Un chalé en Lagomar a la espera de que se le coloquen unos nuevos portones es la primera impresión que vimos de la residencia del reciente padre, Franco Dabissogno. Dentro del hogar y con un sillón a estrenar nos recibió con la mejor onda para seguir con la sección del equipo sin hinchada.

¿Cómo fueron tus inicios en el básquetbol?

Comencé jugando formativas en Tabaré donde estuve hasta los 14 o 15 años y la realidad es que no me gustaba practicar producto de la edad junto a la inmadurez. Ahí deje el básquetbol, me desvinculé totalmente, me dediqué más a ir a ver a Nacional en fútbol hasta que a los 20-21 años por parte de unos amigos hinchas de Aguada, de Goes, Malvín empecé a enganchar un poco y supe seguir a varios equipos, como también tuve mi época de hincha de Hebraica y Macabi, de ahí mi vinculación al deporte. Mi amigo, Agustín Kolkin me comentó del curso de árbitro en un momento, mi idea era acompañarlo, pero me copé, comenzó a gustarme, me iba bien y le agarré el gusto al arbitraje. En sí entré medio de rebote yo lo que quería era mantenerme vinculado de alguna manera ya que no tuve el proceso de jugador ese y para volver a meterse después es bravo.

¿Cómo es tu vida fuera del arbitraje?

Evidentemente en este país vivir del básquetbol es imposible, yo soy funcionario público de la Corte Electoral, trabajó junto a Andrés Rodríguez que salió campeón con Miramar El Metro pasado. Si no estoy en una cancha de básquetbol mi vida pasa por compartir con mi familia, mi señora, mi hija de un año y mis perros; pero el año pasado con el embarazo ya se me hizo complicado, los tiempos se acortaron, tenés diversos problemas y luego te toca ir a la cancha y vas con la mejor onda, de la mejor manera con todo un palo arriba que tenés del día a día. Arbitro con pasión porque es algo que me gusta mucho.

¿Qué te acordas de tu debut como árbitro?

Debuté en formativas con Vivian García en cancha de Trouville, un partido por sub 14 con Cordón, me sentí súper cómodo con Vivián, realmente me dio confianza en todo, pero a partir de mi nerviosismo y del arranque tuve errores de terror, pero fue muy lindo. Gracias a Dios, los primeros tres años subí de manera seguida y luego mi debut en DTA fue un partido entre Lagomar y Romis donde estaba junto a Sebastián Errico y Alejandra Godoy, un partido que ganó tranquilo el local, me sentí muy cómodo y apoyado por mis compañeros en todo momento. En cuanto a mi debut en El Metro, fue cargado de nerviosismo, era algo nuevo con jugadores de primer nivel, que habían pasado por la Liga Uruguaya de Básquetbol y había que estar a la altura. Fue el 21 de junio del año pasado en un juego entre Unión Atlética y Miramar junto a Gastón Rodríguez y Andrés Haller, un partido que me sentí muy cómodo, con mucha confianza, aunque con nerviosismo también de todas maneras salió bien y la verdad que la mayoría de los pitazos por parte de los tres fueron acertados, fue un partido redondo.

¿Sos una persona que disfruta ver básquet o sos muy obsesivo y lo miras cómo árbitro? 

Te condiciona después que estás de este lado del mostrador, no sólo mirás los equipos o el juego en sí ya que es inevitable mirar los fallos arbitrales, que quizás antes ni le prestás atención y sólo te focalizás en el juego, las jugadas o en algunos movimientos de jugadores. Luego le das más bolilla a todo, es inevitable mirar los fallos arbitrales, te fijas más en eso que en el propio desenlace del juego.

¿Qué piensas que falta en tu carrera?

Obviamente que como todo árbitro uno aspira a llegar al máximo nivel, en lo local lo más alto que se puede llegar es la Liga Uruguaya de Básquetbol, pero no tengo apuro en el sentido de que soy muy autocrítico, si en este momento me preguntas si estoy apto para dirigir la Liga no sabría decirte, no tengo apuro y no quiero apurarme, se va a dar en su debido momento. 

¿Qué te representa la UJOBB?

Es todo un proyecto muy interesante, el tener un lugar físico y la escuelita de básquetbol donde hay que destacar al Dulce Álvaro Aunchayna y a su pareja, Florencia Paz, que le han puesto empeño y ganas. Yo por el nacimiento de mi hija realmente no pude colaborar mucho ni participar de las jornadas, me hubiese gustado, pero llegó todo en un momento complicado; es un proyecto muy lindo que fomenta la inclusión de los niños en el deporte y llevarlos por el buen camino junto a que como gremio el contar con una sede propia es más que importante.

¿Cómo son las preparaciones de los partidos?

A todos los árbitros nos pasa que es complicado no transmitir lo que te pasa a la cancha, pero la idea es hacer un parate en ese momento para dedicarse y enfocarse en el partido. Dejar atrás los problemas y a pesar del cansancio físico y mental hacer el mejor desempeño posible. Por suerte en mi trabajo en la Corte Electoral es complicado en los años electorales justamente donde estamos atareados, con más horas de trabajo y a la hora de llegar a casa tengo que ocuparme un poco de la nena, estar con mi señora, los perros y algún que otro problema que tenemos, pero siempre hay que dejar de lado lo personal para enfocarse en los partidos. 

 

PING PONG

Mejor partido: En el Palacio Peñarol televisado entre Peñarol y 25 de Agosto junto a Andrés Laulhe y Martín Fernández. Me sentí muy cómodo, apoyado estuve muy buenos pitazos en general

Peor Partido: No tengo un partido en mi retina que me haya ido horrible así, si fue el primer televisado que hice también en el Palacio Peñarol entre el local y Paysandú. Realmente es el peor partido que recuerdo por un error, un fuera mal pitado que vi la repetición y muy mal pitado, entraba Arellano en bandeja, Craig lo va a tapar, se le escapa la pelota a Enzo Arellano y no sé qué me paso, pito a favor de Paysandú, me di cuenta el error, busqué un cómplice y le dije a mi compañero haceme una seña para aquel lado por favor, fue lo que se dio. Quedé bastante dolido.

Jugador más complicado: – Matías Nicoletti es un tipo muy complicado, tuve roces con él en su momento, hay varios, pero ese es el nombre que se me viene a la mente.

Hincha de: En realidad hincha no soy de ningún equipo, hinché por varios equipos en su momento si me preguntás por el que más simpatizo es Hebraica y Macabi

Terna ideal: Me hubiera gustado compartir esta terna y no se puede, Alejandro Sánchez Varela, Sebastián Errico y yo; pero yo voy de segundo (risas). Seba tiene una esclerosis lateral amiotrófica, con él tuve y tengo una relación muy buena dentro y fuera del básquetbol ya que es mecánico automotriz, somos amigos además de que arregla el auto. Sinceramente me gustaría volver el tiempo atrás y arbitrar un juego con ellos. Hoy quizás te digo una mía junto con Andrés Laulhe y Bustelo, yo iría de segundo y él de tercero.

Partido que te gustaría arbitrar: Soñar es gratis, pero hay que ser coherente y realista, mi principal objetivo hoy es hacer Liga Uruguaya luego me gustaría llegar a ser internacional, me encantaría llegar a ser un Argentina – Brasil.