Los quintetos de oro de la Liga Uruguaya siguen su curso y, aprovechando este veranillo en pleno invierno nos trasladamos a Rocha, donde las playas siempre invitan, para repasar el quinteto de Cader.

Fueron pocas participaciones en el máximo certamen del básquetbol uruguayo y sin grandes colocaciones en la tabla. Pero igual nos ingeniamos para armar un quinteto.

Nos apoyamos en la reglamentación que le permitía tener tres extranjeros a los clubes del interior y por Cader pasaron buenos foráneos que le dieron calidad a la institución del este.

¡Que se diviertan!

Base: IGNACIO RISSO

De los valores que le dio Rocha al básquetbol capitalino. Risso fue emblema de la institución y encontró en Cader su lugar para mostrarse y darse a conocer ante el gran público. Si bien había tenido pasajes por Neptuno, Goes y Nacional, en la roja del este jugó 58 partidos de LUB en dos temporadas, donde promedió 5 puntos por partido.

Otros que entraron en la discusión: Facundo Sánchez

Escolta: MATTÍA GIACOMETTI

Otro con raices basquetbolísticas externas a la capital. Desde su Salto natal fue campeón de Liga Uruguaya y luego comenzó la recorrida por varios clubes. Jugó dos Ligas Uruguayas en Cader y, si bien en la última le tocó descender, promedió 9 tantos por encuentro en ambos certámenes.

Alero: ALEX GALINDO

Era número puesto. El boricua seguramente sea el mejor jugador que defendió la camiseta roja del Cader de Rocha. No podía faltar en este quinteto. Más allá de ser un goleador con la muñeca más caliente que se haya visto por aquellas latitudes, la llegada de Galindo fue un simbronazo para el pueblo que iba al Blanco Ariel Silveira solo para verlo jugar. ¿Defendía poco? Y, sí. Pero le damos esas licencias porque adelante hace de a 30.

Ala-Pívot: JAMELEE CORNLEY

Tenemos dos 3/4 en el equipo. No sabemos si chocarán en sus roles y funciones, pero estamos seguros que con estos caga… a goles a cualquier rival. A Cornley no le tocó estar en la mejor versión de Cader, pero aún así deslumbró con todo su poderío ofensivo, buena mano a distancia y recursos para jugar tanto de frente al aro como de espaldas. A veces era medio domero, o anárquico en sus decisiones. Pero como le sobra calidad, va de titular.

Pívot: JERMAINE GRIFFIN

Sin que se nos enoje, era más recordado por “el pivot que jugaba con Galindo” que como Griffin. Pero, de todas formas, se entendían tan bien que lo ponemos de pivot desde el vamos. Un pivot clásico, fuerte, que tomaba muchos rebotes, intimidaba y en su chacrita rochense metía sus puntos. Buen valor que desde su rol nos va a dar una mano, seguro.

Entrenador: MARIO ANDRIOLO

Agarró un equipo muy comprometido con el descenso y lo hizo crecer hasta salvarlo. Una buena carta de presentación de un entrenador muy capaz que sigue haciendo su carrera por el exterior y que logró transformar el Cader del 2010/2011 en un plantel respetable, con una idea de juego que terminó dando que hablar.

Otros que entraron en la discusión: Alfonso Meoni.