grayson Allen con 20 tantos.

Otros Resultados

  • Oklahoma Thunder 121 Washington Wizards 103
  • New Orleans Pelicans 113 San Antonio Spurs 122
  • Boston Celtics 122 Orlando Magic 119
  • Sacramento Kings 112 Houston Rockets 129
  • Los Angeles Clippers 120 Brooklyn Nets 129

PIM-PAM-PUM

🔥 MVP 🔥

Ayer había sido portada de varias noticias por sus entredichos con Paul George y Patrick Beverley. Hoy no podía descansar, y tenía que volver a hablar adentro de la cancha. Nada más que 51 puntitos anotó esta bestia humana. La pelota quemaba en el final, pero no era por la presión de un juego decisivo, sino porque estaba mucho tiempo en las manos del número 0 que estaban completamente incendiadas. Un enfermito.

 

😮 LA SORPRESA 😮

En Houston es un jugador de rol, con buenas capacidades, pero lógicamente opacado por las figuras de Harden y Westbrook. Estos dos quedaron de lado, porque el juego entre los Rockets y Sacramento fue todito de Austin Rivers. Metió 41 puntos, superando así su mayor cantidad de unidades en un partido de NBA.

 

😭 LA DECEPCIÓN 😭

Llegó a la NBA envuelto en una cortina de humo, que de alguna manera ni siquiera generó él. Los Pelicans hoy agotaron sus chances de entrar a playoffs, y Lonzo Ball tuvo un partido para el olvido, de esos que, lamentablemente para él y su padre, se han hecho una costumbre en la burbuja de Orlando. Pese a las 10 asistencias que repartió, anotó solamente 5 puntos, con un 20% en tiros de campo, y una valoración de -5. 

 

🏀 EL QUINTETO 🏀

Damian Lillard (Portland Trail Blazers), Austin Rivers (Houston Rockets), Jayson Tatum (Boston Celtics), Pascal Siakam (Toronto Raptors) y Nikola Vucevic (Orlando Magic).

 

💿 BONUS TRACK 💿

Esas cosas que si las practicas estás una semana y media para que te salga. Cuando es tu día es tu día, sino decile a Lillard que descargó la pelota al perimetro, le arrancó la cabeza a un rival y la metió. Los envidiosos dirán que fue sin querer…

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