La ronda de entrenadores de la Liga Femenina llegó a Malvín para dialogar con Juan Serdio, el entrenador del vigente campeón.

¿Cómo se está preparando Malvín para el arranque de la Liga Femenina?

Estamos complicados de horarios. Tenemos que reducir los grupos y ese tipo de cosas, ya que en los entrenamientos no pueden ser más de 10 o 12. Estamos trabajando para prepararnos, pero de esa manera es complicado. Hace poco tratamos de jugar un poquito para demostrar lo que hemos estado haciendo antes de que pasara todo esto. Contamos con la ventaja de que tenemos una misma base y ya nos conocemos, pero en definitiva, viendo la preparación que supongo que va a ser de todos los clubes iguales, va a ser inferior a la del año pasado, al menos en primera instancia. Entre no poder competir y no poder entrenar plenamente va a ser complejo, pero estamos haciendo lo que se puede y lo mejor posible.

Por Zoom muchos planteles, incluido Malvín, siguieron trabajando más que nada la parte física, pero en lo referente a lo técnico-táctico ¿se puede considerar que fue tiempo perdido?

Seguro que sí. El Zoom sirve más que nada para mantenerse en contacto, pero no hay posibilidad de desarrollar nada, más allá de una clase teórica y de mantener el contacto, que es lo que más se ha podido hacer. Siempre rinde el tema de estar cercano a las jugadoras, pero no es ni cerca de ser lo ideal, entonces ha sido complejo. Pero compensar todo el tiempo perdido en una hora, cuando el campeonato se aproxima es algo que limita bastante el trabajo nuestro. Hasta ahora no hemos podido jugar un partido, ni siquiera hemos podido entrenar un 5×5. Lo que pasa también es que no se la ha dado al femenino en los clubes el lugar que tiene como una liga de mayores, que eso es lo que es, un campeonato para competir y para ganar. En algunos clubes se habilita que entrenen los equipos del Metro, pero el femenino parece que fueran las formativas del club. Este es un tema que ya hemos hablado, parece que está en un plano diferente y en realidad es un torneo mayor que se compite para ganar y hay que preparar a los equipos de la mejor manera posible. No es ese el trato que recibe.

¿Cómo recibieron las chicas la noticia de que podían volver a entrenar en cancha?

Estaban desesperadas. Primero por encontrarse nuevamente, porque al ser un deporte colectivo el compartir y el integrar un grupo es algo básico. Fue muy gracioso también. Los primeros días estaban desesperadas por jugar uno contra uno o de hacer cualquier cosa y el rencuentro fue muy positivo. Pero el pasar de los entrenamientos y repetir siempre lo mismo, porque no era posible hacer oposición y otro montón de cosas, fue un poco en detrimento de eso. Pero el grupo que tenemos está bien firme y hay un mix de edades que hace que sea siempre positivo en cualquier entrenamiento.

Hablando del mix de edades, el año pasado se empezó a ver con más fuerza el recambio generacional, ¿cómo ves a las más nuevas?

Hay dos o tres gurisas que el año pasado no podían jugar por una reglamentación que está hecha para los varones y no para las mujeres. Tienen que tener 15 años para jugar en el primero, y eso no tiene mucho sentido para el desarrollo que tiene la mujer a esa edad ya. Obviamente también tenemos la baja de Emilia Larre Borges que va a jugar en Argentina. Va a ser una baja que vamos a sentir pero vamos a poder suplirla con otras características. De repente con jugadoras más atléticas, con menos mano, pero creo que todavía hay una cantidad que tienen que demostrar todo lo que tienen y, como decía antes, hay dos o tres gurisas que van a mostrar cosas interesantes. Seguramente aparezcan este año metiendo bastantes minutos.

¿Qué te parece la forma de disputa de la liga?

Fue algo que tuvo muchas idas y vueltas. El otro día hablábamos que una de las cosas que debería ir pensando el femenino es que en realidad tenemos que armar una segunda liga con ascensos y descensos para hacerlo más interesante. Creo que ya estamos en una cantidad de equipos que podríamos hacer este tipo de torneos con una liga de ascenso y una de primera. Que es en definitiva lo que después termina pasando con las rondas título y reclasificación. Creo que sería incluso más atractiva y no se necesitan muchos más equipos, con que se sumara algún equipo más del interior sería lo ideal. Con respecto a esta forma de disputa de este año, no me parece mal. Para los plazos que hay para competir se hizo lo que se podía tratando de darle la mayor seriedad posible al torneo. Tomando en cuenta eso me parece que está bien.