La ronda de entrenadores del femenino tomó rumbo a Mercedes para charlar con Christian Hourcade, entrenador de Remeros.

¿Cómo trabajaron desde que arrancó la pandemia hasta ahora?

Cuando todo esto empezó trabajábamos con rutinas que les pasaba el profe a las jugadoras y después nos conectábamos por Zoom dos veces a la semana. Hacíamos algo de técnica individual pero lo que más nos dejó el Zoom fue el factor humano. Organizamos actividades de interacción que les permitió a las chicas conocerse un poco más e ir acompañándose. Llegó un punto en el que, al ser algo nuevo para todos, apostamos más a lo humano que a lo estrictamente basquetbolístico. Mientras, esperábamos la vuelta del trabajo en cancha, obviamente a conciencia de cada una de las chiquilinas. Cuando volvimos me quedé muy conforme y la puesta a punto fue muy rápida, lo que quiere decir que lo tomaron con responsabilidad, trabajaron muy bien.

¿Cuándo volvieron a trabajar en cancha?

Hace muy poco, un mes más o menos. Remeros siempre fue muy cuidadoso con los protocolos y nosotros también en ese sentido. Hemos venido acompañando de trabajar 1×1, 1×0, siempre cada uno con su pelotita, siempre respetando los protocolos de salud. 5×5 todavía no hemos podido hacer y hasta que no nos den el visto bueno, nosotros trabajamos hasta donde se nos indica que podemos trabajar. Otra dificultad que tenemos es el tema de jugar amistosos que es bastante complejo, ya que para jugar contra otros equipos femeninos  tenemos que viajar a Montevideo y creo que rompe los ojos que hoy no se puede hacer eso.

¿Cómo se ha vivido la pandemia en Mercedes?

Acá hubo un caso al principio. Yo creo que se respetó muchísimo y que fue como en todo el Uruguay: se respetó mucho ese primer mes. A nivel comercial se respeta bastante, si querés entrar al comercio tenés que usar tapabocas, y hoy Mercedes está sin casos. Creo que hay que seguir trabajando para no relajarse y pase lo que está pasando que me parece que fue por confiarnos. Creo que el tema va por ahí.

¿Cómo fue la reacción de las jugadoras al volver a reunirse cara a cara?

Estaban muy felices. Nosotros los primeros días trabajamos solamente físico porque no se podía utilizar pelotas, trabajamos en un lugar abierto y se las notaba muy contentas, con muchas ganas de entrenar y por sobre todo de verse. Fue algo muy liberador me parece, muy estimulante el volver a entrenar. Estuvo muy bueno.

Y a nivel basquetbolístico ¿cómo las viste?

Las vi bien. Obviamente que va costando un poquito pero es que yo estoy muy conforme. Han venido avanzando y por ahora venimos muy bien.  

Este año es especial para Remeros ya que van a empezar a competir desde la fase regular. ¿Motiva al plantel saber que van a tener más partidos?

Eso fue una gran apuesta para el club, no solamente desde lo deportivo sino por lo económico. El gran sustento de esto aparte del club, es el trabajo que hacen las jugadoras para juntar fondos, beneficios y sponsors. Un campeonato más largo conlleva más costos, más viajes, más todo. Ahora ese gasto se redujo. Yo creo que la forma de disputa es una que a mí particularmente me gusta, me parece atractiva y ojalá se pueda hacer por el tiempo reducido que queda, pero creo que está bueno. Con lo referente a lo motivación, al ser un año largo y tener muchos más partidos, obviamente que las chiquilinas estaban muy motivadas y con muchas expectativas. Eso nos llevó a intentar tener un plantel más largo. No es lo mismo viajar todos los fines de semana a Montevideo que hacerlo 15 veces, hay ocasiones en que surgen complicaciones y hay que alargar el plantel.

En la temporada pasada Remeros fue la revelación, hasta se quedó con la Copa de Plata. ¿Cuál es el objetivo de este año?

El objetivo de Remeros el año pasado era ser competitivo, y creo que lo fuimos logrando una gran alegría como fue la Copa de Plata. Este año a lo que aspiramos es a pelear todos los partidos, pero ir un poco más. El año pasado nos fue bien pero en la Liguilla, salvo con Cordón, perdimos todos los partidos. Nos quedamos sin gasolina a lo último y el tema de tener una rotación más larga es para llegar más enteros y pelear. No voy a hablar de resultados porque es generar una expectativa, pero queremos dar un pasito más. Queremos sentarnos en la mesa grande, de los equipos que definen el campeonato, hacerles fuerza o ganarles. Eso por el lado del objetivo deportivo, pero el objetivo real del proyecto del básquetbol femenino en Remeros es que empiecen a jugar jóvenes del club y tratar de perdurar. Se está trabajando bien con las chiquitas, ellas son el futuro y las que van a tomar la posta en algún momento. Obviamente que uno siempre que compite quiere ganar, pero también es importante que las más jóvenes ya se vayan sumando a todo esto.